DICCIONARIO MÉDICO
Laringófono
El laringófono es un dispositivo electrónico de mano que produce voz artificial en personas que han perdido la función de la laringe, casi siempre tras una laringectomía total. Genera una vibración sonora que, aplicada contra el cuello, se propaga hacia la cavidad oral; la lengua y los labios modelan ese zumbido y lo transforman en palabras. También se conoce como electrolaringe o laringe artificial. El nombre se forma con dos raíces griegas: láryngx (λάρυγξ), la laringe, y phoné (φωνή), voz o sonido. Un laringófono es, en consecuencia, un generador de voz que ocupa el lugar de la laringe. La denominación resulta ajustada, porque el aparato no repara ni imita el órgano: asume su papel acústico. Donde faltan las cuerdas vocales para poner el aire a vibrar, el dispositivo aporta esa vibración por medios eléctricos. Físicamente es un cilindro que cabe en la palma de la mano, alimentado por batería. En uno de sus extremos, una membrana genera ondas mecánicas de baja frecuencia, entre 60 y 195 hercios, un rango que se solapa con el de la voz humana grave. Al apoyarlo contra la piel del cuello, esas ondas atraviesan los tejidos y hacen vibrar el aire contenido en la faringe y la boca. Algunos modelos prescinden del contacto cervical y conducen la vibración directamente a la boca mediante un tubo fino. El principio es sencillo y a la vez ingenioso. La voz normal nace cuando el aire espirado hace vibrar las cuerdas vocales; ese sonido, todavía tosco, se afina después en la garganta, la boca y la nariz, que actúan como caja de resonancia. Tras una laringectomía total desaparece el generador, pero la caja de resonancia permanece intacta. El laringófono se limita a reponer la fuente sonora: introduce la vibración, y quien lo usa la articula con la lengua y los labios igual que articularía su propia voz. En la práctica, la voz resultante tiene un timbre característico, algo metálico, que el imaginario colectivo asocia a una voz robótica. Los equipos actuales permiten ajustar el tono y el volumen, e incluso variar la entonación, de modo que el habla suene menos plana. Requiere aprendizaje. Un logopeda acompaña de ordinario los primeros pasos. El laringófono no es la única salida para recuperar la voz después de perder la laringe. Convive con otras dos estrategias: la voz esofágica, en la que la persona aprende a expulsar aire deglutido para hacer vibrar la unión entre faringe y esófago, y la prótesis fonatoria traqueoesofágica, una pequeña válvula que desvía el aire de los pulmones hacia el esófago. Cada opción tiene sus ventajas y sus límites, y no es raro combinar más de una: la prótesis para el día a día, el laringófono para las situaciones en que aquella no responde. Frente a esas alternativas, este dispositivo aporta una ventaja inmediata: funciona desde el primer momento, sin depender de un entrenamiento prolongado ni de una cirugía añadida. De ahí que suela ser el primer recurso de comunicación en el posoperatorio, cuando todavía no se dominan las otras técnicas. De la unión del griego láryngx, laringe, y phoné, voz. Significa, en rigor, productor de voz laríngea, aunque la voz que produce ya no nazca en la laringe, sino en un circuito electrónico. Sí. Laringófono, electrolaringe, laringe electrónica y laringe artificial nombran el mismo dispositivo. La variedad de denominaciones responde sobre todo a la época y al fabricante. Porque la vibración procede de una fuente única y constante, no del juego flexible de las cuerdas vocales. El aparato entrega un zumbido uniforme que la boca modela, y le falta la riqueza de matices del mecanismo natural. Los modelos con control de tono atenúan bastante ese efecto, aunque no lo borran por completo. No. El aparato facilita la comunicación, pero sacarle partido exige práctica: situarlo en el punto exacto del cuello, sincronizar el pulsador con la articulación, modular la entonación. El acompañamiento de un logopeda mejora de forma notable la inteligibilidad.Qué es el laringófono
Cómo devuelve el habla
Un método entre varios
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre?
¿Es lo mismo que una electrolaringe?
¿Por qué la voz suena metálica?
¿Sustituye a la rehabilitación con el logopeda?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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