DICCIONARIO MÉDICO
Lámina foliácea
La lámina foliácea es una lámina delgada cuya superficie se pliega en hojas finas dispuestas unas sobre otras, con un aspecto que recuerda al de varias láminas de papel superpuestas. Es un término morfológico: nombra una forma, no una única estructura del organismo. Su ejemplo anatómico más reconocible son las folia del cerebelo, los pliegues foliáceos de la corteza cerebelosa. El adjetivo foliáceo significa "que tiene forma de hoja" o "que se dispone en hojas". Aplicado a una lámina, describe aquella cuya superficie no es lisa y continua, sino replegada en hojas finas y sucesivas, apiladas como las páginas entreabiertas de un libro. La terminología médica lo resume con una imagen cotidiana: una lámina en forma de laminillas de papel superpuestas. Describe una forma, nada más. La palabra reúne dos raíces latinas. "Lámina" viene de lamĭna, la plancha o chapa delgada de metal, y designa en anatomía cualquier estructura plana y fina (véase lámina). "Foliácea" deriva de folium, "hoja", la misma raíz de la que proceden follaje, foliación o exfoliar. El compuesto nombra, así, una lámina con hechura de hojas. En el cuerpo humano, la disposición foliácea alcanza su expresión más clara en el cerebelo. Su corteza no es lisa: aparece plegada en numerosas láminas estrechas y paralelas, orientadas de manera transversal, que los anatomistas llaman folia (plural del latín folium) o, en español, láminas cerebelosas. Cada una de esas hojas guarda en su interior un eje de sustancia blanca recubierto por una capa de sustancia gris. Al cortar el cerebelo por su plano medio, esas láminas ramificadas dibujan una figura que desde antiguo se comparó con un árbol, el arbor vitae o "árbol de la vida". El plegamiento responde a una razón práctica: multiplica varias veces la extensión de la corteza sin que el órgano crezca apenas. Buena parte de esa superficie (cerca del ochenta y cinco por ciento) queda oculta en el fondo de los surcos. Conviene no mezclar tres palabras vecinas. Una lámina es cualquier estructura plana y delgada, sin matiz de forma añadido. La laminilla es su diminutivo, una lámina especialmente pequeña o fina, como las laminillas de las osteonas del hueso compacto. La lámina foliácea incorpora un dato sobre la forma: es la que se ordena en hojas superpuestas. No toda lámina es foliácea, ni toda laminilla lo es. Por su parecido con las hojas. "Foliáceo" viene del latín folium, "hoja", la misma raíz de follaje o de exfoliación. Una estructura foliácea es la que adopta forma de hoja o se dispone en hojas superpuestas, sea cual sea el tejido del que esté hecha. Sí. "Folia" es el plural latino de folium, "hoja", y es la forma consagrada en la terminología anatómica internacional. En español se emplean indistintamente folia y láminas cerebelosas para nombrar esos pliegues de la corteza del cerebelo. El adjetivo foliáceo se aplica en varios campos para describir lo que se ordena en hojas o capas finas, de la botánica a la geología. En el organismo humano, el cerebelo es el lugar donde la imagen resulta más nítida y donde el término tiene un uso anatómico plenamente asentado. Otras estructuras laminadas, como las capas concéntricas del hueso compacto, comparten el principio de las hojas apiladas sin recibir de ordinario ese nombre. Si desea profundizar en conceptos asociados a la lámina foliácea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una lámina foliácea
Las folia del cerebelo, el ejemplo característico
Lámina, laminilla y lámina foliácea
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama foliácea?
¿Es lo mismo folia que láminas del cerebelo?
¿Aparece la disposición foliácea en otras partes del cuerpo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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