DICCIONARIO MÉDICO
Investigación científica
La investigación científica es la que aplica el método científico para obtener conocimiento fiable y comprobable. Lo que la define no es el asunto que estudia, sino la forma de estudiarlo: de manera sistemática, objetiva y abierta a que cualquiera pueda repetir el proceso y verificar los resultados. El adjetivo remite a la ciencia, y esta al latín scientia, derivado de scire, saber. La investigación científica es, por tanto, la que se propone saber con método, frente al conocimiento que se adquiere por intuición, costumbre o autoridad. No basta con acertar: hay que poder mostrar cómo se ha llegado a la conclusión y por qué merece crédito. De ahí una idea que sorprende a quien la escucha por primera vez. Un mismo asunto puede estudiarse de forma científica o no científica, y lo que decide la etiqueta es el procedimiento. Comparar con rigor un tratamiento en grupos equivalentes de personas es ciencia; darlo por bueno porque a un conocido le fue bien, no lo es. El método científico no es una receta rígida, pero sí una secuencia reconocible. Se parte de la observación de un hecho y de la pregunta que esa observación despierta. A continuación se formula una hipótesis, una respuesta provisional que pueda ponerse a prueba. Se idea entonces la manera de contrastarla, se recogen los datos y se analizan, y a la luz de ese análisis la hipótesis se confirma, se matiza o se descarta. El recorrido rara vez acaba ahí. Cada conclusión abre preguntas nuevas y el ciclo vuelve a empezar. La ciencia se construye por aproximaciones sucesivas, corrigiendo lo anterior a medida que aparecen datos mejores. Varios rasgos distinguen el conocimiento así obtenido. Es objetivo, porque procura describir los hechos como son y no como se desearía que fueran. Es sistemático, ya que sigue un orden que puede detallarse paso a paso. Y es verificable y reproducible: si otro investigador repite el procedimiento en las mismas condiciones, debería llegar al mismo resultado, y esa posibilidad de réplica es la que da firmeza a las conclusiones. Hay un rasgo menos visible y muy exigente. Una afirmación científica tiene que poder refutarse, esto es, formularse de modo que algún experimento pudiera demostrar que es falsa. El filósofo Karl Popper convirtió esta idea, la falsabilidad, en la línea que separa la ciencia de lo que solo lo aparenta. A ella se suma la revisión por pares: antes de aceptarse como válido, un trabajo lo examinan otros especialistas. No toda investigación científica persigue lo mismo ni llega igual de lejos. Unas se limitan a explorar un terreno poco conocido; otras describen con detalle un fenómeno; otras rastrean si dos hechos guardan relación; y las más ambiciosas tratan de explicar por qué sucede lo que sucede. Esta gradación, de lo exploratorio a lo explicativo, convive con la vieja distinción entre investigación básica, movida por el afán de saber, y aplicada, dirigida a un fin práctico. Conviene situar la investigación científica junto a sus parientes. Es un concepto amplio, definido por el método, que sirve igual para la física, la biología o la historia. Cuando ese método se aplica al estudio de seres humanos con fines médicos, hablamos de investigación clínica; cuando se dirige al desarrollo de tratamientos, de investigación terapéutica. Todas descansan sobre el mismo cimiento metodológico. De scientia, saber, en latín. Investigar de forma científica es proponerse saber con método, y no por corazonada. El método, más que el tema. Un estudio es científico cuando plantea una pregunta clara, la responde con un procedimiento controlado y deja el camino tan detallado que otros pueden repetirlo y comprobarlo. Sin esa posibilidad de réplica, por llamativos que sean los datos, no hay ciencia. No hay una fórmula única y cerrada. La secuencia de observar, formular una hipótesis, contrastarla y concluir se adapta a cada disciplina y a cada pregunta. Lo común no es el molde, sino la exigencia de rigor y de que los resultados puedan verificarse. La cuantitativa mide y trabaja con números y magnitudes; la cualitativa interpreta significados, experiencias o conductas que no se reducen a una cifra. No se excluyen: muchos estudios combinan las dos, en lo que se conoce como enfoque mixto.Qué es la investigación científica
El método científico
Rasgos del conocimiento científico
Alcance de los estudios
Frente a otras formas de investigar
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra científica?
¿Qué hace que un estudio sea científico?
¿Existe un único método científico?
¿En qué se diferencian la investigación cuantitativa y la cualitativa?
Referencias
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