DICCIONARIO MÉDICO

Investigación

La investigación es el trabajo ordenado y sistemático que se emprende para ampliar el conocimiento sobre un tema, resolver una duda o comprobar una idea. En el terreno de la salud abarca desde el estudio de los mecanismos básicos de la enfermedad hasta la evaluación de nuevos tratamientos en pacientes, y es la vía por la que la medicina avanza.

Qué es la investigación

La palabra guarda dentro de sí una imagen muy concreta. Investigar procede del latín investigare, formado por el prefijo in- y el verbo vestigare, seguir la pista. Su raíz es vestigium, la huella que deja la planta del pie en la tierra, el rastro por el que se sabe que alguien ha pasado. Investigar era, en su origen, seguir esas huellas. Cicerón empleaba la expresión vestigium facere, dejar una marca, y de la misma raíz procede la palabra vestigio.

Con el tiempo, la metáfora ha resultado duradera. Quien investiga parte de lo que ya se conoce, el rastro dejado por otros, y avanza tras él para descubrir lo que aún no se ha visto. Por eso la investigación no arranca en el vacío: empieza por revisar lo que se ha averiguado antes (lo que suele llamarse el estado de la cuestión) y desde ahí busca añadir un dato, una explicación o una prueba que hasta entonces no existía.

Cómo se investiga

Investigar no es acumular datos sin rumbo. Supone plantear una pregunta con precisión, idear la manera de responderla, recoger información de forma controlada y someter las conclusiones al juicio de otros. Ese carácter metódico es lo que separa la investigación de la simple curiosidad o de la opinión.

El resultado que se persigue es conocimiento nuevo y, siempre que sea posible, verificable por terceros. Un hallazgo que nadie más pueda comprobar tiene escaso valor. De ahí que la publicación y la revisión por otros investigadores formen parte del propio trabajo, y no de un trámite añadido al final.

Grandes tipos de investigación

Bajo un mismo nombre conviven formas de investigar muy distintas, y conviene ordenarlas.

Según su finalidad se separa la investigación básica, que busca entender los principios y mecanismos por el afán de saber, sin una aplicación inmediata a la vista, de la investigación aplicada, dirigida a resolver un problema concreto. Las dos se necesitan: la aplicada se apoya en lo que la básica descubre, y la básica encuentra en la aplicada un motivo para seguir.

En el ámbito de la salud, esa gran división se despliega en familias con nombre propio. La investigación científica se ocupa del método por el que se produce conocimiento fiable. La investigación clínica es la que se realiza con seres humanos. La investigación terapéutica reúne los estudios dirigidos a desarrollar y evaluar tratamientos. Cada una dispone de su propia entrada en este diccionario.

Investigar y sus términos vecinos

Investigar se confunde a veces con palabras próximas que no son sinónimos exactos. Indagar y explorar apuntan a una búsqueda más libre, sin el rigor metódico que la investigación exige. Experimentar es solo una de las herramientas posibles, la que somete una hipótesis a prueba en condiciones controladas, y no toda investigación recurre a ella. Buena parte del conocimiento médico procede de observar con cuidado, sin experimento de por medio.

Preguntas frecuentes

¿Por qué investigar se relaciona con seguir huellas?

Porque la palabra viene del latín vestigium, la huella del pie. Investigar era, literalmente, seguir un rastro. La imagen encaja bien: quien investiga sigue las pistas que dejan los hechos hasta dar con una explicación.

¿Investigación y ciencia son lo mismo?

No exactamente. La ciencia es el cuerpo de conocimiento organizado y el método que lo sostiene; la investigación es la actividad que lo produce y lo amplía. Se puede investigar en terrenos que no son estrictamente científicos, como la investigación policial o la histórica, aunque en medicina ambos términos van casi siempre de la mano.

¿Qué diferencia hay entre investigación básica y aplicada?

La básica quiere comprender cómo funcionan las cosas, sin buscar de entrada una utilidad; la aplicada parte de ese conocimiento para resolver un problema concreto, como diseñar una prueba o un tratamiento. Una alimenta a la otra.

¿Toda investigación necesita experimentos?

No. El experimento es un recurso muy valioso, pero muchas investigaciones se basan en observar y registrar lo que ocurre sin intervenir en ello. En medicina, gran parte de lo que sabemos sobre las enfermedades procede de esa clase de estudios.

Referencias

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española: investigar. Consultar
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). La investigación científica. Consultar
  3. MedlinePlus en español. Comprendiendo la investigación médica. Consultar
  4. El Castellano. La Palabra del Día: investigar. Consultar

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