DICCIONARIO MÉDICO
Intraovular
El adjetivo intraovular designa aquello que se localiza o sucede en el interior del óvulo. La palabra se mueve entre dos terrenos que conviene separar: el del óvulo entendido como célula reproductora femenina y el del huevo de la gestación, es decir, el producto de la concepción envuelto por las membranas ovulares. De esa segunda lectura procede una expresión conocida en obstetricia, la presión intraovular. El término se forma con el prefijo latino intra (dentro de) y el adjetivo ovular, derivado de óvulo. Óvulo procede del latín científico ovulum, diminutivo de ovum, que significa huevo. Leído al pie de la letra, intraovular equivale a algo parecido a en el interior del huevecillo. La imagen tiene su gracia, porque la palabra huevo ha nombrado realidades distintas según la época y según la especialidad médica que la emplee. Hoy, en el habla corriente y también en la clínica, óvulo nombra sobre todo al gameto femenino: la célula que el ovario libera en cada ciclo. Pero en los tratados de obstetricia de otras generaciones la misma voz apuntaba a algo mucho mayor, a todo el conjunto de la gestación temprana. Conviene tener presentes las dos acepciones para no confundirse al leer. Como célula, el óvulo es el gameto femenino que se produce en el ovario a lo largo de la ovogénesis y se desprende durante la ovulación. En rigor, lo que el ovario expulsa es un ovocito que todavía no ha completado su maduración, aunque el uso clínico lo llame ya óvulo. En este primer sentido, lo intraovular sería lo contenido dentro de esa única célula: su núcleo, el citoplasma o vitelo, las envolturas que la rodean. La obstetricia clásica dio a la palabra un alcance distinto. Llamó huevo (y en textos antiguos, óvulo) al producto de la concepción tomado en bloque: el embrión o el feto, las membranas que lo envuelven, que son el amnios y el corion (las llamadas membranas ovulares), y el líquido amniótico en que flota. Cuando un texto de esta tradición habla de contenido u ocupación intraovular en una gestante, se refiere al interior de ese saco, no a la célula suelta. Ahí está la clave del adjetivo. Dentro del saco ovular existe una presión que se transmite a las membranas y al líquido que contienen. Se la denomina presión intraovular. En reposo se mantiene en valores bajos. Asciende durante las contracciones del útero, cuando la musculatura comprime su contenido y este empuja hacia el punto de menor resistencia, que suele ser el orificio del cuello uterino. El concepto pertenece a la fisiología del embarazo y del periodo intraparto: la resistencia de las membranas ovulares frente a la rotura depende, entre otros factores, de esa presión que soportan desde dentro y de la calidad de su propia estructura. Es una de las razones por las que el estudio de dichas membranas ocupa un lugar propio en la obstetricia. Del latín. El prefijo intra aporta la idea de interioridad y ovular remite a ovum, huevo, a través del diminutivo ovulum. El adjetivo describe, por tanto, una posición: lo que queda dentro del óvulo, sea este una célula o el conjunto de la gestación. No exactamente. Intraamniótico se refiere al interior de la cavidad delimitada por el amnios, mientras que intraovular alude al interior del conjunto ovular, que incluye amnios y corion. En la práctica, la presión intraovular y la presión intraamniótica se solapan en buena medida, pero la estructura que se toma como referencia no es idéntica. Depende del sentido en que se use. En su acepción celular, intraovular puede referirse al gameto todavía no fecundado. En la acepción obstétrica, el huevo ya es fruto de la concepción, de modo que el adjetivo describe el interior de una gestación en curso.Qué quiere decir intraovular
El óvulo como célula y el huevo de la gestación
La presión intraovular
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra intraovular?
¿Es lo mismo intraovular que intraamniótico?
¿El óvulo del que habla intraovular está fecundado?
Referencias
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