DICCIONARIO MÉDICO
Intraauricular
El adjetivo intraauricular designa, en cardiología, lo que se sitúa o sucede dentro de una de las aurículas del corazón. El prefijo intra (dentro) es la clave del término y también la fuente de su confusión más frecuente, porque conviene no mezclarlo con interauricular, que se refiere a lo que hay entre las dos aurículas. La palabra combina el prefijo latino intra (dentro de) con aurícula, que procede del latín auricula, diminutivo de auris, oreja. Los anatomistas antiguos bautizaron así las cámaras superiores del corazón porque sus apéndices lobulados, las orejuelas, recordaban a orejas pequeñas. Un elemento intraauricular es, por tanto, el que se encuentra dentro de una aurícula, una de las dos cavidades que reciben la sangre que retorna al corazón. Merece una nota el propio nombre de la cavidad. La nomenclatura anatómica internacional reserva atrio para la cámara completa y aurícula para el apéndice, pero en la práctica clínica en español se sigue llamando aurícula al conjunto. El adjetivo intraauricular hereda ese uso amplio y se refiere al interior de toda la cámara. Las aurículas son las cámaras de llegada. La derecha recibe la sangre venosa del organismo a través de las venas cavas; la izquierda recibe la sangre ya oxigenada que devuelven los pulmones. Situar algo dentro de ellas tiene consecuencias, porque son cavidades de paredes finas, presiones bajas y flujo cambiante. Cuando en un informe aparece la presión intraauricular, un trombo intraauricular o la conducción intraauricular del impulso eléctrico, todos esos fenómenos comparten una misma localización: el hueco de la aurícula, por dentro de su revestimiento. Aquí está el punto delicado. Basta cambiar un prefijo para desplazar el significado. Intra sitúa el hallazgo dentro de una aurícula; inter lo coloca entre las dos. La pared que separa la aurícula derecha de la izquierda se llama tabique interauricular (o septo interauricular), y un defecto en esa pared es una comunicación interauricular. Nada de eso es intraauricular. La diferencia parece menor sobre el papel, pero cambia por completo la estructura a la que se alude. Conviene sumar un tercer contraste. Lo intraauricular queda en las cámaras superiores; lo intraventricular pertenece a las inferiores, los ventrículos. Y por encima de estas distinciones está el término genérico intracardíaco, que abarca el interior del corazón sin precisar la cámara. Porque los anatomistas notaron que las orejuelas, unos apéndices en forma de bolsa que se proyectan desde cada cámara superior, se parecían a orejas diminutas. De ese parecido salió el diminutivo latino auricula, y de ahí, el adjetivo intraauricular. No son intercambiables. Intraauricular es lo que está dentro de una aurícula; interauricular es lo que se sitúa entre las dos, empezando por el tabique que las separa. Confundirlos altera la localización de un hallazgo, así que la elección del prefijo no es un detalle menor. En el corazón, no. La coincidencia despista porque aurícula también designa el pabellón de la oreja, la parte visible del oído, y fuera de la cardiología el término puede aparecer con ese otro sentido. Aplicado al corazón, intraauricular remite siempre a la cavidad cardíaca.Qué es y de dónde viene el término
El territorio que describe
Intraauricular no es interauricular
Preguntas frecuentes
¿Por qué la aurícula lleva un nombre que significa oreja?
¿Intraauricular o interauricular?
¿Tiene que ver con el oído?
Referencias
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