DICCIONARIO MÉDICO

Interoceptor

Un interoceptor es un receptor sensorial situado en el interior del organismo, sobre todo en las vísceras y en los vasos sanguíneos, que recoge información sobre el estado interno del cuerpo. Detecta cambios que rara vez llegan a la conciencia, como la presión de la sangre, la composición química de los líquidos o el grado de llenado de un órgano, y los comunica al sistema nervioso para mantener el equilibrio interno.

Qué es un interoceptor

El interoceptor pertenece al grupo de estructuras que transforman un estímulo físico o químico en una señal nerviosa. Su rasgo distintivo es la localización: se encuentra en la superficie interna del cuerpo, la que reviste los órganos y los conductos, y no en la piel ni en los músculos. Por eso informa de lo que ocurre puertas adentro, en un plano que escapa casi siempre a la percepción voluntaria.

La palabra combina el prefijo latino inter- (entre, dentro) con -ceptor, del verbo latino capere (coger, recibir), la misma raíz de la que procede "receptor". El interoceptor es, así, el que recibe desde dentro. El conjunto de sensaciones que estos receptores hacen posible se denomina interocepción, es decir, la percepción del propio medio interno.

La clasificación de Sherrington

El término nació de una idea ordenadora. En 1906, el fisiólogo británico Charles Sherrington propuso agrupar los receptores según el origen del estímulo en su obra sobre la acción integradora del sistema nervioso. Distinguió tres grandes superficies sensibles: la externa, en contacto con el ambiente, servida por los exteroceptores; la profunda de los músculos y las articulaciones, atendida por los propioceptores; y la interna de las vísceras, dominio de los interoceptores.

Sherrington reservó además un lugar aparte para los receptores que captan estímulos a distancia, como los del ojo, el oído o el olfato, a los que llamó teleceptores y consideró una variedad de exteroceptores. La distinción resultó duradera. Todavía hoy la separación entre exterocepción, propiocepción e interocepción organiza buena parte del estudio de los sentidos.

Qué detectan los interoceptores

Aunque Sherrington pensó en un principio que el estímulo propio de la interocepción era de naturaleza química, el repertorio real es más amplio. Entre los interoceptores figuran los quimiorreceptores, que vigilan la concentración de oxígeno, de dióxido de carbono o de glucosa; los barorreceptores, sensibles a la presión dentro de las arterias; los osmorreceptores, atentos a la concentración de sales; y diversos mecanorreceptores que registran el estiramiento de la pared de un órgano hueco cuando se llena. También hay terminaciones nerviosas libres que median el dolor visceral y la temperatura interna.

La información que reúnen viaja en gran parte por el sistema nervioso autónomo y sostiene ajustes continuos: la regulación de la presión arterial, el ritmo de la respiración, la sensación de hambre o de sed, el aviso de que la vejiga está llena. Casi nada de esto se percibe con claridad. El cuerpo se corrige sin pedir permiso.

Interoceptor, exteroceptor y propioceptor

Los tres nombres se distinguen por dónde nace el estímulo. El exteroceptor mira hacia afuera y capta lo que procede del entorno: el tacto, la luz, el sonido. El propioceptor se ocupa de la posición y el movimiento del propio cuerpo, con sede en músculos, tendones y articulaciones. El interoceptor escucha las vísceras. Sherrington resumió la diferencia con un criterio elegante: solo la exterocepción proyecta la sensación hacia algo exterior al organismo; la interocepción y la propiocepción se agotan dentro de él.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra interoceptor?

Del latín inter- (dentro) y capere (recibir), la misma raíz de "receptor". Significa, en sentido literal, el que recibe desde el interior. La acuñó Charles Sherrington en 1906.

¿La interocepción se siente de forma consciente?

Casi siempre no. La mayoría de las señales interoceptivas se procesan de manera automática y nunca llegan a la conciencia. Algunas sí afloran como sensaciones reconocibles: el hambre, la sed, la necesidad de orinar o el malestar de un cólico son ejemplos de interocepción percibida.

¿Son los interoceptores un solo tipo de receptor?

No. La categoría se define por la localización interna, no por el mecanismo. Bajo ese paraguas caben quimiorreceptores, barorreceptores, osmorreceptores, mecanorreceptores y terminaciones para el dolor, entre otros. Lo que comparten es el lugar donde trabajan.

Referencias

  1. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos: interoceptor. Disponible en: https://dtme.ranm.es/
  2. OpenCourseWare, Universidad de Cantabria. Funciones sensoriales: sistema somatosensorial. Disponible en: https://ocw.unican.es/mod/page/view.php?id=541
  3. Manual MSD, versión para público general. Introducción al sistema nervioso. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/enfermedades-cerebrales-medulares-y-nerviosas/biolog%C3%ADa-del-sistema-nervioso/introducci%C3%B3n-al-sistema-nervioso
  4. MedlinePlus en español. Neurociencias. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007456.htm

Entradas relacionadas

  • Receptor. Estructura que capta un estímulo y lo convierte en una señal nerviosa.
  • Exteroceptor. Receptor que detecta estímulos procedentes del medio externo.
  • Propioceptor. Receptor que informa de la posición y el movimiento del cuerpo.
  • Barorreceptores. Receptores sensibles a la presión de la sangre en las arterias.
  • Quimiorreceptor. Receptor que responde a variaciones químicas del medio interno o externo.
  • Sistema nervioso autónomo. División del sistema nervioso que regula las funciones involuntarias del organismo.

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