DICCIONARIO MÉDICO
Integrasa
La integrasa es una enzima propia de los retrovirus que inserta el ADN vírico dentro del genoma de la célula infectada. Ese paso convierte al virus en parte del material genético de la célula y le permite persistir en ella de forma indefinida. En el virus de la inmunodeficiencia humana es una de sus tres enzimas y, por su papel, se ha convertido en blanco de varios antirretrovirales. Entre las proteínas que fabrican los retrovirus figura la integrasa; a esa familia pertenece el virus de la inmunodeficiencia humana. Su cometido es tomar la copia de ADN que el virus ha fabricado a partir de su propio ARN e incrustarla dentro del genoma de la célula, de manera estable y permanente. El nombre lo dice casi todo. Se forma sobre el verbo integrar, por la acción que la enzima ejecuta (integrar el ADN del virus en el de la célula), y sobre el sufijo -asa, con el que la bioquímica bautiza a las enzimas. Es, por tanto, un nombre funcional: nombra a la proteína por lo que hace, no por su forma. Ese ADN del virus ya insertado en el genoma celular recibe el nombre de provirus. Para entender su trabajo conviene situarlo dentro del ciclo del virus. Cuando un retrovirus entra en la célula, primero convierte su ARN en ADN mediante otra enzima, la transcriptasa inversa. Solo entonces entra en escena la integrasa. Reconoce los extremos de ese ADN vírico, recorta unos pocos nucleótidos para dejarlos preparados y, en un segundo movimiento, corta el ADN de la célula y engarza en él la secuencia del virus. El resultado es una única molécula continua en la que lo vírico y lo celular quedan cosidos. Las consecuencias de ese cosido son largas. Una vez integrado, el virus se copia junto con el ADN de la célula cada vez que esta se divide, y puede quedar en silencio durante años antes de reactivarse. Ahí reside buena parte de la dificultad para eliminarlo: no es un intruso que ronda por fuera, sino un texto añadido al propio manual de instrucciones de la célula. Por eso la integrasa es diana de una clase de antirretrovirales, los llamados inhibidores de la integrasa, que impiden ese engarce. El VIH depende de tres enzimas que actúan en momentos distintos. La transcriptasa inversa copia el ARN del virus en ADN. La integrasa inserta ese ADN en el genoma de la célula. Y la proteasa, más tarde, trocea las grandes proteínas que el virus fabrica para dejar listas las piezas de las nuevas partículas víricas. Cada una interviene en un punto diferente del ciclo, y las tres se han estudiado como puntos débiles del virus. Inserta el ADN del virus dentro del ADN de la célula infectada. Primero prepara los extremos de la secuencia vírica y después la engarza en el genoma celular, de forma que el material del virus queda incorporado al de la célula. Por lo que hace. Une el verbo integrar con el sufijo -asa, que en bioquímica identifica a las enzimas: la enzima que integra. Actúan en pasos consecutivos. La transcriptasa inversa trabaja antes: convierte el ARN del virus en ADN. La integrasa toma ese ADN ya formado y lo inserta en el genoma de la célula. Una fabrica el molde; la otra lo instala. Sí. Como la integración es un paso obligado para que el virus se establezca, bloquear la integrasa frena su ciclo. Existe por ello una familia de antirretrovirales dirigida específicamente contra esta enzima. Los detalles sobre estos medicamentos corresponden a la información sobre el tratamiento antirretroviral.Qué es la integrasa
Cómo actúa dentro de la célula
Las tres enzimas del VIH
Preguntas frecuentes
¿Qué hace exactamente la integrasa?
¿Por qué se llama así?
¿En qué se diferencia de la transcriptasa inversa?
¿Tiene interés en el tratamiento del VIH?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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