DICCIONARIO MÉDICO

Insulina de acción ultralenta

La insulina de acción ultralenta es la generación más reciente de insulinas basales: su efecto se prolonga por encima de las veinticuatro horas y describe un perfil especialmente plano y regular. Pertenecen a este grupo el análogo degludec y la glargina en concentración de trescientas unidades. Comparadas con las basales clásicas, ganan en duración, en estabilidad y en margen para escoger la hora de la inyección.

Qué es la insulina de acción ultralenta

El prefijo ultra marca el grado. Son insulinas que rebasan la frontera de las veinticuatro horas y que, además, sostienen una concentración muy uniforme, sin apenas variaciones de un día a otro. Esa constancia tiene una consecuencia útil: tolera cierta holgura en el horario de administración de la insulina. La degludec, por ejemplo, puede conservar actividad durante unas cuarenta y dos horas.

Un solo pinchazo diario basta para cubrir el fondo metabólico. Ese es el terreno donde estas insulinas se separan de las anteriores: no buscan cubrir una comida, sino tapizar el día entero con una capa de insulina lo más lisa posible.

Degludec y glargina U300

Los dos miembros del grupo alcanzan esa duración por caminos propios. La degludec forma, dentro del tejido subcutáneo, largas cadenas de multihexámeros: un depósito soluble desde el que las moléculas se desprenden de una en una, despacio y sin interrupción. Ese goteo constante, carente de picos, explica su perfil ultraplano.

La glargina de trescientas unidades parte de la misma molécula que la glargina de acción prolongada, solo que tres veces más concentrada. Al inyectar el mismo número de unidades en un volumen mucho menor, el depósito que se forma bajo la piel resulta más pequeño y compacto, con menos superficie expuesta. Cuanto menor es esa superficie, más lenta es la disolución (un detalle de pura geometría), y más se prolonga y se estabiliza la liberación frente a la versión de cien unidades.

De dónde viene el nombre ultralenta

El adjetivo arrastra una historia larga. En 1952, un equipo dirigido por Kaj Hallas-Møller, en la compañía danesa que hoy es Novo Nordisk, comprobó que al añadir zinc a la insulina se formaban cristales de distintos tamaños, y que los cristales grandes se disolvían más despacio y estiraban el efecto. De aquel hallazgo salió una familia de tres insulinas en suspensión (semilenta, lenta y ultralenta), bautizadas con el latín lentus, lento. La ultralenta era la de acción más duradera de las tres.

Aquellas suspensiones de zinc quedaron atrás. El nombre, sin embargo, perduró. Hoy etiqueta a una hornada de análogos que persigue el mismo objetivo de entonces, una insulina de fondo que dure cuanto sea posible, aunque lo consiga por mecanismos moleculares que nada tienen que ver con los cristales de zinc.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa ultralenta?

Es una combinación de ultra (más allá de) y del latín lentus, lento. Literalmente, "más allá de lento", es decir, de liberación extremadamente pausada. El término designa el extremo más duradero del abanico de insulinas.

¿Cuánto dura una insulina ultralenta?

Más de veinticuatro horas, y en el caso de la degludec hasta unas cuarenta y dos. Esa duración tan amplia es la que permite un perfil estable y un horario de inyección flexible.

¿Es lo mismo la glargina de acción prolongada que la ultralenta?

Comparten molécula, pero no concentración. La insulina de acción prolongada incluye la glargina de cien unidades, con una duración en torno a las veinticuatro horas. La glargina de trescientas unidades, más concentrada, se comporta como ultralenta: dura más y libera con mayor regularidad.

Referencias

  1. Salvador J, et al. Degludec, una nueva insulina basal de acción ultra-lenta. Endocrinología y Nutrición.
  2. redGDPS (Fundación redGDPS). Insulina degludec. Guía de fármacos.
  3. Sanidad de Castilla y León. Insulinas: tipos y presentaciones. Boletín INFARMA.
  4. Mayo Clinic. Administración de insulina para controlar la glucosa.

Entradas relacionadas en el diccionario

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026