DICCIONARIO MÉDICO
Infestación
Una infestación es la invasión de un organismo por parásitos, en especial por los de tamaño relativamente grande, como los artrópodos que colonizan la piel o los gusanos que se alojan en el interior del cuerpo. El término se opone, en el uso médico cuidado, a infección, que se reserva para bacterias, virus, hongos y protozoos. La palabra viene del latín infestare, 'atacar' u 'hostigar', al que se añadió el sufijo -ción, que expresa acción y efecto. En su origen clásico, infestatio significaba simplemente ataque. El sentido médico actual, ligado a los parásitos, es bastante más tardío: se consolidó en el siglo XIX. Hoy se entiende por infestación la presencia y la multiplicación de parásitos sobre la superficie del cuerpo o dentro de él. Los agentes responsables suelen ser macroscópicos o, al menos, visibles con facilidad, al contrario que los microbios. La distinción descansa en la naturaleza del invasor. La infección la causan microorganismos (bacterias, virus, hongos o protozoos) que penetran en los tejidos y se reproducen dentro de ellos, a menudo dañando al huésped. La infestación corresponde a parásitos de mayor tamaño: artrópodos como piojos, ácaros o garrapatas, y helmintos como las lombrices intestinales o las tenias. Hay un matiz de intención biológica que los tratados suelen subrayar. El microbio infeccioso busca multiplicarse en el organismo, incluso si eso termina matándolo; el parásito, por su naturaleza, tiende a sobrevivir a costa del huésped sin destruirlo, porque su propia continuidad depende de él. La frontera no siempre es nítida. El alcance del término no es idéntico en todas las lenguas. En inglés, infestation se restringe casi siempre a los parásitos externos, los artrópodos que colonizan la superficie corporal, como piojos o garrapatas. El español ha sido más amplio: obras de referencia como el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina admiten también la infestación por parásitos internos, incluidos los helmintos que habitan el intestino. Por eso, en un texto español, hablar de infestación por áscaris resulta correcto, mientras que su equivalente inglés preferiría el término infección. Entre las infestaciones más frecuentes está la pediculosis, causada por los piojos, muy común en el ámbito escolar. La escabiosis o sarna se debe a un ácaro diminuto, Sarcoptes scabiei, que excava galerías en la piel. Dentro del cuerpo, la oxiuriasis (por Enterobius vermicularis), la ascariasis (por Ascaris lumbricoides) y las distintas teniasis ilustran la infestación por helmintos. Las garrapatas, además de fijarse a la piel, pueden actuar como transmisoras de otras enfermedades. Del latín infestare, que significaba atacar. Durante siglos conservó ese sentido bélico o de hostigamiento. La acepción parasitaria que hoy usamos en medicina no se fijó hasta el siglo XIX. La causa. La infección la producen microorganismos (bacterias, virus, hongos, protozoos) que se multiplican dentro de los tejidos; la infestación, parásitos de mayor tamaño, como piojos, ácaros o gusanos. En el habla cotidiana ambos términos se confunden a menudo. Una infestación. Los piojos son ectoparásitos, es decir, parásitos externos que viven sobre la piel y el pelo sin penetrar en los tejidos. Su presencia en el cuero cabelludo se denomina pediculosis. No necesariamente. En el uso español del término también se consideran infestaciones las causadas por gusanos que viven dentro del cuerpo, como los áscaris o las tenias. El inglés, más restrictivo, reserva la palabra para los parásitos de la superficie.Qué es una infestación
Infestación no es lo mismo que infección
Un matiz que cambia con el idioma
Ejemplos habituales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra infestación?
¿Cuál es la diferencia entre infección e infestación?
¿Los piojos producen una infección o una infestación?
¿Una infestación siempre es externa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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