DICCIONARIO MÉDICO

Infertilidad

La infertilidad es la dificultad o la imposibilidad de conseguir o de llevar a término un embarazo. En su acepción más extendida, y según la Organización Mundial de la Salud, describe la situación de quienes no logran una gestación tras un periodo prolongado de relaciones dirigidas a concebir. Es una condición frecuente, que puede tener origen femenino, masculino, de ambos miembros de la pareja o sin causa aparente.

Qué es la infertilidad

El término se forma con el prefijo privativo in- ('no') y el adjetivo latino fertilis ('fértil', 'que produce'), derivado del verbo ferre ('llevar', 'dar fruto'). Literalmente, la infertilidad es la cualidad de lo que no fructifica.

La Organización Mundial de la Salud la define como la incapacidad de lograr un embarazo tras doce meses o más de relaciones sexuales regulares con intención de concebir. Ese plazo se acorta a seis meses cuando la mujer supera los treinta y cinco años, porque la reserva de óvulos disminuye con la edad.

Infertilidad y esterilidad: dos usos del mismo campo

El vocabulario médico no siempre ha sido unánime en este terreno. La tradición ginecológica española distinguió durante décadas dos conceptos: la esterilidad sería la incapacidad de conseguir la fecundación y el embarazo, mientras que la infertilidad se reservaría para la pareja que sí concibe pero no logra que la gestación llegue a término, con pérdidas repetidas. La escuela anglosajona y la propia Organización Mundial de la Salud, en cambio, emplean infertilidad como término general que abarca ambas situaciones.

A ese cuadro, el Diccionario de la lengua española añade una capa más, pues recoge esterilidad e infertilidad casi como sinónimos. Esta divergencia explica que un mismo caso pueda etiquetarse de forma distinta según la fuente que se consulte. Conviene fijarse en qué sentido concreto da a la palabra cada texto.

Infertilidad primaria y secundaria

Dentro de esa terminología se distinguen dos formas según los antecedentes. Se habla de infertilidad primaria cuando nunca se ha conseguido un embarazo. Es secundaria cuando el problema aparece en una pareja que ya había logrado al menos una gestación previa. La distinción no es un tecnicismo: cada forma orienta hacia causas diferentes.

El origen del problema

Las causas se reparten de forma bastante equilibrada entre ambos sexos. En torno a un tercio de los casos se atribuye a factores femeninos, otro tercio a factores masculinos, y el resto a una combinación de ambos o a un origen que no llega a identificarse.

Entre los factores femeninos figuran las alteraciones de la ovulación (como el síndrome de ovario poliquístico), la obstrucción o el daño de las trompas, la endometriosis y los cambios propios de la edad. En el varón, lo más habitual es una producción escasa de espermatozoides o una calidad seminal reducida. Buena parte de estas situaciones admite estudio y, cuando resulta posible, medidas orientadas a restaurar la fertilidad natural.

Con qué frecuencia aparece

La infertilidad es más común de lo que suele pensarse. Un informe de la Organización Mundial de la Salud publicado en 2023 estimó que alrededor del 17,5 % de la población adulta, esto es, cerca de una de cada seis personas, la experimenta en algún momento de su vida. Las cifras apenas varían entre países de renta alta y baja. Ese dato situó el problema entre los grandes asuntos de salud pública.

Preguntas frecuentes

¿Significan lo mismo infertilidad y esterilidad?

Depende de quién lo diga. En la medicina española clásica no: la esterilidad sería no conseguir el embarazo, y la infertilidad no lograr que llegue a término. En el uso internacional y en el habla corriente, en cambio, se emplean casi como equivalentes.

¿La infertilidad es un problema femenino?

No. Los factores masculinos explican aproximadamente uno de cada tres casos, una proporción similar a la de los femeninos. En otro grupo intervienen ambos miembros de la pareja o no se encuentra una causa clara.

¿De dónde procede la palabra infertilidad?

Del latín. Se compone del prefijo in-, que niega, y de fertilis ('fértil'), emparentado con el verbo ferre, 'llevar' o 'dar fruto'. La misma raíz de ferre asoma en fértil, en transferir y en proferir.

Referencias

  1. MedlinePlus. Infertilidad. Enciclopedia médica
  2. Organización Mundial de la Salud. Directriz mundial sobre la infertilidad
  3. Manual MSD. Generalidades sobre la infertilidad. Versión para profesionales
  4. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos

Entradas relacionadas

  • Esterilidad. Concepto muy próximo; en la tradición española designa la incapacidad de conseguir la gestación.
  • Anovulación. Ausencia de ovulación, una de las causas femeninas de dificultad para concebir.
  • Azoospermia. Ausencia de espermatozoides en el semen, dentro del factor masculino.
  • Oligospermia. Concentración baja de espermatozoides en el semen.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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