DICCIONARIO MÉDICO
Individualismo
El individualismo es la corriente de pensamiento que concede primacía al individuo, a su autonomía y a su juicio propio frente a las exigencias del grupo o del Estado. En psicología social nombra además una orientación cultural y un rasgo de personalidad: la inclinación a definirse por metas y atributos personales antes que por la pertenencia a una comunidad. Su polo opuesto es el colectivismo. La palabra reúne dos piezas. "Individuo" viene del latín individuus, "lo que no puede dividirse" (de in-, negación, y dividere, separar en partes); el sufijo "-ismo" aporta la idea de doctrina o tendencia. Individualismo es, casi al pie de la letra, la doctrina de lo indivisible: la del ser humano tratado como unidad última, no reducible al grupo del que forma parte. El término se acuñó en francés, individualisme, en las primeras décadas del siglo XIX. Nació con cierto recelo. Muchos de sus primeros empleos lo ligaban al aislamiento y a la ruptura de los lazos comunitarios, no a un valor que defender. En psicología social y transcultural, el eje individualismo-colectivismo es uno de los que mejor describen tanto a las sociedades como a las personas. Una orientación individualista prioriza la independencia, la autosuficiencia y el logro personal; la colectivista pone por delante la interdependencia, la lealtad al grupo y la armonía con él. Geert Hofstede lo incorporó en 1980 como una de sus dimensiones culturales, y Harry Triandis mostró después que la misma polaridad puede medirse dentro de cada persona, no solo entre países. Conviene una advertencia (que suele olvidarse): que un país puntúe alto en individualismo no significa que todos sus habitantes lo sean. La variación dentro de un mismo grupo casi siempre supera a la que hay entre grupos distintos. Se confunden a menudo, y no son lo mismo. El egoísmo consiste en anteponer el interés propio al ajeno, con una carga moral negativa; el individualismo, en cambio, es una postura sobre el lugar de la persona en el orden social, y no implica por sí solo desinterés por los demás. Tampoco coincide con el egocentrismo, la tendencia a interpretarlo todo desde el propio punto de vista. La autonomía es otra cosa: la capacidad de gobernarse por normas propias. En la ética asistencial, el respeto a la autonomía del paciente (su derecho a decidir sobre lo que le concierne) es un principio asentado que bebe de la tradición individualista sin agotarse en ella. Alguien puede valorar mucho su independencia personal y, al tiempo, sentirse hondamente ligado a su comunidad. No. El egoísmo describe una conducta (buscar el propio beneficio a costa de otros) y arrastra un juicio moral; el individualismo describe una posición sobre la relación entre la persona y la colectividad. Se puede ser individualista y solidario a la vez. Buena parte de su difusión se atribuye a Alexis de Tocqueville. En "La democracia en América" (1840) lo empleó para nombrar la tendencia de cada ciudadano a replegarse en su círculo íntimo y desentenderse de la vida pública, un sentido más sociológico que el filosófico que hoy solemos darle. Más del que parece. La orientación individualista o colectivista de una persona influye en cómo entiende la enfermedad, en quién participa en las decisiones (ella sola o toda la familia) y en la forma de comunicar información delicada. La psicología de la salud estudia estas diferencias para ajustar la comunicación a cada paciente y a su contexto cultural.Qué es el individualismo
Individualismo y colectivismo
Individualismo, egoísmo y autonomía
Preguntas frecuentes
¿Individualismo es lo mismo que egoísmo?
¿Quién difundió el término?
¿Qué interés tiene este concepto en el ámbito sanitario?
Referencias
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