DICCIONARIO MÉDICO
Indicación
En medicina, una indicación es la circunstancia que hace aconsejable o necesario aplicar un tratamiento, realizar una prueba o llevar a cabo un procedimiento. Señalar la indicación de algo equivale a exponer por qué está justificado emplearlo en un caso concreto. Su reverso es la contraindicación, la razón que desaconseja o impide esa misma actuación. El término procede del latín indicatio, de indicare, formado por in- y dicare, con el sentido de señalar, mostrar o dar a conocer. La misma raíz está en index, el dedo índice, el que apunta hacia algo. En el lenguaje clínico conserva ese gesto de señalar: la indicación apunta hacia la actuación adecuada para una situación dada. Cuando se dice que una intervención está indicada, se afirma que existe un motivo válido para llevarla a cabo en ese paciente. La indicación responde, en el fondo, a una pregunta sencilla. ¿Por qué esto y por qué ahora? De su solidez depende que una prueba, un fármaco o una operación tengan sentido más allá de la costumbre o la petición. Las indicaciones se clasifican según para qué sirven. La indicación terapéutica busca tratar una enfermedad o aliviar sus efectos. La diagnóstica pretende aclarar o confirmar un problema, y es la que justifica pedir una prueba. La profiláctica o preventiva trata de evitar que algo ocurra, como ocurre con las vacunas o con determinadas medidas de protección. Hay otra distinción útil, la que atiende a la fuerza de la recomendación. Una indicación absoluta señala que la actuación es la única opción razonable, a veces la que salva la vida, y que no hacerla acarrea un perjuicio claro. Una indicación relativa describe una opción entre varias, cuyo beneficio conviene sopesar frente a los riesgos y a las alternativas. Entre ambos extremos se mueve buena parte de las decisiones reales. En el terreno del medicamento, la indicación terapéutica es el uso concreto para el que una autoridad reguladora, como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, ha aprobado un fármaco. Ese uso figura en la ficha técnica y define las condiciones en que su beneficio se considera demostrado. Emplear el medicamento fuera de esas condiciones se conoce como uso fuera de indicación. La normativa española lo permite solo en situaciones especiales, cuando no existe una alternativa autorizada para el paciente y hay respaldo de la evidencia disponible. Ambos conceptos son las dos caras de una misma decisión. La indicación reúne las razones a favor; la contraindicación, las razones en contra, que también pueden ser absolutas o relativas. Decidir en la práctica consiste en poner unas frente a otras. Una actuación muy indicada puede quedar descartada si concurre una contraindicación de peso, y a la inversa. La lectura conjunta de ambas evita tanto el exceso como la omisión. Del latín indicare (señalar, mostrar), de la misma familia que index, el dedo índice. La indicación es, en su origen, aquello que señala la actuación apropiada. Que existe una razón médica válida para aplicarlo en ese caso concreto. No alude a la eficacia general del tratamiento, sino a que encaja con la situación del paciente que se tiene delante. Es el empleo de un medicamento en condiciones distintas de las autorizadas en su ficha técnica: otra enfermedad, otra edad, otra vía. En España se admite solo en casos especiales, cuando no hay alternativa autorizada y la decisión cuenta con respaldo científico. También se le llama uso off-label. No. La indicación es la razón que justifica un tratamiento; la prescripción es el acto de ordenarlo. Primero se establece que algo está indicado y después, si procede, se prescribe.Qué es una indicación
Tipos de indicación
La indicación de un medicamento
Indicación y contraindicación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra indicación?
¿Qué quiere decir que un tratamiento está indicado?
¿Qué es el uso fuera de indicación?
¿Es lo mismo indicación que prescripción?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026