DICCIONARIO MÉDICO
Contraindicación
En medicina, una contraindicación es cualquier circunstancia clínica que desaconseja o prohíbe la aplicación de un fármaco, un procedimiento o una intervención quirúrgica porque el riesgo de daño supera al beneficio esperado. Se distinguen dos categorías: la contraindicación absoluta, que equivale a una prohibición, y la relativa, que exige valorar individualmente la relación entre riesgo y beneficio. El término procede del latín contra (en oposición a) e indicatio (señalamiento, dirección), de donde indicare (señalar, mostrar). Su antónimo directo es indicación, que designa la circunstancia en la que un recurso terapéutico sí resulta adecuado. La contraposición de ambos conceptos organiza buena parte de la toma de decisiones clínicas: antes de prescribir cualquier medida, el profesional debe preguntarse no solo por qué puede servir, sino en qué condiciones puede perjudicar. No todas las contraindicaciones figuran de forma explícita en un prospecto. Las fichas técnicas de los medicamentos recogen las más conocidas, pero la experiencia clínica, las comorbilidades del paciente y la aparición de nuevos datos pueden revelar contraindicaciones no previstas en el momento de la autorización del fármaco. Por eso la valoración de contraindicaciones es un proceso dinámico, no una consulta estática. La contraindicación absoluta implica que el uso del fármaco o la realización del procedimiento está formalmente prohibido en esa circunstancia. El riesgo de un desenlace grave o mortal es suficientemente alto como para que ningún beneficio lo justifique. Un ejemplo clásico: ciertos retinoides orales empleados en dermatología están absolutamente contraindicados durante la gestación por el riesgo de malformaciones congénitas graves. En la contraindicación relativa, el riesgo existe pero puede ser aceptable si el beneficio esperado es lo bastante importante y no hay alternativas disponibles. La decisión recae entonces en el juicio clínico del profesional junto con la información al paciente. Administrar un anticoagulante a un paciente con antecedentes de hemorragia digestiva es, en principio, una contraindicación relativa; si ese mismo paciente presenta un tromboembolismo pulmonar que compromete su vida, el beneficio del anticoagulante puede superar el riesgo hemorrágico. Aunque el término se asocia sobre todo a los medicamentos, la noción de contraindicación se extiende a cualquier actuación médica. Una prueba diagnóstica con contraste yodado puede estar contraindicada en pacientes con alergia documentada al yodo. Una indicación quirúrgica puede quedar anulada si el estado cardiopulmonar del paciente no permite tolerar la anestesia general. Incluso determinados ejercicios de rehabilitación pueden tener contraindicaciones específicas cuando coexisten lesiones articulares inestables. Hay que distinguir la contraindicación de otros conceptos cercanos. Un efecto secundario es una consecuencia no deseada que puede aparecer durante el uso correcto de un fármaco, pero no implica necesariamente que su empleo esté desaconsejado. La interacción farmacológica describe una modificación del efecto de un fármaco cuando se administra junto con otro; algunas interacciones generan contraindicaciones, pero otras se manejan con ajustes de dosis o con monitorización clínica. Del latín contra (en oposición) e indicatio (señalamiento). Indicare significaba originalmente mostrar o señalar, de modo que una indicación señala cuándo algo conviene y una contraindicación señala cuándo no conviene o está prohibido. No. La contraindicación es una condición previa del paciente que desaconseja el uso de un fármaco. El efecto secundario es algo que puede ocurrir después de administrarlo, incluso cuando la indicación era correcta y no existía contraindicación alguna. Son conceptos que pertenecen a momentos distintos de la decisión terapéutica. El profesional sanitario responsable, siempre informando al paciente. La ficha técnica establece las contraindicaciones recogidas por la agencia reguladora, pero la decisión final exige valorar el caso concreto: estado general del paciente, gravedad de la enfermedad que se pretende abordar, disponibilidad de alternativas y preferencias del paciente tras recibir información adecuada. Sí. La farmacovigilancia posterior a la comercialización puede identificar riesgos no detectados en los ensayos clínicos previos. Cuando esto ocurre, la agencia reguladora actualiza la ficha técnica del medicamento e incorpora nuevas contraindicaciones o modifica las existentes. El proceso funciona en ambas direcciones: en ocasiones, nuevas evidencias permiten retirar contraindicaciones que se consideraban vigentes. Si desea profundizar en conceptos asociados a la contraindicación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una contraindicación
Contraindicación absoluta y contraindicación relativa
Contextos en los que se aplica el concepto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra contraindicación?
¿Es lo mismo una contraindicación que un efecto secundario?
¿Quién decide si una contraindicación relativa permite o no el uso del fármaco?
¿Pueden cambiar las contraindicaciones de un fármaco con el tiempo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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