DICCIONARIO MÉDICO
Inapetencia
La inapetencia es la falta o la disminución de las ganas de comer. En el lenguaje médico equivale al signo denominado anorexia, que no debe confundirse con la anorexia nerviosa. Aparece de forma pasajera en procesos banales y de forma sostenida en enfermedades de mayor calado. La inapetencia designa la reducción o la ausencia del deseo de comer. La palabra se forma con el prefijo privativo latino in- y el sustantivo apetencia, procedente de appetentia, «inclinación o deseo», derivado a su vez del verbo appetere, «tender hacia algo». Describe, literalmente, a quien no siente inclinación hacia el alimento. No es una enfermedad. Se trata de un signo, es decir, una manifestación que acompaña a situaciones muy dispares y que por sí sola dice poco sobre su origen. Puede surgir por una infección pasajera, por el efecto de un medicamento, por un estado de ánimo bajo o como parte del cortejo de una dolencia crónica. La misma palabra sirve para el niño que rechaza la comida durante un catarro y para el adulto que va perdiendo el interés por los alimentos a lo largo de semanas. En los textos médicos, la falta de apetito recibe el nombre de anorexia. Conviene detenerse en este punto, porque el término genera equívocos. La anorexia como signo clínico es sinónimo de inapetencia: la persona sencillamente no tiene hambre. La anorexia nerviosa es otra cosa, un trastorno de la conducta alimentaria en el que puede haber hambre, pero la ingesta se restringe de manera voluntaria por un temor intenso a ganar peso. Comparten raíz y nombran realidades distintas. Hay además un matiz de grado. Cuando la pérdida de apetito es solo parcial se habla de hiporexia; cuando es completa, de anorexia o de inapetencia sin más. El apetito es el deseo selectivo de comer, ligado a lo placentero y a lo aprendido, y no coincide del todo con el hambre, que responde a una necesidad fisiológica más básica. Perder el apetito no equivale siempre a dejar de tener hambre. La duración marca la diferencia interpretativa. Un episodio breve, asociado a un proceso agudo, suele ceder cuando la causa desaparece. La inapetencia que se prolonga tiene otra lectura, ya que puede acompañar a procesos del aparato digestivo, del hígado, del corazón o del pulmón, a enfermedades tumorales y a estados de ánimo depresivos. En las personas mayores resulta especialmente frecuente y fácil de pasar por alto, porque se atribuye sin más a la edad. Sostenida en el tiempo, la falta de apetito reduce la ingesta y puede abrir la puerta a la desnutrición. En enfermedades de curso grave contribuye además a la caquexia, ese estado de desgaste profundo con pérdida de masa muscular y grasa. Suele venir de la mano de la astenia, la sensación de falta de fuerzas. Una cosa alimenta a la otra. En su acepción médica, sí. Anorexia es el término técnico para la falta de apetito y equivale a inapetencia. El malentendido nace de que la misma raíz nombra también la anorexia nerviosa, un trastorno psiquiátrico que es cosa distinta. No. Es un signo que acompaña a otras situaciones, desde un resfriado hasta una dolencia crónica, y su valor reside en orientar hacia la causa que lo produce. El término guarda un matiz de intensidad. Hiporexia alude a una disminución parcial del apetito, mientras que anorexia e inapetencia describen su falta más marcada. En personas mayores la hiporexia es muy común y conviene no darla por un rasgo inevitable del envejecimiento. No exactamente. El hambre es la señal fisiológica que empuja a comer para cubrir una necesidad; el apetito es el deseo, más ligado al placer, a la costumbre y al entorno. Se puede tener hambre y, aun así, carecer de apetito, algo que ocurre con frecuencia durante las enfermedades. De ahí que alguien note el estómago vacío y rechace la comida al mismo tiempo.Qué es la inapetencia
Inapetencia y anorexia: el mismo signo con dos nombres
Inapetencia pasajera y sostenida
Preguntas frecuentes
¿Significan lo mismo inapetencia y anorexia?
¿La inapetencia es una enfermedad?
¿Qué diferencia hay con la hiporexia?
¿Perder el apetito es lo mismo que no tener hambre?
Referencias
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