DICCIONARIO MÉDICO

Anorexia

En medicina, anorexia designa la pérdida o disminución del apetito. No se refiere al trastorno alimentario conocido popularmente con ese nombre, sino a un signo clínico inespecífico que acompaña a numerosas enfermedades orgánicas, a ciertos estados emocionales y al efecto de diversos fármacos. Cuando la falta de apetito se prolonga, puede conducir a desnutrición y, en el contexto de enfermedades graves como el cáncer, contribuir al desarrollo de caquexia.

Qué es la anorexia como signo clínico

El término proviene del griego ἀνορεξία (anorexía), compuesto por el prefijo privativo ἀν- (an-, "sin") y ὄρεξις (órexis, "apetito, deseo"), derivado a su vez del verbo ὀρέγειν (orégein, "apetecer, extender la mano hacia algo"). Areteo de Capadocia ya empleaba la voz en el siglo I d. C. con el sentido de "falta de apetito", y con ese mismo valor pasó al latín medieval. La RAE recoge hoy dos acepciones: la primera, pérdida anormal del apetito; la segunda, el síndrome de rechazo alimentario (anorexia nerviosa), que corresponde a una entidad distinta y tiene su propia entrada en este diccionario.

Conviene subrayar esa distinción porque el uso coloquial ha desdibujado la frontera. Quien padece anorexia como signo clínico simplemente no tiene hambre o siente rechazo hacia la comida; quien presenta anorexia nerviosa puede tener hambre, pero restringe voluntariamente la ingesta por un temor patológico a ganar peso. Son mecanismos opuestos.

Regulación fisiológica del apetito

El apetito depende de un sistema complejo de señales que convergen en el hipotálamo, donde los núcleos arcuato y ventromedial integran información procedente del tubo digestivo, del tejido adiposo y del propio estado metabólico del organismo. La grelina, producida principalmente por el estómago, actúa como señal orexígena (estimulante del apetito), mientras que la leptina, secretada por los adipocitos, frena la ingesta cuando las reservas energéticas son suficientes. Citocinas proinflamatorias como el TNF-α y la interleucina-6 pueden suprimir el apetito al interferir en esas vías hipotalámicas, lo cual explica la anorexia que acompaña a las infecciones, a las enfermedades autoinmunes y al cáncer.

Causas frecuentes de anorexia

Enfermedades orgánicas. Prácticamente cualquier patología aguda cursa con un período de falta de apetito: gastroenteritis, infecciones respiratorias, hepatitis, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca avanzada. En las neoplasias, la anorexia forma parte del síndrome de caquexia neoplásica, donde la pérdida de apetito y la degradación muscular progresan de forma paralela.

Fármacos. Algunos medicamentos producen anorexia como efecto secundario. Es el caso de ciertos quimioterápicos, de los opioides a dosis altas, de la digoxina y de los agonistas de GLP-1 empleados en el control de la diabetes y la obesidad (estos últimos, de hecho, se utilizan precisamente por su efecto anorexiante).

Causas psicológicas y del envejecimiento. La tristeza prolongada, el duelo y la depresión mayor suprimen con frecuencia el deseo de comer. En las personas de edad avanzada, la llamada "anorexia del envejecimiento" es un fenómeno descrito ampliamente en la literatura geriátrica: la combinación de cambios hormonales, disminución del olfato y el gusto, aislamiento social y polimedicación reduce progresivamente la ingesta sin que exista una enfermedad concreta que lo explique.

Diferenciación con la anorexia nerviosa

La confusión entre ambos conceptos es habitual en el lenguaje no especializado. En la anorexia como signo, el paciente no desea comer y la restricción de alimentos es involuntaria. En la anorexia nerviosa, el individuo experimenta hambre pero la combate de forma deliberada, movido por una percepción distorsionada de su imagen corporal. La denominación clínica resulta paradójica, como señalaron ya los primeros autores que la describieron: literalmente, "nerviosa" se añadió al término griego que significa "sin apetito" para designar un cuadro en el que, en rigor, el apetito sí existe.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra anorexia?

Del griego ἀνορεξία, formado por ἀν- ("sin") y ὄρεξις ("apetito, deseo"). El médico Areteo de Capadocia ya la usaba en el siglo I d. C. con el sentido de falta de apetito. De la misma raíz derivan orexígeno (estimulante del apetito) y anorexígeno (supresor del apetito).

¿Es lo mismo anorexia que anorexia nerviosa?

No. La anorexia es un signo médico: el paciente pierde el apetito. La anorexia nerviosa es un trastorno psiquiátrico en el que se restringe la ingesta de forma voluntaria. Comparten el nombre, pero los mecanismos son distintos.

¿La anorexia siempre indica una enfermedad grave?

Depende del contexto y la duración. Una gripe o un episodio de estrés pueden causar pérdida transitoria de apetito sin mayor consecuencia. Cuando la anorexia persiste durante semanas sin causa evidente, o cuando se acompaña de pérdida de peso progresiva, conviene consultar para descartar patologías subyacentes.

¿Es normal perder apetito con la edad?

Cierta disminución de la ingesta calórica es fisiológica en las personas mayores, pero no debe confundirse con normalidad si provoca pérdida de peso involuntaria o compromete el estado nutricional. La "anorexia del envejecimiento" requiere evaluación médica cuando sus efectos se acumulan.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disminución del apetito. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para público general. Inapetencia.
  3. Real Academia Española. Anorexia. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  4. Real Academia Española. Anorexia. Tesoro de los diccionarios históricos de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la anorexia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Anorexia nerviosa o mental: trastorno alimentario psiquiátrico con restricción voluntaria de la ingesta.
  • Anorexiante: sustancia o fármaco que reduce el apetito.
  • Apetito: deseo de ingerir alimentos, regulado por señales neurohormonales.
  • Saciedad: sensación de plenitud que pone fin a la ingesta.
  • Caquexia: estado de desnutrición grave con pérdida de masa muscular y grasa.
  • Inapetencia: término coloquial equivalente a la disminución del apetito.
  • Leptina: hormona del tejido adiposo que participa en la regulación del apetito.
  • Grelina: hormona gástrica que estimula el hambre.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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