DICCIONARIO MÉDICO
Imagen consecutiva
La imagen consecutiva es la sensación visual que permanece durante unos instantes después de que el estímulo que la provocó ha desaparecido. Se conoce también como postimagen, imagen accidental o imagen sucesiva. Puede reproducir el color del estímulo original o mostrarlo con su color complementario, según el mecanismo retiniano que intervenga. El nombre reúne dos raíces latinas. Imagen viene de imago, imaginis (figura, representación), y consecutiva deriva del verbo consequi (seguir, venir detrás). La denominación resume bien el fenómeno: una imagen que se sigue viendo cuando ya no hay nada delante que la genere. Se trata de un fenómeno fisiológico normal de la visión. Surge al fijar la mirada durante cierto tiempo en un objeto o en una luz intensa y desviarla luego hacia una superficie uniforme. La percepción que aparece entonces no corresponde a ningún estímulo presente, sino a la huella que el anterior ha dejado en el sistema visual. En los textos clásicos figura también como postimagen o imagen sucesiva, y el inglés la llama afterimage. La retina alberga dos tipos de fotorreceptores: los bastones, sensibles a la intensidad de la luz, y los conos, responsables de la visión del color. Cuando uno de estos receptores recibe un estímulo sostenido, reduce su sensibilidad. A ese descenso de respuesta se le llama adaptación. Imagine que fija la vista en un recuadro rojo durante medio minuto. Los conos que responden al rojo se adaptan y pierden parte de su capacidad de reacción. Al mirar después una pared blanca, que devuelve todas las longitudes de onda por igual, esos conos rinden menos que los demás y el equilibrio se rompe: la zona se percibe verdosa, el color opuesto al rojo. Esa es la razón de que la variante más llamativa del fenómeno muestre los colores en negativo. Dónde ocurre exactamente esa adaptación se ha debatido durante más de un siglo. Un trabajo publicado en 2025 en la revista Communications Psychology concluyó que el color de las postimágenes se explica sobre todo por la adaptación de los propios conos, y no tanto por los canales de oposición cromática que suelen citar los manuales. El origen del fenómeno está en la retina. La postimagen positiva conserva el color y la claridad del estímulo original. Es muy breve, suele durar menos de medio segundo y se aprecia mejor en oscuridad o con los ojos cerrados, cuando ninguna otra imagen compite con ella. Refleja la actividad que todavía viaja desde la retina hacia la corteza occipital una vez retirado el estímulo. La versión negativa dura más y resulta más sencilla de provocar. Presenta los tonos invertidos, cada color sustituido por su complementario, y se observa sobre un fondo claro. Es la que aparece en la conocida ilusión de la bandera: uno fija la vista en una bandera con los colores cambiados y, al pasar la mirada a un papel en blanco, la ve con sus colores reales. La imagen consecutiva pertenece al funcionamiento ordinario del ojo y se disipa en segundos. Hay una alteración que la recuerda, pero con otro significado: la palinopsia, en la que las imágenes persisten o reaparecen de forma anómala y prolongada. Se ha descrito como una exageración patológica del fenómeno fisiológico. La diferencia no es menor. Una postimagen tras mirar un foco de luz entra dentro de lo esperable; una imagen que se repite sin causa y se mantiene en el tiempo pertenece a otro terreno. Del latín. Imago aportó la palabra imagen, y consequi (seguir) dio consecutiva. El término describe algo que viene detrás de otra cosa, que es justo lo que sucede: la percepción sigue al estímulo cuando este ya se ha retirado. Los sinónimos postimagen e imagen sucesiva expresan la misma idea. Porque los conos que han respondido de forma continua a un color quedan por unos instantes menos sensibles. Al mirar una superficie blanca, los demás conos dominan la percepción y surge el color complementario. Un estímulo rojo deja huella verdosa; uno azul, una huella anaranjada. Poco. La variante positiva se apaga en menos de medio segundo; la negativa puede sostenerse varios segundos antes de desvanecerse. No. La imagen consecutiva es normal y fugaz. La palinopsia es una persistencia o repetición anómala de las imágenes, considerada una forma patológica emparentada con ella.Qué es la imagen consecutiva
Cómo se forma: la adaptación de los fotorreceptores
Imagen consecutiva positiva y negativa
Cuándo deja de ser un fenómeno normal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de imagen consecutiva?
¿Por qué muchas postimágenes aparecen en el color contrario?
¿Cuánto dura?
¿Es lo mismo que la palinopsia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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