DICCIONARIO MÉDICO
Imagen parásita
La imagen parásita es una imagen secundaria e indeseada que se superpone a la imagen principal por reflexiones que ocurren dentro de un sistema óptico. Se conoce también como imagen fantasma. En el terreno de la visión, aparece con gafas, lentes de contacto o lentes intraoculares, y suele percibirse como un duplicado tenue y desplazado del objeto que se mira. El adjetivo lo dice casi todo. Parásito procede del griego parásitos, formado por pará (al lado de) y sîtos (alimento): el que come a costa de otro. Trasladado a la óptica, describe una imagen que se cuela junto a la verdadera y vive a su costa, restándole nitidez sin aportar nada. No es un defecto del ojo ni una alucinación: es luz real que ha seguido un camino equivocado. Todo sistema que forma imágenes, desde una cámara hasta un telescopio, puede generarlas. En medicina interesa sobre todo su aparición en el ojo y en los elementos que corrigen la visión, porque ahí el fenómeno deja de ser una curiosidad técnica y se convierte en algo que el paciente nota. La luz que atraviesa una lente no pasa entera de largo. En cada superficie, una fracción pequeña rebota. Casi siempre esa fracción es despreciable, pero cuando encuentra una segunda superficie que la vuelve a reflejar, ese haz descarriado puede llegar a la retina por una ruta distinta a la del rayo principal. Al hacerlo, forma un segundo punto de luz ligeramente corrido respecto al primero. Ese es el fantasma. En la práctica oftalmológica, el escenario más estudiado es el de las lentes intraoculares que se implantan tras operar una catarata. Los bordes y las caras de la lente reflejan parte de la luz incidente y, en determinadas condiciones de iluminación, el paciente refiere destellos, halos o imágenes duplicadas. Es lo que se agrupa bajo el nombre de disfotopsias positivas, dentro de las cuales la imagen parásita ocupa un lugar propio. Conviene no confundirla con la imagen consecutiva. La parásita existe en el mismo instante que la imagen real, porque es luz que viaja al mismo tiempo por un camino paralelo. La consecutiva, en cambio, aparece después: es una huella que deja la retina cuando ha estado expuesta a un estímulo intenso, y persiste unos segundos aunque el objeto ya no esté. Una nace de la física de las lentes; la otra, de la fisiología de la percepción. Porque acompaña a la imagen verdadera y se aprovecha de su luz sin ser deseada, igual que un parásito vive a expensas de su huésped. El nombre es una metáfora, no una descripción del mecanismo. Sí. Imagen parásita e imagen fantasma se usan como sinónimos para nombrar esa imagen secundaria formada por reflexión interna en una lente o en cualquier sistema óptico. Depende de cómo estén diseñadas sus superficies. El material, la curvatura y sobre todo la forma del borde determinan cuánta luz se refleja y hacia dónde. Por eso dos lentes con la misma graduación pueden comportarse de manera distinta frente a este fenómeno.Qué es la imagen parásita
Cómo se produce
Diferencia con la imagen consecutiva
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama parásita?
¿Es lo mismo que una imagen fantasma?
¿Por qué aparece con algunas lentes y no con otras?
Referencias
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