DICCIONARIO MÉDICO
Ictericia hepatocelular
La ictericia hepatocelular es el tono amarillo de piel y mucosas que surge cuando las células del hígado, dañadas o enfermas, pierden capacidad para captar, transformar y eliminar la bilirrubina. El nombre señala el lugar exacto de la avería. Hepato deriva del griego hêpar (ἧπαρ, «hígado») y celular remite a la unidad afectada, el hepatocito. Junto a ictericia, del griego íkteros (ἴκτερος, «amarillez»), el término describe la ictericia que nace del propio parénquima hepático, es decir, del tejido funcional del hígado. El hepatocito ocupa una posición central en el metabolismo de la bilirrubina. Recoge de la sangre la fracción no conjugada, la une al ácido glucurónico para volverla hidrosoluble y la vierte a la bilis. Cuando la célula enferma, cualquiera de esos tres pasos puede fallar, y el pigmento se acumula en la sangre. La lesión del hepatocito genera un patrón mixto. Se eleva la bilirrubina conjugada, porque la célula dañada tiene dificultad para excretarla hacia la bilis, y también la no conjugada, porque la captación y la transformación se resienten. Como parte del pigmento que se acumula es hidrosoluble, el riñón lo filtra y la orina se oscurece. Ese detalle separa a la ictericia hepatocelular de las formas prehepáticas, en las que la orina permanece clara. Detrás de este cuadro suelen estar las hepatopatías difusas. La hepatitis crónica de origen viral, el daño por alcohol, la lesión por ciertos medicamentos o toxinas y la cirrosis alteran de forma extensa el tejido hepático. En las agresiones muy intensas, como la hepatitis fulminante, el fallo del hepatocito es rápido y profundo. El hígado puede aumentar de tamaño y dar lugar a hepatomegalia. Las ictericias se agrupan según el punto donde se interrumpe el trayecto de la bilirrubina. La hepatocelular ocupa el escalón intermedio, el de las ictericias hepáticas, entre las prehepáticas (por exceso de producción) y las poshepáticas (por obstáculo a la salida de la bilis). Su firma es el patrón mixto de bilirrubina, que la diferencia de la hemolítica, con predominio no conjugado, y de la colestásica pura, con predominio conjugado. La expresión ictericia hepatocelular convive con otra de sentido próximo, ictericia hepatógena, que alude de forma más amplia a cualquier ictericia de origen hepático. En la práctica, la primera precisa el mecanismo (el daño de la célula), mientras que la segunda apunta al órgano sin entrar en el detalle. En el mecanismo y en la orina. La hemolítica nace de la destrucción de glóbulos rojos, eleva la bilirrubina no conjugada y no oscurece la orina. La hepatocelular procede del daño del hígado, muestra un patrón mixto y sí cursa con orina oscura. Porque parte de la bilirrubina acumulada es de la fracción conjugada, hidrosoluble, que el riñón puede filtrar y eliminar. Esa bilirrubina en la orina la tiñe de un color más oscuro. Las que afectan de forma difusa al hígado: hepatitis virales, daño hepático por alcohol o por fármacos y cirrosis. Todas comparten un mismo punto de partida, la disfunción del hepatocito. Prácticamente sí. Hepática y hepatocelular se usan como equivalentes para la ictericia que nace del hígado. El término hepatocelular tiene la ventaja de precisar que el fallo está en la célula hepática.Qué es la ictericia hepatocelular
Qué ocurre dentro del hígado enfermo
Su lugar en la clasificación de las ictericias
Preguntas frecuentes
¿En qué se distingue de la ictericia hemolítica?
¿Por qué se oscurece la orina en este tipo de ictericia?
¿Qué enfermedades la producen con más frecuencia?
¿Es lo mismo que ictericia hepática?
Referencias
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