DICCIONARIO MÉDICO
Hueso sutural
El hueso sutural es una pieza ósea pequeña y de forma irregular que aparece dentro de las suturas del cráneo, entre los huesos que ya lo forman. No siempre está presente y su número varía de una persona a otra. También se le conoce como hueso wormiano, por el anatomista que los describió. Los huesos del cráneo se unen entre sí por unas líneas dentadas llamadas suturas. En el trayecto de esas suturas puede aparecer, a partir de un centro de osificación propio, alguna pieza ósea añadida que no pertenece a ninguno de los huesos vecinos. Eso es un hueso sutural: un elemento supernumerario, aislado e irregular, incrustado en la línea de unión. La terminología anatómica internacional prefiere el nombre de hueso sutural (os suturale), aunque en la práctica médica sigue siendo muy común llamarlos huesos wormianos. Un tercer nombre, huesos intrasuturales, describe con exactitud dónde se encuentran. El apellido procede de Ole Worm (1588-1654), médico y naturalista danés que latinizaba su firma como Olaus Wormius. Worm los describió con detalle en el siglo XVII, y fue Thomas Bartholin quien, al recoger aquellas observaciones, los bautizó como Ossa Wormiana. El epónimo se quedó, y los médicos de todo el mundo siguen empleándolo pese a la denominación oficial. El lugar más frecuente es la sutura lambdoidea, en la parte posterior del cráneo, cuyo trazado sinuoso parece favorecer su formación. También se observan en las suturas sagital y coronal, y a veces en las fontanelas, esas zonas membranosas que en el recién nacido separan los huesos del cráneo antes de cerrarse. Existe uno con nombre propio: cuando un hueso sutural de buen tamaño ocupa la región del lambda, en el vértice posterior, se denomina hueso inca, porque aparece con notable frecuencia en cráneos precolombinos de los Andes. Su forma, su tamaño y su posición son muy variables. Por eso, en antropología física, la presencia de estos huesos se registra como un rasgo no métrico, útil para comparar poblaciones. En una persona sana pueden encontrarse unos pocos sin que signifiquen nada. La situación cambia cuando son muchos. La aparición de numerosos huesos wormianos, por lo general más de diez, es un signo radiológico que se asocia a algunos trastornos del hueso, y en particular a la osteogénesis imperfecta. En ese contexto, una radiografía o una tomografía de cráneo permite ponerlos de manifiesto y contarlos. Por Ole Worm, el anatomista danés del siglo XVII que los describió. El nombre no tiene relación con ningún gusano, pese al parecido fonético en algunas lenguas. No se les reconoce una función propia. Son piezas accesorias que rellenan un tramo de la sutura, sin un papel fisiológico definido más allá de participar, como el resto de la bóveda, en la protección del encéfalo. Es un hueso sutural grande situado en el lambda, en la parte alta y posterior del cráneo. Recibió ese nombre por la frecuencia con que se documentó en cráneos de poblaciones andinas prehispánicas. Tener unos pocos entra dentro de la variación normal de la anatomía humana. Encontrar muchos, en cambio, orienta hacia determinadas enfermedades óseas y merece una valoración más detenida.Qué es un hueso sutural
El nombre wormiano
Dónde aparecen
Cuándo son un hallazgo relevante
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman wormianos?
¿Tienen alguna función?
¿Qué es el hueso inca?
¿Es normal tener huesos suturales?
Referencias
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