DICCIONARIO MÉDICO
Hipomnesia
La hipomnesia es la disminución de la capacidad de recordar, un trastorno cuantitativo de la memoria que se sitúa entre el rendimiento normal y la pérdida franca de recuerdos. Compromete tanto la fijación de información nueva como la recuperación de lo ya aprendido. El término reúne dos raíces griegas: hypo (ὑπό), que señala algo situado por debajo o disminuido, y mnḗmē (μνήμη), la memoria o el recuerdo. Esa segunda raíz dio nombre a Mnemósine, la titánide que la mitología griega hizo madre de las nueve musas y personificación de la memoria. Leída al pie de la letra, la palabra dice poco más que "memoria de menos". Designa un rendimiento mnésico por debajo de lo esperable para la edad y la circunstancia de la persona. No se trata de una enfermedad con entidad propia, sino de un signo. Puede surgir de forma pasajera en personas sanas sometidas a fatiga, distracción o una preocupación que acapara la atención, y acompaña también a un abanico amplio de procesos neurológicos y psiquiátricos. La atención y la concentración condicionan lo que llega a registrarse: cuando flaquean, la huella se fija mal y cuesta recuperarla después. La psicopatología clásica ordena las alteraciones de la memoria en dos grandes familias. Las cuantitativas afectan a la cantidad de actividad mnésica: por exceso se habla de hipermnesia, un recuerdo desbordante; por defecto, de hipomnesia y, en su grado más severo, de amnesia. Las cualitativas ni reducen ni aumentan la memoria, sino que la falsean: son las paramnesias, los reconocimientos erróneos del tipo déjà vu. Dos operaciones sostienen cualquier recuerdo. La fijación registra la información y la deja disponible; la evocación la trae de vuelta cuando hace falta. La hipomnesia puede estropear una u otra, y con frecuencia estropea las dos a la vez. Ese doble compromiso la aleja del olvido puntual, que es un fenómeno cotidiano y no un trastorno. Conviene no confundir tres términos vecinos. La hipomnesia reduce; la amnesia suprime. En la primera queda una memoria empobrecida pero operativa; en la segunda aparece una laguna, un tramo de la biografía o un tipo de recuerdo que se ha vuelto inaccesible. Entre una y otra corre un gradiente, no una frontera nítida. La dismnesia complica el mapa. Parte de los autores la emplean como sinónimo de memoria disminuida, casi intercambiable con hipomnesia. Otros la reservan para la dificultad momentánea de evocación, ese recuerdo que se resiste y asoma en la punta de la lengua. El desacuerdo es terminológico y viene de antiguo. De dos voces griegas: hypo, "por debajo", y mnḗmē, "memoria". Esa segunda raíz recorre buena parte del vocabulario del recuerdo, desde la propia memoria hasta la titánide Mnemósine, y reaparece con distintos prefijos en amnesia, hipermnesia o dismnesia. No. La hipomnesia debilita la memoria; la amnesia la anula en algún tramo o en alguna de sus formas. Una deja un recuerdo pobre, la otra deja un hueco. Se considera un signo, no un diagnóstico en sí. Describe un hallazgo, la memoria por debajo de lo esperado, que puede aparecer en personas sanas de manera transitoria o integrarse en el cuadro de procesos muy distintos. Su presencia orienta, pero no revela por sí sola cuál es el origen. Depende del autor. En muchos textos ambas nombran lo mismo, la disminución de la memoria. Cuando se distinguen, la dismnesia queda para el bloqueo pasajero en el momento de recordar, mientras que la hipomnesia apunta a una merma más sostenida.Qué es la hipomnesia
El lugar de la hipomnesia entre los trastornos de la memoria
Hipomnesia, amnesia y dismnesia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra hipomnesia?
¿Es lo mismo la hipomnesia que la amnesia?
¿La hipomnesia constituye una enfermedad?
¿Qué la separa de la dismnesia?
Referencias
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