DICCIONARIO MÉDICO
Hiperalgia muscular
La hiperalgia muscular es el aumento de la sensibilidad dolorosa en el músculo, de manera que una presión o una contracción que serían llevaderas provocan un dolor intenso. Es la variante de la hiperalgia que afecta al tejido profundo, y tiene rasgos propios que la separan del dolor de la piel: es sordo, mal localizado y tiende a irradiarse a distancia. El músculo tiene sus propios receptores del dolor. Son terminaciones nerviosas libres conectadas al sistema nervioso por fibras finas: las del grupo III, delgadas y mielínicas, y las del grupo IV, sin mielina. Cuando esos receptores se vuelven más excitables de lo normal, el músculo entra en un estado de hiperalgia: responde con dolor desproporcionado a estímulos que antes toleraba, sobre todo a la presión. Lo que activa a estos receptores no es exactamente lo mismo que en la piel. Los nociceptores musculares reaccionan de forma característica a señales químicas del propio tejido: el descenso del pH cuando el músculo trabaja en falta de oxígeno, la liberación de ATP por las células dañadas y sustancias como la bradicinina. Un músculo isquémico, sobrecargado o inflamado se convierte así en una fuente de estímulos que rebajan el umbral de sus nociceptores. El dolor de la piel es agudo, punzante y fácil de señalar con el dedo. El del músculo, no. Se percibe como una molestia profunda, difusa, a menudo descrita como una presión que se expande, y con frecuencia se siente en un lugar alejado del que lo origina. Ese dolor referido se explica por la manera en que las señales del músculo convergen con otras en la médula espinal, lo que despista al cerebro sobre su procedencia real. Es la razón de que un punto doloroso en la espalda se note en el brazo, o uno en la cadera baje hacia la pierna. Para medir esta sensibilidad se emplea la algometría, que aplica una presión creciente y controlada sobre el músculo hasta que el sujeto refiere dolor. El nivel al que aparece se llama umbral de dolor a la presión, y en la hiperalgia muscular está descendido. Estas mediciones han mostrado, por ejemplo, diferencias notables entre sexos, con umbrales más bajos en las mujeres jóvenes. La hiperalgia muscular es un rasgo central de los síndromes de dolor miofascial, en los que un músculo alberga una banda tensa con un punto especialmente sensible, el punto gatillo, que duele a la palpación y refiere dolor a distancia. También caracteriza a la fibromialgia, donde la sensibilidad dolorosa aparece de forma generalizada por todo el cuerpo, reflejo de una sensibilización que ya no es solo local, sino del sistema nervioso central. La sobrecarga y el uso repetido de un músculo figuran entre los desencadenantes más comunes. Porque el músculo está inervado por menos fibras nociceptivas que la piel y porque sus señales confluyen con las de otras estructuras en la médula. El cerebro recibe una información menos precisa sobre el origen, de modo que el dolor se percibe como profundo, extenso y, muchas veces, en una zona distinta de la que realmente lo produce. No. Una contractura es una contracción sostenida e involuntaria de un músculo. La hiperalgia muscular es un aumento de la sensibilidad al dolor de ese tejido. Pueden ir juntas (un músculo contracturado suele doler más a la presión), pero describen cosas diferentes: una es un estado de contracción; la otra, un estado de sensibilidad aumentada. La hiperalgia muscular difusa es uno de los rasgos que definen la fibromialgia. En ella, el umbral de dolor a la presión está bajado de manera generalizada, no en un solo músculo, lo que apunta a una sensibilización del sistema nervioso central más que a un problema muscular aislado.Qué es la hiperalgia muscular
Por qué el dolor muscular es distinto del cutáneo
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Preguntas frecuentes
¿Por qué el dolor muscular cuesta tanto de localizar?
¿Es lo mismo hiperalgia muscular que una contractura?
¿Qué relación tiene con la fibromialgia?
Referencias
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