DICCIONARIO MÉDICO
Heredabilidad
La heredabilidad es una medida estadística que indica qué proporción de las diferencias observadas en un rasgo, dentro de una población concreta, procede de las diferencias genéticas entre los individuos que la componen. Su valor oscila entre 0 y 1. Describe al grupo en un momento dado, nunca a una persona aislada. La palabra se apoya en el latín hereditas (la herencia, aquello que se recibe en legado), de heres, heredis, el heredero. El sufijo español aporta la idea de una cualidad que puede cuantificarse. En genética esa cualidad tiene un contenido más estrecho que la noción corriente de herencia: nombra una proporción, la parte de la variación de un carácter, en una población, que puede atribuirse a las diferencias genéticas entre sus miembros. El punto que más cuesta asimilar es este. La heredabilidad no responde a cuánto debe una persona su estatura o su tensión arterial a los genes que recibió. Responde a una pregunta distinta: por qué unos individuos de un grupo difieren de otros en ese rasgo. Toda la información se refiere a la variabilidad dentro del conjunto. El dato es poblacional. Detrás del número hay un reparto. La variación total de un rasgo en una población, lo que los estadísticos llaman varianza fenotípica, puede descomponerse en dos grandes orígenes: el que procede de las diferencias genéticas entre individuos y el que procede del ambiente en que cada uno se ha desarrollado. La heredabilidad es el cociente entre la porción genética y ese total. Cuando se aproxima a 1, casi toda la variación observada acompaña a las diferencias entre los genotipos; cuando se aproxima a 0, el peso recae en el ambiente o en la variación que el modelo no consigue explicar. Ese reparto de la varianza tiene autor y fecha. En 1918, el estadístico británico Ronald A. Fisher formuló el modelo que permite separar la contribución genética de la ambiental y sentó las bases de la genética cuantitativa moderna. Buena parte del desarrollo posterior llegó desde la mejora de animales y plantas, un terreno donde anticipar si un carácter respondería a la selección tenía consecuencias económicas inmediatas. Para estimar la heredabilidad en el ser humano se recurre sobre todo a los estudios de gemelos. Comparar el parecido de los gemelos monocigóticos, que comparten casi todo su material genético, con el de los dicigóticos, que comparten en torno a la mitad, permite calcular cuánto de la semejanza familiar tiene raíz genética. Los estudios de familias y de adopción añaden información para deslindar lo que aporta el hogar compartido de lo que aportan los genes. No existe una única heredabilidad, sino dos que conviene no mezclar. La heredabilidad en sentido amplio, que suele representarse con H mayúscula al cuadrado, recoge toda la varianza genética: la aditiva, la que nace de la dominancia entre alelos y la que surge de la interacción entre genes distintos. La heredabilidad en sentido estrecho, la h minúscula al cuadrado, se limita a la fracción aditiva, que es la que se transmite de padres a hijos de forma predecible y la que marca la respuesta de una población a la selección. Cuando una fuente menciona la heredabilidad sin más apellidos, casi siempre alude a esta segunda. Es la cifra con valor práctico en mejora genética y la que aparece en la mayoría de los estudios de rasgos humanos. Alrededor de este concepto se han acumulado malentendidos con consecuencias notables, y merece la pena desmontarlos por separado. Una heredabilidad alta no implica que el rasgo sea inmodificable. La estatura muestra heredabilidad elevada en muchas poblaciones y, pese a ello, la talla media aumentó cerca de diez centímetros a lo largo del siglo XX gracias a la nutrición y a la mejora de las condiciones de vida. Un carácter puede depender mucho de los genes en su variación y transformarse por completo si cambia el entorno. El color del cabello ofrece el ejemplo más doméstico: heredabilidad muy alta y, aun así, un tinte lo modifica en una tarde. Tampoco es una propiedad fija del carácter. El mismo rasgo puede arrojar heredabilidades distintas en dos poblaciones, o en la misma población en épocas diferentes, porque el valor depende de cuánta variación genética y cuánta variación ambiental haya en ese grupo concreto. Si se homogeneiza el ambiente, la fracción atribuible a los genes sube aunque los genes sigan siendo los mismos. Queda una cautela más, la de mayor calado. La heredabilidad no autoriza a comparar poblaciones entre sí. Que un rasgo tenga heredabilidad alta dentro de dos grupos no dice nada sobre el origen de las diferencias que separan a un grupo del otro, diferencias que pueden ser enteramente ambientales. Conviene repetirlo: describe la variación interna de una población, no las distancias entre poblaciones. No. Mide qué parte de la variación de un rasgo, en una población determinada, procede de las diferencias genéticas entre sus individuos. Es una propiedad del grupo y del momento en que se estima, no del carácter en abstracto ni de una persona concreta. El nombre resulta engañoso porque evoca la transmisión de padres a hijos, que es un fenómeno distinto. La de sentido amplio abarca toda la varianza genética que influye en el rasgo. La de sentido estrecho se queda solo con la parte aditiva, la que se transmite de manera regular a la descendencia y la que predice si una población responderá a la selección. Por eso la segunda es la que se maneja en genética cuantitativa cuando el objetivo es anticipar el parecido entre generaciones. Esa lectura es incorrecta y muy repetida. Una heredabilidad de 0,8 quiere decir que, en la población estudiada, el 80 % de la variación observada en la estatura se asocia a las diferencias genéticas entre las personas de ese grupo. No reparte el rasgo de un individuo en un 80 % genético y un 20 % ambiental. La aritmética de la heredabilidad se aplica a la varianza del conjunto; no puede desmontarse para explicar el caso particular de nadie. Sí. Como depende de la variación genética y ambiental presente en cada población, el mismo carácter puede mostrar valores distintos según el grupo y la época en que se mida.Qué es la heredabilidad
De dónde sale la cifra
Sentido amplio y sentido estrecho
Lo que la heredabilidad no dice
Preguntas frecuentes
¿La heredabilidad mide cuánto se hereda un rasgo?
¿Qué diferencia hay entre la heredabilidad en sentido amplio y la estrecha?
¿Una heredabilidad de 0,8 significa que el 80 % de mi estatura viene de los genes?
¿Puede cambiar la heredabilidad de un mismo rasgo?
Referencias
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