DICCIONARIO MÉDICO

Hemostasia quirúrgica

La hemostasia quirúrgica es el conjunto de técnicas con las que el cirujano detiene o previene el sangrado mientras opera. El organismo activa su propia hemostasia de forma espontánea; esta, en cambio, se aplica de manera deliberada sobre los vasos que se abren durante la intervención, y agrupa métodos mecánicos, térmicos y químicos.

Qué es la hemostasia quirúrgica

La hemostasia quirúrgica designa el control activo del sangrado durante un acto operatorio. El nombre reúne dos ideas: la hemostasia, del griego haîma (sangre) y stásis (detención), y el adjetivo quirúrgico, que la sitúa en el terreno de la cirugía. Su objetivo es mantener seco el campo operatorio: un cirujano necesita ver con nitidez los tejidos sobre los que trabaja, y la sangre que se acumula lo impide.

Conviene separarla de la hemostasia natural. En una herida cotidiana, el cuerpo activa por su cuenta la contracción del vaso, el tapón de plaquetas y la coagulación. En el quirófano, en cambio, se seccionan vasos de forma intencionada y la respuesta espontánea no basta, de modo que el cirujano interviene para cerrarlos. La una es un mecanismo defensivo; la otra, una maniobra técnica.

Tipos de hemostasia quirúrgica

Los procedimientos empleados para cortar una hemorragia en el quirófano suelen ordenarse en tres grandes familias, que a menudo se combinan en una misma operación.

La hemostasia mecánica actúa por medios físicos: ocluye el vaso con un elemento material. La ligadura del vaso con un hilo y la sutura pertenecen a este grupo, junto con la compresión directa y las grapas o clips que estrangulan el conducto sangrante. Es el enfoque más antiguo y sigue siendo el más directo.

La hemostasia térmica recurre al calor o al frío para sellar el vaso. Al calentar el tejido, sus proteínas se desnaturalizan y el vaso se ocluye, un fenómeno emparentado con la vieja cauterización. La electrocoagulación, que aplica corriente eléctrica de alta frecuencia, es hoy su versión más extendida, aunque no la única fuente de energía disponible.

Queda una tercera vía, la química o tópica, que favorece la coagulación en el propio lecho de la herida. Aquí se sitúan los distintos hemostáticos de aplicación local, materiales que se colocan sobre la superficie sangrante para estimular la formación del coágulo. A ellos se suman los agentes de acción general que refuerzan la coagulación desde dentro.

Un poco de historia

Durante siglos, el modo habitual de frenar una hemorragia en cirugía fue quemar el muñón con hierros al rojo o aceite hirviendo, un remedio tan doloroso como poco fiable. En el siglo XVI, el cirujano francés Ambroise Paré rescató y difundió la ligadura de los vasos con hilo, una práctica ya conocida en la Antigüedad que sustituía el cauterio por un nudo. El cambio redujo el sufrimiento y mejoró los resultados.

La segunda gran transformación llegó en la década de 1920, cuando el físico William Bovie y el neurocirujano Harvey Cushing introdujeron el bisturí eléctrico en el quirófano. La energía eléctrica permitía cortar y coagular a la vez. De aquella colaboración desciende buena parte del instrumental que hoy se da por descontado.

Preguntas frecuentes

¿La hemostasia quirúrgica es lo mismo que la hemostasia del organismo?

No. La del organismo es un proceso fisiológico que se activa solo tras una lesión. La quirúrgica es una intervención deliberada del cirujano sobre los vasos que se abren al operar. Comparten el objetivo, detener la sangre, pero difieren en el modo: una es automática y la otra, técnica.

¿Qué métodos de hemostasia se usan en cirugía?

Se agrupan en tres familias: mecánicos (ligaduras, suturas, grapas, compresión), térmicos (electrocoagulación y otras fuentes de energía) y químicos o tópicos (agentes que se aplican sobre la herida o que actúan de forma general). En una misma operación es habitual recurrir a varios a la vez.

¿Quién introdujo el bisturí eléctrico?

Se atribuye a William Bovie y Harvey Cushing, que lo llevaron al quirófano en la década de 1920. El apellido Bovie quedó tan ligado al aparato que aún hoy se emplea de manera coloquial para nombrarlo.

Referencias

  1. Streiff MB. Generalidades sobre la hemostasia. Manual MSD, versión para profesionales. Disponible aquí.
  2. Revista de la OFIL (ILAPHAR). Agentes hemostáticos tópicos de uso quirúrgico. Disponible aquí.
  3. Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria. Agentes hemostáticos de uso quirúrgico. Disponible aquí.
  4. MedlinePlus en español. Sangre. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible aquí.

Entradas relacionadas

  • Hemostasia: proceso fisiológico que detiene la hemorragia tras una lesión vascular.
  • Hemostático: agente que favorece la detención del sangrado.
  • Ligadura: cierre de un vaso mediante un hilo anudado.
  • Electrocoagulación: oclusión del vaso mediante corriente eléctrica de alta frecuencia.
  • Cauterización: sellado de un tejido por aplicación de calor.
  • Sutura: aproximación de tejidos con material de cierre.

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