DICCIONARIO MÉDICO

Hemoftalmos

El hemoftalmos es la presencia de sangre en el interior del ojo. En el lenguaje médico actual designa casi siempre la sangre acumulada en el humor vítreo, la sustancia gelatinosa que rellena la mayor parte del globo ocular, de modo que funciona como sinónimo de hemorragia vítrea o hemovítreo.

Qué es el hemoftalmos

La palabra une dos raíces griegas: haîma (αἷμα), "sangre", y ophthalmós (ὀφθαλμός), "ojo". Literalmente, sangre en el ojo. Los diccionarios médicos la recogen también en la forma hemoftalmía y la definen como el derrame de sangre dentro del globo ocular.

El término, por su origen, abarca cualquier sangrado intraocular, pero la costumbre lo ha ido reservando para el que ocupa la cavidad vítrea. Ahí reside su interés, porque esa localización tiene consecuencias muy concretas sobre la visión.

Por qué la sangre en el vítreo afecta a la vista

El humor vítreo es un gel transparente formado en un 99 % por agua, con una pequeña proporción de colágeno y ácido hialurónico que le dan consistencia. Ocupa cerca de dos tercios del volumen del ojo y se sitúa entre el cristalino y la retina. Su transparencia cumple una función óptica: deja que la luz lo atraviese sin obstáculos hasta el fondo del ojo.

Cuando la sangre irrumpe en ese gel, lo enturbia. La luz deja de pasar con nitidez y la imagen que alcanza la retina se degrada, lo que se traduce en una bajada de visión de aparición brusca. La cuantía varía mucho: desde unas pocas opacidades que se perciben como puntos flotantes hasta una cortina densa que reduce la vista de forma marcada.

De dónde procede la sangre

En la mayoría de los casos la sangre nace en los vasos de la retina. Pueden romperse por una tracción mecánica del gel vítreo sobre ella, o bien sangrar porque han crecido vasos anómalos y frágiles en su superficie. Un golpe directo en el ojo o una herida penetrante son otra vía frecuente, sobre todo en las personas jóvenes.

El hemoftalmos rara vez es, por tanto, un problema aislado. Suele ser la manifestación visible de una alteración de fondo en la retina o en sus vasos, y su estudio se orienta a averiguar ese origen.

Hemoftalmos, hemovítreo y hemorragia vítrea

Los tres nombres se refieren a lo mismo cuando la sangre asienta en el vítreo. Hemoftalmos es el término clásico, de raíz griega; hemorragia vítrea es la denominación descriptiva más habitual en los informes; el hemovítreo es su contracción de uso corriente. La vitreorragia apunta a la misma idea desde otra raíz.

Preguntas frecuentes

¿Hemoftalmos y hemovítreo son lo mismo?

En la práctica, sí. Ambos nombran la presencia de sangre en la cavidad vítrea. Hemoftalmos es la forma culta y antigua; hemovítreo, la de uso diario.

¿Es frecuente?

Es poco común. Los estudios clásicos calculan una incidencia aproximada de 7 casos nuevos por cada 100.000 personas al año, lo que lo sitúa aun así entre las causas destacadas de pérdida brusca de visión.

¿La sangre del ojo se reabsorbe sola?

Con frecuencia el propio ojo va aclarando la sangre poco a poco, del mismo modo que se reabsorbe un hematoma en la piel. El tiempo que tarda depende de la cantidad de sangre y de la causa que la ha provocado.

¿Por qué se ve borroso o con manchas?

Porque la sangre resta transparencia al vítreo e interpone una barrera al paso de la luz. Según su cantidad, aparecen desde pequeños puntos móviles hasta una niebla que cubre el campo visual.

Referencias

  1. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos: hemoftalmía. Disponible en: dtme.ranm.es
  2. Fisterra. Diagnóstico y tratamiento de la hemorragia vítrea. Elsevier. Disponible en: fisterra.com
  3. Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA), Universidad de Valladolid. Hemorragia vítrea. Disponible en: ioba.es
  4. Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología. Elsevier. Disponible en: elsevier.es

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