DICCIONARIO MÉDICO
Hemeralopía
La hemeralopía, o ceguera diurna, es la dificultad para ver con nitidez cuando la luz es intensa, mientras que la visión mejora en penumbra. Depende sobre todo del mal funcionamiento de los conos, los fotorreceptores de la retina encargados de la visión con luz brillante. El término arrastra, además, una larga confusión histórica con la nictalopía, que es justo el cuadro opuesto, la ceguera nocturna. La palabra viene del griego hēméra (día) y alaós (ciego), de modo que significa, literalmente, ceguera de día. Describe una visión que empeora con la luz intensa y que, en cambio, se defiende mejor cuando la iluminación baja. Quien la padece tiende a evitar los ambientes muy luminosos, refiere deslumbramiento y pérdida de contraste, y busca de forma espontánea la penumbra. Conviene precisar un matiz: esa evitación de la luz es fotoaversión, no fotofobia. La fotofobia es dolor ante la luz, propia de las inflamaciones del ojo; la fotoaversión es incomodidad y visión deficiente, sin que la luz duela necesariamente. La retina dispone de dos tipos de fotorreceptores con papeles complementarios. Los conos trabajan con luz intensa, sostienen la visión del color y aportan la agudeza visual de la zona central; su régimen es la visión fotópica. Los bastones, mucho más sensibles a la luz tenue, se encargan de la visión escotópica, la de la penumbra. Cuando los conos no funcionan bien, el sistema visual no gestiona la avalancha de luz de un día claro: se satura, aparece el deslumbramiento y se pierde detalle. Al disminuir la iluminación, los bastones toman el relevo y la visión mejora. Ese contraste, mal de día y mejor de noche, es la marca de la hemeralopía. La hemeralopía no es una enfermedad aislada, sino un signo que aparece en distintos trastornos de la retina y del ojo. Está presente en las distrofias y disfunciones de los conos, en las que estos fotorreceptores se deterioran de forma progresiva, y en la acromatopsia, un cuadro congénito en el que los conos apenas funcionan y que asocia mala visión con luz intensa y ausencia de visión del color. También puede surgir cuando el cristalino se opacifica en su parte central, ya que esas cataratas centrales dispersan la luz y molestan sobre todo en ambientes muy iluminados. Ciertos medicamentos figuran también entre las causas descritas. En todos estos casos la hemeralopía es la manifestación visible de un problema que la origina. Aquí está el punto más delicado del término. En los países de lengua inglesa, hemeralopía significa ceguera diurna y nictalopía, ceguera nocturna. En Francia y Alemania, cuna de las dos grandes escuelas europeas de oftalmología, los mismos vocablos se emplean con el sentido invertido: allí héméralopie quiere decir ceguera nocturna. El origen del enredo es antiguo. El inglés sigue el griego clásico, donde para Aristóteles el nyktálops era quien no veía de noche; el francés y el alemán siguen el latín de Plinio, donde el mismo término aludía a quien solo veía de noche. El español ha oscilado entre ambas tradiciones según de qué idioma tradujera. Ante semejante ambigüedad, tanto el traductor médico Fernando A. Navarro como la Sociedad Española de Oftalmología recomiendan prescindir de los dos helenismos y hablar sin rodeos de ceguera diurna y ceguera nocturna. Ceguera de día. Une el griego hēméra, día, y alaós, ciego. No, son cuadros opuestos. La hemeralopía es la mala visión con luz intensa (ceguera diurna) y la nictalopía, la mala visión con poca luz (ceguera nocturna). La confusión procede de que en francés y en alemán esos nombres se usan al revés que en inglés, motivo por el que muchos autores prefieren evitarlos y decir directamente ceguera diurna o ceguera nocturna. Porque los conos, responsables de la visión con luz brillante, no cumplen bien su función y el sistema se satura ante la luz fuerte. Cuando la iluminación disminuye, entran en juego los bastones, que siguen intactos, y la visión se recupera. No exactamente. En la hemeralopía predomina la fotoaversión, la tendencia a evitar la luz por la mala visión y el deslumbramiento que provoca. La fotofobia es dolor ante la luz y aparece sobre todo en inflamaciones oculares. Pueden coincidir, pero no son el mismo fenómeno.Qué es la hemeralopía
Por qué ocurre: el papel de los conos
Causas
Hemeralopía y nictalopía: una confusión histórica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa literalmente hemeralopía?
¿Es lo mismo que la nictalopía?
¿Por qué se ve peor con luz intensa y mejor en penumbra?
¿La hemeralopía es lo mismo que la fotofobia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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