DICCIONARIO MÉDICO
Gastritis aguda
La gastritis aguda es una inflamación de la mucosa del estómago de instauración rápida, caracterizada histológicamente por un infiltrado con predominio de neutrófilos. Sus causas más frecuentes son la infección por Helicobacter pylori, la exposición a antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y el estrés fisiológico grave. El adjetivo «aguda» remite al latín acutus (afilado, punzante) y en medicina indica un proceso que se instaura con rapidez y tiene un curso relativamente breve. Aplicado a la gastritis, señala que la agresión sobre la mucosa gástrica ha sido lo bastante intensa o reciente como para provocar una respuesta inflamatoria en la que predominan los neutrófilos, células que acuden en las primeras horas del daño tisular. Las lesiones pueden variar considerablemente. En sus formas más leves, la mucosa aparece enrojecida y edematosa pero intacta. Cuando la agresión es mayor, se producen erosiones superficiales (defectos que no superan la muscularis mucosae) visibles en la endoscopia como pequeñas pérdidas de sustancia rodeadas de mucosa hiperémica. Si las erosiones alcanzan un vaso de la submucosa, el cuadro puede debutar con una hemorragia digestiva, a veces sin molestias previas. Los antiinflamatorios no esteroideos constituyen una de las causas más frecuentes de gastropatía aguda erosiva. Su mecanismo es bien conocido: al inhibir la ciclooxigenasa, reducen la síntesis de las prostaglandinas que mantienen el flujo sanguíneo mucoso, la secreción de moco y la renovación epitelial. Retirar el fármaco suele bastar para que la mucosa se recupere en días. El alcohol actúa de forma distinta. A concentraciones elevadas, lesiona directamente la barrera mucosa epitelial, favorece la difusión retrógrada de iones hidrógeno hacia el interior del tejido y facilita la aparición de petequias y erosiones. También el estrés fisiológico intenso (quemaduras extensas, politraumatismo, sepsis, ventilación mecánica prolongada) puede provocar lesiones agudas de la mucosa gástrica, un cuadro que históricamente se conoce como «úlceras de estrés» o «gastropatía por estrés», aunque en rigor se trata de erosiones y no de úlceras verdaderas en la mayoría de los casos. En cuanto a Helicobacter pylori, su primera colonización del estómago produce una fase aguda con hipoclorhidria transitoria que pasa inadvertida en la mayor parte de los infectados. Solo una minoría consulta en ese momento, lo que explica que la gastritis aguda por H. pylori rara vez se diagnostique como tal; lo habitual es detectar la infección ya en fase crónica. No exactamente. La gastritis aguda es una categoría definida por el tiempo de evolución y el tipo de infiltrado inflamatorio. La gastritis erosiva se define por la presencia de erosiones visibles en la endoscopia. Muchas gastritis agudas son erosivas, pero existen gastritis agudas sin erosiones y erosiones crónicas que no se consideran agudas. Cuando la causa es una exposición puntual (una ingesta excesiva de alcohol, un ciclo breve de antiinflamatorios), la mucosa gástrica tiene una capacidad de regeneración notable y puede repararse en pocos días tras cesar la agresión. Si la causa persiste o hay complicación hemorrágica, la evolución es diferente. La diferencia es de profundidad. Las erosiones de la gastritis aguda afectan al epitelio y, como mucho, a la lámina propia, sin atravesar la muscularis mucosae. La úlcera gástrica penetra más allá de esa capa muscular y puede llegar a la serosa.Qué es la gastritis aguda
Agentes causales y mecanismo de daño
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo gastritis aguda que gastritis erosiva?
¿Puede curar sin intervención médica?
¿En qué se diferencia de la úlcera gástrica?
Referencias
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