DICCIONARIO MÉDICO
Helicobacter
Helicobacter es un género de bacterias gramnegativas con morfología helicoidal o curvada, pertenecientes a la familia Helicobacteraceae dentro del orden Campylobacterales. Su especie más conocida, Helicobacter pylori, coloniza la mucosa gástrica humana y constituye una de las infecciones bacterianas crónicas más prevalentes del mundo. El género incluye además numerosas especies que habitan en el tracto gastrointestinal y el hígado de otros mamíferos y de algunas aves. El nombre combina el griego hélix (ἕλιξ), que significa «espiral» o «hélice», con el latín tardío bacter (del griego baktḗrion, βακτήριον, «bastoncillo»). La denominación describe la forma característica de estas bacterias: un cuerpo celular curvado o espiralado, provisto de flagelos en uno o ambos polos que le confieren una movilidad notable en medios viscosos como el moco gástrico. Las especies del género comparten varios rasgos microbiológicos: son microaerófilas (requieren concentraciones bajas de oxígeno para crecer), oxidasa y catalasa positivas, y la mayoría producen ureasa, una enzima que descompone la urea en amoníaco y CO₂. Esa producción de amoníaco eleva localmente el pH del entorno gástrico desde valores en torno a 2 hasta un rango de 6 a 7, lo que permite a la bacteria sobrevivir en un medio que durante décadas se consideró estéril. El patólogo australiano J. Robin Warren observó por primera vez bacterias curvadas en la mucosa gástrica el 11 de junio de 1979, durante el examen rutinario de biopsias endoscópicas en el Royal Perth Hospital. Warren advirtió que la presencia de estos microorganismos coincidía siempre con signos de inflamación en el tejido circundante, una observación que en aquel momento contradecía el dogma vigente: el estómago, por su acidez, se consideraba un entorno inhóspito para cualquier bacteria. Barry J. Marshall, un joven gastroenterólogo interesado en los hallazgos de Warren, se unió a la investigación en 1981. Juntos diseñaron un estudio con biopsias de cien pacientes y, tras meses de intentos fallidos, lograron cultivar el microorganismo en 1982. El germen fue bautizado inicialmente como Campylobacter pyloridis (luego corregido a C. pylori), porque su morfología curvada lo asemejaba a las bacterias del género Campylobacter. No sería hasta 1989 cuando Goodwin y colaboradores, basándose en análisis de secuencias de ARN ribosómico 16S y diferencias ultraestructurales, propusieron la creación de un género nuevo: Helicobacter. Marshall y Warren recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2005. Entre la publicación inicial y la concesión del premio mediaron más de dos décadas de escepticismo, durante las cuales los trabajos de ambos investigadores fueron rechazados por editores y recibidos con incredulidad por una comunidad médica que atribuía la úlcera péptica al estrés y a los hábitos de vida. Aunque H. pylori acapara la mayor parte de la atención clínica, el género Helicobacter comprende un número creciente de especies formalmente descritas (más de treinta) y otras muchas pendientes de clasificación. Pueden agruparse, a grandes rasgos, en dos categorías ecológicas según su hábitat preferente. Las especies gástricas colonizan la mucosa del estómago de distintos hospedadores: H. felis y H. bizzozeronii en perros y gatos, H. mustelae en hurones, H. acinonychis en grandes felinos. Algunas de estas especies, agrupadas bajo la designación provisional «Helicobacter heilmannii sensu lato», se han detectado también en biopsias gástricas humanas, lo que sugiere una posible transmisión zoonótica por vía oral-oral o fecal-oral. Las especies enterohepáticas, por su parte, habitan el intestino delgado, el colon o las vías biliares. H. hepaticus, aislado en 1994 a partir de hígados de ratones con hepatitis crónica, es la más estudiada de este grupo. H. bilis y H. cinaedi se han asociado a cuadros de colangitis, bacteriemia y enteritis, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. La tasa de infección por H. pylori varía ampliamente según la región geográfica: ronda el 30-40 % en países de altos ingresos y supera el 70 % en muchas zonas de ingresos bajos y medios. La Organización Mundial de la Salud clasificó a H. pylori como carcinógeno de clase I en 1994, tras acumularse evidencia de su papel en la cadena causal de la gastritis crónica, la úlcera péptica, el adenocarcinoma gástrico y el linfoma MALT gástrico. Procede del griego hélix (espiral) y del griego-latín bacter (bastoncillo). La denominación alude a la forma helicoidal del cuerpo bacteriano, rasgo que permite diferenciarlo de los bacilos rectos y de los cocos. Porque el dogma médico asumía que el pH ácido del estómago impedía la colonización bacteriana. Además, H. pylori es microaerófilo y requiere condiciones de cultivo específicas (baja tensión de oxígeno, humedad elevada, varios días de incubación) que no se aplicaban de forma rutinaria en los laboratorios de microbiología clínica. Marshall ha relatado que el primer cultivo exitoso fue, en parte, accidental: las placas permanecieron en la incubadora más tiempo del previsto por coincidir con un fin de semana largo. No. La mayoría de las especies descritas son propias de otros mamíferos o de aves. H. pylori es, con diferencia, la que con más frecuencia coloniza el estómago humano. Se han documentado infecciones humanas esporádicas por otras especies (como H. cinaedi o H. heilmannii), generalmente en personas con algún grado de compromiso inmunitario.Qué es Helicobacter
Historia del descubrimiento
Diversidad del género
Relevancia médica de H. pylori
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Helicobacter?
¿Por qué estas bacterias no se descubrieron antes?
¿Todas las especies de Helicobacter infectan a los seres humanos?
Referencias
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