DICCIONARIO MÉDICO
Fractura de Maysonneuve
La fractura de Maysonneuve es una fractura espiral del tercio proximal del peroné asociada a rotura de la sindesmosis tibioperonea distal y de la membrana interósea, con lesión del maléolo medial o del ligamento deltoideo del tobillo. Es una fractura-luxación altamente inestable que pasa inadvertida con frecuencia porque la fractura visible se localiza lejos de la articulación realmente dañada. Jules Germain François Maisonneuve (1809-1897), cirujano del Hôtel-Dieu de París, describió en 1840 una lesión que desconcertaba por la distancia entre el punto de fractura y la articulación lesionada. Un paciente acudía con dolor e hinchazón en el tobillo, pero la fractura aparecía en el tercio superior del peroné, cerca de la rodilla. La conexión entre ambos hallazgos es la membrana interósea: una estructura fibrosa que une tibia y peroné a lo largo de toda la pierna y que, cuando se desgarra, permite que la fuerza lesiva viaje desde el tobillo hasta el extremo proximal del peroné. Esa particularidad convierte a la fractura de Maisonneuve en una de las lesiones del tobillo más fáciles de pasar por alto. Si la radiografía se limita a la articulación del tobillo, la fractura del peroné proximal queda fuera del campo de imagen y el cuadro puede confundirse con un esguince grave. El mecanismo habitual es una rotación externa forzada del pie con el tobillo en carga. Según la clasificación de Lauge-Hansen, la secuencia más frecuente corresponde al patrón de pronación-rotación externa. El astrágalo, actuando como cuña dentro de la mortaja tibioperoena, genera un par de torsión que primero lesiona las estructuras mediales (rotura del ligamento deltoideo o fractura del maléolo medial), después desgarra la sindesmosis tibioperonea anterior y, a continuación, propaga la fuerza a lo largo de la membrana interósea hacia arriba. Cuando esa onda de energía alcanza la zona proximal del peroné, donde el hueso es más delgado y ya no cuenta con el refuerzo de la membrana, se produce una fractura espiral característica. El trazo suele discurrir de anterosuperior a posteroinferior. En estudios con tomografía computarizada, la fractura se localiza en la diáfisis del tercio proximal en la mayoría de los casos, aunque en algunos alcanza el cuello del peroné. La fractura de Maisonneuve representa entre el 5 y el 7 % de las fracturas del tobillo que requieren cirugía. Predomina en varones con una edad media en torno a los 38 años, y casi la mitad de los casos descritos en series recientes se producen durante la práctica deportiva. El problema no es tanto su rareza como su infradiagnóstico: al concentrarse la atención en el tobillo tumefacto y doloroso, el peroné proximal no siempre se palpa ni se radiografía. De ahí la norma clínica, repetida en los textos de urgencias, de explorar siempre el peroné proximal ante cualquier traumatismo rotacional del tobillo. La maniobra de compresión (squeeze test), que consiste en comprimir tibia y peroné a nivel del tercio medio de la pierna, reproduce dolor cuando la membrana interósea y la sindesmosis están lesionadas. La fractura de Dupuytren comparte con la de Maisonneuve el mecanismo de rotación externa y la rotura sindesmótica, pero en ella la fractura del peroné se localiza por encima de la sindesmosis sin alcanzar el tercio proximal. La distinción es relevante porque la extensión del desgarro de la membrana interósea, y con ella la inestabilidad, es mayor en la fractura de Maisonneuve. La grafía original francesa es Maisonneuve (del francés maison neuve, casa nueva). En algunos diccionarios médicos en español aparece como Maysonneuve, variante que refleja una adaptación fonética antigua pero que no se corresponde con la ortografía del apellido del cirujano. No. Precisamente lo que define esta fractura es que el peroné se rompe lejos del tobillo. Si solo se obtienen proyecciones del tobillo, la fractura proximal puede quedar fuera del campo de imagen. Ante la sospecha clínica (dolor en el peroné proximal, test de compresión positivo, ensanchamiento de la mortaja en la radiografía del tobillo), es necesaria una radiografía que incluya toda la pierna o, al menos, el tercio proximal del peroné. No es exclusiva, aunque los mecanismos deportivos (torsión brusca del tobillo con el pie en carga) la favorecen. Caídas, accidentes domésticos y traumatismos de tráfico también pueden producirla. La clave no es la actividad en sí, sino el vector de rotación externa aplicado sobre un tobillo que soporta peso.Qué es la fractura de Maisonneuve
Cómo se transmite la fuerza desde el tobillo hasta la rodilla
Una fractura infrecuente pero peligrosamente engañosa
Diferencia con la fractura de Dupuytren
Preguntas frecuentes
¿Cómo se escribe correctamente el epónimo?
¿Basta con una radiografía de tobillo para descartarla?
¿Es una lesión exclusiva de deportistas?
Referencias
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