DICCIONARIO MÉDICO
Formol
El formol (también llamado formalina) es la disolución acuosa de formaldehído, habitualmente al 37-40 %, que se emplea en medicina como fijador de tejidos biológicos para su estudio histológico y anatomopatológico. La palabra formol procede del francés formol, acuñada a partir de form(ique) ("fórmico") y el sufijo -ol, por analogía con la terminación de otros compuestos químicos. Su aparición está ligada a la historia del formaldehído (fórmula molecular CH₂O, nombre IUPAC: metanal), el aldehído más sencillo que existe. En 1859, el químico ruso Aleksandr Bútlerov describió por primera vez esta sustancia, aunque asignó erróneamente su fórmula como C₄H₄O₄. La identificación correcta la realizó el químico alemán August Wilhelm von Hofmann en 1867, al obtener formaldehído mediante la oxidación catalítica del metanol. A temperatura ambiente, el formaldehído es un gas incoloro de olor acre e irritante. Se comercializa disuelto en agua, y esa disolución concentrada es lo que recibe el nombre de formol o formalina. Para evitar la polimerización espontánea del gas en solución, la preparación comercial suele contener entre un 10 % y un 15 % de metanol como estabilizante. Cuando un fragmento de tejido se sumerge en formol, el formaldehído reacciona con los grupos amino primarios de las proteínas y forma puentes de metileno entre cadenas peptídicas adyacentes. Este proceso, denominado reticulación, estabiliza la arquitectura tridimensional de las células y la matriz extracelular, impidiendo la autólisis y la degradación bacteriana. El resultado es un tejido que conserva su estructura lo suficiente para ser cortado en secciones delgadas, teñido y examinado al microscopio. Conviene matizar que la reacción del formaldehído con los lípidos es escasa, lo que lo convierte en un fijador mediocre para membranas celulares. Con las proteínas, en cambio, resulta eficaz y, si el tejido se mantiene en contacto con el fijador menos de veinticuatro horas, la reticulación puede incluso revertirse con un lavado prolongado en agua, cosa que no ocurre con el glutaraldehído. En la práctica anatomopatológica, el formol se utiliza diluido al 10 % y tamponado a un pH cercano a 7 (formol tamponado neutro). La razón de tamponarlo es doble: por un lado, el formaldehído reacciona de forma más eficiente a pH neutro; por otro, la solución no tamponada se oxida lentamente a ácido fórmico, desciende el pH y genera un pigmento pardo negruzco (hematina ácida de formaldehído) que se deposita en los tejidos ricos en sangre y puede confundirse con hallazgos patológicos reales. Se estima que la velocidad de penetración del formol en el tejido es de aproximadamente un milímetro por hora a temperatura ambiente, dato que condiciona el tamaño de las piezas quirúrgicas y el tiempo mínimo de fijación antes de procesar la muestra. Acelerar la fijación es posible elevando la temperatura, y por este motivo algunos laboratorios de histología recurren a hornos de microondas que reducen el proceso a unas pocas horas. Sí. Ambos nombres designan la disolución acuosa de formaldehído. Formalina es la denominación más extendida en la bibliografía anglosajona (formalin), mientras que formol predomina en los países francófonos e hispanohablantes. Porque sin tampón el formaldehído se oxida a ácido fórmico, baja el pH y produce un pigmento artefacto (hematina ácida de formaldehído) que ensucia las preparaciones. Tamponar a pH 6,8-7,2 evita ese pigmento y mejora la calidad de la reticulación proteica. El formaldehído está clasificado como carcinógeno para el ser humano (grupo 1 de la IARC). La exposición profesional continuada se ha asociado con un riesgo aumentado de cáncer nasofaríngeo y, posiblemente, leucemia mieloide. Por ello, los laboratorios que lo manejan deben disponer de campanas de extracción y aplicar protocolos estrictos de ventilación y protección individual. Se han evaluado diversos sustitutos (FineFix, RCL2, soluciones basadas en glicol), pero ninguno ha conseguido desplazar al formol de la rutina anatomopatológica. Los fijadores alternativos presentan limitaciones en la preservación antigénica, la compatibilidad con técnicas inmunohistoquímicas o el coste, y su validación clínica sigue siendo parcial.Qué es el formol y cuál es su origen
Mecanismo de fijación tisular
Uso en anatomía patológica
Preguntas frecuentes
¿Formol y formalina son lo mismo?
¿Por qué la solución se tampona antes de usarla?
¿Es peligroso manipular formol?
¿Existen alternativas al formol como fijador?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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