DICCIONARIO MÉDICO
Fiebre de las trincheras
La fiebre de las trincheras es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Bartonella quintana y transmitida al ser humano por el piojo del cuerpo (Pediculus humanus corporis). Se caracteriza por episodios febriles recurrentes, dolor óseo (especialmente tibial) y cefalea. Descrita durante la Primera Guerra Mundial, reaparece hoy en poblaciones que viven en condiciones de hacinamiento e higiene precaria. Recibe su nombre de las circunstancias en que fue identificada: las trincheras del frente occidental europeo entre 1915 y 1918, donde cientos de miles de soldados convivían en espacios angostos, embarrados y plagados de piojos. Se estima que afectó a más de un millón de combatientes durante el conflicto. En la literatura médica también se la conoce como fiebre quintana (por la recurrencia típica cada cinco días, del latín quintanus), fiebre de Wolhynia, fiebre del Mosa o enfermedad de His-Werner. Tres escritores célebres que sirvieron en la Primera Guerra Mundial padecieron la enfermedad: J. R. R. Tolkien, A. A. Milne y C. S. Lewis. El caso de Tolkien es probablemente el más documentado; contrajo la fiebre en las trincheras del Somme en 1916 y fue evacuado a Inglaterra, donde inició la convalecencia durante la cual comenzó a imaginar el universo de su obra literaria. Bartonella quintana es una bacteria gramnegativa intracelular facultativa que anteriormente recibió los nombres de Rickettsia quintana y Rochalimaea quintana antes de su reclasificación definitiva dentro del género Bartonella. Se multiplica en las paredes del tubo digestivo del piojo del cuerpo y se excreta en sus heces. La infección no se produce directamente por la picadura del piojo, sino cuando sus heces, depositadas sobre la piel, penetran a través de erosiones cutáneas o microheridas provocadas por el rascado. También puede haber inoculación a través de la conjuntiva. El período de incubación oscila entre 3 y 35 días, un rango llamativamente amplio que dificulta la identificación de la exposición concreta. Tras la Segunda Guerra Mundial, la fiebre de las trincheras parecía relegada a los libros de historia. Sin embargo, desde los años noventa se han documentado brotes de bacteriemia por B. quintana en personas sin hogar de ciudades europeas y norteamericanas, especialmente en Francia y Estados Unidos. Las condiciones que favorecen la infestación por piojos corporales (falta de acceso a ducha y cambio de ropa, hacinamiento en albergues) reproducen, en contexto urbano, la situación epidemiológica de las trincheras. En estos pacientes la enfermedad puede complicarse con endocarditis bacteriana, una complicación potencialmente grave que obliga a considerar el diagnóstico de bartonelosis en toda endocarditis con hemocultivos convencionales negativos. El cultivo de B. quintana requiere medios especiales y un período de incubación prolongado (entre una y cuatro semanas), lo que puede retrasar la identificación. Porque en su forma clásica la fiebre reaparece en ciclos de aproximadamente cinco días (quintanus en latín). Cada acceso febril puede durar entre uno y tres días, remitir y volver a presentarse con esa periodicidad. No todos los casos siguen este patrón con exactitud: algunos cursan con fiebre continua y otros con un único episodio. Sí, en el sentido de que ambas son bartonelosis. La enfermedad por arañazo de gato la produce Bartonella henselae, una especie emparentada con B. quintana. Comparten género bacteriano y ciertos mecanismos patogénicos (tropismo vascular, capacidad de provocar angioproliferación), pero difieren en el vector de transmisión, el reservorio animal y el contexto epidemiológico. La enfermedad no ha desaparecido. Allí donde persiste la infestación por piojos corporales, existe riesgo de transmisión. Los brotes recientes entre personas en situación de calle en ciudades de Europa y Norteamérica confirman que la fiebre de las trincheras sigue activa como problema de salud pública, si bien es mucho menos prevalente que durante los conflictos bélicos del siglo XX.Qué es la fiebre de las trincheras
Agente causal y mecanismo de transmisión
Reaparición en poblaciones vulnerables
Preguntas frecuentes
Por qué se llama también fiebre quintana
Tiene relación con la enfermedad por arañazo de gato
Puede contraerse hoy en día
Referencias
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