DICCIONARIO MÉDICO
Tifus exantemático
El tifus exantemático es la forma clásica y epidémica del tifus, causada por la bacteria Rickettsia prowazekii y transmitida entre personas por el piojo del cuerpo. El adjetivo exantemático remite al exantema, la erupción cutánea que acompaña a buena parte de los casos. Dentro de la familia del tifus, esta es la forma original, la que dio nombre al conjunto antes de que se identificara una segunda variante transmitida por pulgas. A diferencia de casi todas las demás especies de Rickettsia, que necesitan un mamífero como reservorio permanente, el reservorio de esta enfermedad es, de forma poco habitual, el propio ser humano. El piojo se limita a hacer de puente entre una persona infectada y la siguiente. La bacteria no entra en el cuerpo por la picadura en sí. El piojo se infecta al alimentarse de sangre de un enfermo, la Rickettsia se multiplica en su intestino y se elimina con las heces mientras el insecto sigue picando. Es el rascado, al frotar esas heces contra la piel lesionada o contra una mucosa como la conjuntiva, lo que introduce el microorganismo. Las heces secas conservan capacidad infectante durante semanas. Hay un detalle que distingue a este piojo de la pulga del tifus murino: la infección también es mortal para él. Muere en torno a las dos semanas de haberse contagiado, así que nunca puede transmitir la bacteria a su descendencia. El ciclo depende enteramente de que existan personas infectadas a las que pueda seguir picando otro piojo sano. Que el piojo era el responsable lo demostró Charles Nicolle en el Instituto Pasteur de Túnez en el verano de 1909, con un experimento de una elegancia casi artesanal: infectó un chimpancé, le colocó piojos sanos, y estos, tras picarlo, transmitieron la enfermedad a un segundo chimpancé y después a varios macacos. En septiembre de ese mismo año comunicó el hallazgo a la Academia de Ciencias francesa. El descubrimiento le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1928. El agente causante en sí, la bacteria que hoy lleva el nombre de Rickettsia prowazekii, no se identificó formalmente hasta 1916, un episodio que se cuenta con más detalle en la ficha de Rickettsia. Pocas enfermedades tienen un vínculo tan estrecho con la guerra, el hacinamiento y la falta de agua para lavar la ropa, condiciones ideales para que prospere el piojo del cuerpo. Durante la Primera Guerra Mundial se le atribuyen alrededor de tres millones de muertes, sobre todo en el frente oriental. La hambruna irlandesa provocó también brotes graves a mediados del siglo XIX. En los campos de prisioneros y de refugiados de la Segunda Guerra Mundial, el hacinamiento y la falta de higiene desencadenaron epidemias con una mortalidad considerable. El episodio más citado, la desastrosa retirada de Napoleón de Moscú en 1812, se ha atribuido durante dos siglos casi en exclusiva al tifus. Un estudio genómico del Instituto Pasteur publicado en 2025 sobre restos de soldados de aquella campaña matiza la historia: los patógenos que lograron identificar en los cadáveres fueron la fiebre paratifoidea y una fiebre recurrente transmitida también por el piojo, pero causada por una bacteria distinta, del género Borrelia. El tifus pudo estar presente igualmente, pero la prueba directa que durante generaciones dio por segura su presencia resulta menos sólida de lo que se pensaba. La primera vacuna eficaz la desarrolló el biólogo polaco Rudolf Weigl en los años treinta, a partir del intestino de piojos infectados de forma manual, un método lento porque cada piojo debía mantenerse con vida durante dos semanas para poder cultivar el antígeno. En 1938 el estadounidense Herald Cox logró un método más práctico, cultivando la bacteria en el saco vitelino de embriones de pollo. Durante la ocupación alemana de Polonia, la fábrica de vacunas de Weigl empleó a la vez a resistentes que fabricaban lotes eficaces para la población y remesas deliberadamente inactivas para el ejército ocupante, un episodio poco habitual en la historia de una vacuna. Añadir el calificativo epidémico al nombre completo, tifus exantemático epidémico, sirve sobre todo para distinguirlo de la variante endémica; esa distinción y la enfermedad de Brill-Zinsser, una recaída tardía propia solo de esta forma, se desarrollan en tifus exantemático epidémico. Frente al tifus murino, transmitido por la pulga de la rata y de curso más leve, y frente a la fiebre tifoidea, de origen bacteriano completamente distinto pese al parentesco del nombre, este es el tifus en su forma más grave y más ligada a la historia de las guerras. Porque el mecanismo real no es la saliva inoculada en la picadura, como ocurre con muchos otros insectos, sino las heces del piojo. Basta con rascarse la zona picada para que la bacteria, presente en el excremento, entre por la piel dañada. Sí, aunque de forma mucho más limitada que en el pasado. Persisten brotes en zonas de África, Asia y América Latina donde coinciden la pobreza extrema, el hacinamiento y la dificultad para lavar la ropa con regularidad. Perú notifica, según distintas fuentes sanitarias, una parte considerable de los casos que se comunican en el mundo. Napoleón, no; su ejército sí sufrió una mortandad enorme por enfermedad durante aquella campaña, aunque un análisis genético de 2025 sobre restos de soldados apunta más a la fiebre paratifoidea y a una fiebre recurrente por Borrelia que al tifus propiamente dicho. Comparten género bacteriano, mecanismo de invasión celular y buena parte del cuadro clínico, pero no el vector: uno depende del piojo y del ser humano como reservorio, el otro de la pulga de la rata y de los roedores. Se explican por separado precisamente por esa diferencia.Qué es el tifus exantemático
Mecanismo de transmisión
Historia del descubrimiento
Una enfermedad de guerras y de miseria
Del control del piojo a la vacuna
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dice que el piojo transmite la enfermedad sin necesidad de picar con fuerza?
¿Sigue existiendo el tifus exantemático hoy?
¿Murió Napoleón de tifus en la retirada de Rusia?
¿Qué relación hay entre el tifus exantemático y el tifus murino?
Referencias
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