DICCIONARIO MÉDICO
Festinación
La festinación es la tendencia involuntaria a acelerar progresivamente la cadencia de los pasos durante la marcha, con reducción simultánea de su longitud, lo que confiere al desplazamiento un aspecto apresurado y difícil de frenar. Constituye uno de los rasgos motores más reconocibles de la enfermedad de Parkinson y de otros síndromes parkinsonianos. La voz española procede del latín festinatio, -onis, derivado del verbo festinare, que significaba «apresurarse». La Real Academia Española recoge festinación con la acepción general de «celeridad, prisa, rapidez» y, en su uso médico, la define como tendencia involuntaria a acelerar la marcha. James Parkinson ya describió el fenómeno en su Essay on the Shaking Palsy de 1817, aunque sin emplear ese vocablo concreto. Fue Jean-Martin Charcot, décadas más tarde en la Salpêtrière, quien sistematizó la observación y consolidó el término festination dentro de la semiología neurológica. En condiciones normales, los ganglios basales participan en la regulación de la amplitud y la cadencia de cada paso. Cuando la dopamina escasea en la vía nigroestriatal (como ocurre en la enfermedad de Parkinson), esa regulación se altera y el paso se acorta. El cuerpo adopta una postura con el tronco inclinado hacia delante, desplazando el centro de gravedad por delante de la base de sustentación. Para no caer, las piernas aceleran su cadencia: pasos cada vez más cortos y más rápidos que, paradójicamente, dificultan la detención voluntaria. Ese patrón se denomina marcha festinante. La festinación no aparece de forma aislada; suele coexistir con otros trastornos de la marcha, como la congelación (bloqueo súbito al iniciar el paso, cruzar un umbral o girar) y la pérdida del braceo. Tampoco es privativa de la enfermedad de Parkinson: la atrofia multisistémica, la parálisis supranuclear progresiva y algunos parkinsonismos vasculares también pueden manifestarla, si bien con matices diferentes. Los dos términos se emplean a menudo como sinónimos, pero tienen un matiz distinto. «Festinación» nombra el fenómeno motor en sí (la aceleración involuntaria), mientras que «marcha festinante» describe el patrón completo de deambulación que resulta de combinar esa aceleración con pasos cortos, postura flexionada, pérdida de braceo y dificultad para detenerse. La festinación es, por tanto, un componente dentro de un cuadro más amplio. Directa. Al acelerar sin control y con pasos muy cortos, el paciente pierde la capacidad de frenar o corregir una perturbación del equilibrio. La combinación con la congelación de la marcha (que puede ocurrir justo después de un episodio festinante) multiplica el riesgo de caída hacia delante. Existe también una festinación del habla (taquilalia festinante), en la que las sílabas se aceleran y agolpan hacia el final de la frase, con pérdida de articulación. El mecanismo de base es análogo: un déficit dopaminérgico que afecta la regulación del ritmo motor, en este caso el del aparato fonador. No necesariamente. Aunque la enfermedad de Parkinson es la causa más frecuente, otros trastornos que lesionan los ganglios basales o sus conexiones corticales pueden producirla: parkinsonismos secundarios, hidrocefalia crónica del adulto o determinadas lesiones vasculares subcorticales.Origen del término
Mecanismo y contexto neurológico
Diferencia entre festinación y marcha festinante
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la festinación con las caídas?
¿Solo se produce al caminar?
¿La festinación responde siempre a una enfermedad de Parkinson?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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