DICCIONARIO MÉDICO
Exoforia
Exoforia: forma de foria (desviación ocular latente) en la que los ejes visuales tienden a desviarse hacia fuera cuando se interrumpe el mecanismo de fusión binocular. A diferencia del estrabismo manifiesto, la desviación no es visible en condiciones normales de visión porque la reserva fusional la compensa de forma activa. El término reúne el prefijo griego ἔξω (éxo, «hacia fuera») y el sustantivo φορά (phorá, «tendencia, dirección de movimiento»). Describe, por tanto, una tendencia del ojo a desviarse hacia fuera, sin que esa desviación se manifieste mientras ambos ojos están abiertos y fijan el mismo objeto. Solo se pone de manifiesto cuando se rompe la fusión binocular, por ejemplo al ocluir un ojo con un oclusor o al interponer un prisma disociador (como el prisma vertical de la prueba de Maddox). En ese momento, el ojo ocluido gira hacia fuera. Al retirar la oclusión, el sistema fusional recupera la alineación, lo que confirma que se trata de una desviación latente y no de una tropia permanente. Las forias se clasifican según la dirección de la desviación. La esoforia es la tendencia convergente (hacia dentro); la exoforia, la divergente. Cuando la desviación es vertical se denomina hiperforia (un ojo más alto) o hipoforia; y si es torsional, cicloforia. Estas distintas formas pueden coexistir en un mismo paciente. Conviene no confundir la exoforia con la exotropía. En la exotropía la desviación hacia fuera es permanente y visible: es un estrabismo divergente manifiesto. La exoforia, en cambio, queda oculta mientras el sistema binocular la compensa. Pequeñas exoforias son frecuentes en la población general y, en su mayoría, carecen de relevancia. Se convierten en un problema cuando la reserva de vergencia fusional (la capacidad del sistema motor ocular para mantener alineados los ejes) resulta insuficiente para compensarlas. En esas circunstancias aparece la llamada astenopia: pesadez ocular, cefalea frontal, visión borrosa intermitente, e incluso episodios de visión doble al final del día o tras un trabajo prolongado en visión cercana. Existen patrones clínicos diferenciados. En el exceso de divergencia, la exoforia es notablemente mayor en visión lejana que en cercana. Cuando la desviación es similar a todas las distancias se habla de exoforia básica, y si predomina en visión próxima, suele acompañarse de insuficiencia de convergencia. No. Es una variante del equilibrio oculomotor que solo tiene relevancia cuando se descompensa y produce molestias. La mayoría de las personas con exoforia leve no requieren intervención alguna. La prueba más sencilla es el cover test alternante: se ocluye alternativamente cada ojo mientras el paciente fija un objeto. Si al descubrir un ojo este realiza un movimiento de refijación desde fuera hacia dentro, se constata la exoforia. La magnitud se cuantifica con prismas. Porque la foria en sí misma es un dato estático, una tendencia. Lo que produce molestias no es la magnitud de la desviación, sino la relación entre esa magnitud y la reserva fusional del paciente. Una exoforia de seis dioptrías prismáticas puede ser perfectamente asintomática si las vergencias fusionales del sujeto son amplias, y en cambio una de tres dioptrías puede resultar molesta si las reservas son estrechas.Qué es la exoforia
Lugar dentro de las heteroforias
Factores que influyen en su aparición
Preguntas frecuentes
¿La exoforia es una enfermedad?
¿Cómo se detecta?
¿Por qué se habla de «descompensación» de una foria?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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