DICCIONARIO MÉDICO
Espasmo bronquial
El espasmo bronquial es la contracción brusca e involuntaria del músculo liso que envuelve la pared de los bronquios, lo que provoca un estrechamiento rápido de las vías aéreas y dificulta el paso del aire. Se utiliza como sinónimo de broncoespasmo. Los bronquios, desde las ramas principales hasta los bronquiolos, están rodeados por una capa de músculo liso cuyo tono se regula por el sistema nervioso autónomo y por mediadores químicos locales. En condiciones normales, ese músculo mantiene las vías aéreas abiertas con un calibre adecuado para la ventilación. El espasmo bronquial se produce cuando esa musculatura se contrae de forma excesiva y repentina, reduciendo la luz del conducto y obstaculizando tanto la inspiración como, sobre todo, la espiración. El término combina espasmo, del griego σπασμός (spasmós), «contracción involuntaria», con bronquial, derivado del griego βρόγχος (brónkhos), que designaba los conductos que nacen de la tráquea. Su sentido literal es, pues, «contracción espasmódica de los bronquios». El músculo liso bronquial no depende de la troponina para iniciar la contracción, como sí ocurre en el músculo esquelético, sino del complejo calcio-calmodulina. Estímulos muy variados pueden elevar el calcio intracelular en estas fibras y desencadenar el espasmo: la histamina liberada por los mastocitos durante una reacción alérgica, la acetilcolina liberada por las terminaciones vagales ante la inhalación de irritantes, o los leucotrienos producidos en la cascada inflamatoria del asma. Existe también un componente reflejo que se activa con el aire frío y seco o con la inhalación de partículas irritantes. Las terminaciones nerviosas sensitivas de la mucosa bronquial, al detectar estos estímulos, envían una señal aferente al tronco del encéfalo que regresa por el nervio vago como descarga colinérgica constrictora. Este arco reflejo explica por qué ciertas personas experimentan espasmo bronquial al salir al aire frío o durante el ejercicio intenso en ambientes secos. En rigor, «espasmo bronquial» y «broncoespasmo» designan el mismo fenómeno: la contracción aguda del músculo liso de las vías aéreas. La Real Academia Nacional de Medicina recoge ambas formas. En la práctica clínica, broncoespasmo es la denominación más extendida en la literatura médica, mientras que espasmo bronquial se emplea como variante descriptiva, especialmente cuando se quiere subrayar el carácter espasmódico (brusco y paroxístico) de la constricción frente a la broncoconstricción gradual y sostenida de algunos procesos inflamatorios crónicos. Sí, en la práctica ambos términos se usan de forma intercambiable. La diferencia es formal: «broncoespasmo» fusiona las dos raíces griegas en una sola palabra, mientras que «espasmo bronquial» las mantiene separadas. No. El espasmo bronquial puede aparecer también durante reacciones alérgicas agudas, por inhalación de irritantes químicos, como efecto adverso de ciertos medicamentos o incluso durante la anestesia general por estímulo mecánico de la vía aérea. El asma es la causa más frecuente, pero no la única. Del griego βρόγχος (brónkhos), que en los textos hipocráticos designaba los conductos aéreos que se ramifican a partir de la tráquea. Su paso al latín como bronchus y de ahí al español es directo. Si desea profundizar en conceptos asociados al espasmo bronquial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el espasmo bronquial
Contexto fisiológico de la contracción bronquial
Relación con el broncoespasmo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo espasmo bronquial que broncoespasmo?
¿Solo ocurre en personas con asma?
¿De dónde viene la palabra bronquio?
Referencias
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