DICCIONARIO MÉDICO
Epispadia
La epispadia es una malformación congénita poco frecuente de la uretra en la que el meato urinario se abre en la cara dorsal (superior) del pene en varones, o en una posición anómala próxima al clítoris en mujeres. Su incidencia se estima en torno a 1 de cada 120 000 nacidos vivos, con predominio masculino. Desde el punto de vista embriológico, la epispadia resulta de un desarrollo incompleto del tubérculo genital durante las primeras semanas de gestación. La uretra, en lugar de cerrarse por completo en su cara ventral hasta la punta del glande, queda abierta en la superficie dorsal del pene, con longitud variable según la gravedad del defecto. El término combina el prefijo griego ἐπί (epí, "sobre", "encima") con σπάδων (spadón), raíz que en textos clásicos se asocia con "hendidura" o "desgarro": literalmente, una fisura situada por encima de la posición normal. Conviene no confundir la epispadia con el hipospadias, que es considerablemente más frecuente y en el que la abertura uretral se localiza en la cara ventral (inferior) del pene. La dirección del desplazamiento es, pues, opuesta, y la base embriológica, distinta. Epispadia glandular. El meato uretral desemboca en la cara dorsal del glande, que suele ser ancho y aplanado. Es la forma menos grave; la continencia urinaria se conserva en la mayoría de los casos y la curvatura peneana es mínima o inexistente. En la epispadia peneana, la abertura se sitúa a lo largo del dorso del cuerpo del pene, con un surco abierto entre el meato y el glande. La incontinencia puede estar presente y la curvatura dorsal del pene es habitual, porque los cuerpos cavernosos adoptan una disposición anómala. La forma más grave corresponde a la epispadia penopúbica (también llamada infrapúbica), donde la uretra se abre a nivel de la unión entre el pene y el pubis. La incontinencia urinaria es prácticamente constante en este grado, ya que el defecto afecta al mecanismo esfinteriano del cuello vesical. Esta variante comparte terreno con la extrofia vesical: ambas pertenecen a un espectro continuo de malformaciones de la línea media inferior conocido como complejo extrofia-epispadia. Durante la delimitación embrionaria (las primeras ocho semanas de desarrollo), la membrana cloacal se reabsorbe y los pliegues genitales se fusionan para formar la uretra y la pared abdominal inferior. Un fallo en este proceso produce un abanico de anomalías que va desde la epispadia glandular aislada hasta la extrofia vesical completa, en la que la cara anterior de la vejiga queda expuesta al exterior a través de un defecto en la pared abdominal. La epispadia aislada, sin componente de extrofia, es la forma más leve del espectro. Las causas exactas siguen sin estar claras. Se han identificado factores genéticos que afectan a la señalización durante el cierre de la pared abdominal, pero no existe un patrón hereditario mendeliano definido. Algunos estudios de asociación genómica han señalado variantes en regiones del cromosoma 4 y del gen ISL1, aunque los resultados no son concluyentes y la etiología se considera multifactorial. La confusión terminológica entre epispadia e hipospadias es frecuente fuera del ámbito urológico. La distinción se basa en la posición del meato: dorsal (cara superior del pene) en la epispadia, ventral (cara inferior) en el hipospadias. El hipospadias es mucho más prevalente (aproximadamente 1 de cada 200-300 varones nacidos vivos frente a 1 de cada 120 000 para la epispadia aislada). La embriogenia también difiere: el hipospadias se origina por un defecto en la fusión de los pliegues uretrales ventrales, mientras que la epispadia se enmarca en el complejo extrofia-epispadia y afecta al cierre dorsal. Del griego ἐπί (epí, "sobre") y σπάδων (spadón, "hendidura"), que juntos describen una abertura situada en la cara superior, la dorsal, del pene. El prefijo marca el contraste con el hipospadias, donde ὑπο (hypo) indica "debajo". No. También se da en mujeres, aunque con menor frecuencia. En la forma femenina, el clítoris aparece bífido y el meato uretral se desplaza anteriormente, lo que puede provocar incontinencia. Los genitales internos suelen ser normales. No son lo mismo, pero pertenecen al mismo espectro de malformaciones. La extrofia vesical es la forma más grave del complejo, en la que la vejiga queda expuesta a través de la pared abdominal; la epispadia aislada representa el extremo más leve del mismo continuo embrionario. No sigue un patrón hereditario clásico. Se considera una malformación de origen multifactorial en la que intervienen variables genéticas y ambientales aún poco definidas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epispadia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epispadia
Clasificación según la localización del meato
Base embriológica y espectro del complejo extrofia-epispadia
Diferenciación con el hipospadias
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epispadia?
¿La epispadia afecta solo a varones?
¿Es lo mismo epispadia que extrofia vesical?
¿Es hereditaria?
Referencias
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