DICCIONARIO MÉDICO
Enomanía
La enomanía (también escrita oenomanía u oinomanía) es un término de la psiquiatría clásica que designa el deseo patológico e incontrolable por el vino. Se empleó con frecuencia durante el siglo XIX como sinónimo parcial de dipsomanía y de delirium tremens, si bien cada voz tenía matices distintos según el autor. El vocablo procede del griego οἶνος (oînos, «vino») y μανία (manía, «locura»). La combinación es directa: locura por el vino. Su primera aparición documentada en la literatura médica se atribuye al médico francés Pierre François Olive Rayer, que lo incluyó en su clasificación de estados delirantes vinculados al consumo de alcohol en la primera mitad del siglo XIX. Conviene situar el término en su contexto. Durante el siglo XIX, la nosología psiquiátrica se encontraba en plena formación y cada escuela generaba sus propias etiquetas. Rayer, Philippe Pinel, William Cullen y otros clasificaron las formas de locura alcohólica con criterios que hoy consideraríamos imprecisos. Enomanía convivió con voces como mania a potu (locura por la bebida, acuñada por Snowden y Carter) y delirium ebriositatis (delirio de la embriaguez, de Blake), todas ellas intentos de nombrar un mismo espectro clínico sin disponer aún de una categoría unificada. Las clasificaciones contemporáneas han abandonado la enomanía como categoría diagnóstica independiente. El cuadro que describían los alienistas del XIX se encuadra hoy dentro del trastorno por consumo de alcohol (según el DSM-5) o del síndrome de dependencia alcohólica (según la CIE). La diferencia no es solo terminológica: los criterios modernos exigen patrones conductuales, tolerancia, abstinencia y repercusión funcional documentables, algo que la voz enomanía no especificaba. La dipsomanía, con la que a menudo se confundió, añadía un matiz episódico: accesos irrefrenables de ingesta que alternaban con períodos de sobriedad. Ese patrón pulsátil la distinguía de la dependencia continua. La enomanía, en cambio, no precisaba si el consumo era constante o paroxístico; señalaba únicamente la naturaleza de la bebida (vino) y la intensidad del impulso. Del griego οἶνος (oînos, «vino») y μανία (manía, «locura, frenesí»). La grafía varía según la tradición lingüística: enomanía en castellano, oenomania en francés e inglés, oinomania en transcripciones directas del griego. No. Desde mediados del siglo XX quedó desplazado por categorías más operativas. Hoy tiene interés exclusivamente histórico y lexicográfico. Estrictamente, no. La dipsomanía (del griego δίψα, «sed») describe episodios compulsivos de ingesta alcohólica separados por intervalos sin consumo. La enomanía se refería más vagamente al deseo patológico centrado en el vino, sin exigir un patrón episódico. Ambos términos han sido absorbidos por las clasificaciones modernas del trastorno por consumo de alcohol. Para consultar conceptos vinculados al consumo patológico de alcohol:Qué es la enomanía
Relación con los conceptos actuales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra enomanía?
¿Se sigue usando el término en la práctica clínica?
¿Es lo mismo enomanía que dipsomanía?
Referencias
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