DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Gaucher
La enfermedad de Gaucher es una esfingolipidosis de herencia autosómica recesiva causada por el déficit de la enzima glucocerebrosidasa. Es la más frecuente de las enfermedades de depósito lisosómico. Afecta sobre todo al bazo, el hígado y la médula ósea, y se clasifica en tres tipos según la presencia y la gravedad de la afectación neurológica. Se encuadra dentro de las esfingolipidosis, un subgrupo de enfermedades lisosomales en las que se acumula un tipo concreto de lípido de membrana (un esfingolípido) por falta de la enzima encargada de degradarlo. En el caso de la enfermedad de Gaucher, la enzima deficitaria es la glucocerebrosidasa (también llamada beta-glucosidasa ácida), que normalmente hidroliza el glucocerebrósido en glucosa y ceramida. Sin esta enzima, el glucocerebrósido se acumula en los lisosomas de los macrófagos del sistema reticuloendotelial. Philippe Charles Ernest Gaucher, médico francés, presentó el primer caso en su tesis doctoral de 1882. Lo describió como una neoplasia de células claras que infiltraba el bazo de una mujer joven. Pasarían ochenta años hasta que Roscoe Brady identificara, en 1965, la base bioquímica real del cuadro: no se trataba de una neoplasia, sino de una acumulación de glucocerebrósido por deficiencia enzimática. En 1980 se localizó el defecto genético en el gen GBA, situado en el cromosoma 1 (región 1q21). Cuando un macrófago acumula grandes cantidades de glucocerebrósido, se transforma en una célula voluminosa (70-80 micrómetros de diámetro), de forma ovalada o poligonal, con un citoplasma pálido recorrido por estriaciones paralelas. Los patólogos comparan su aspecto con el de papel de seda arrugado, una imagen que resulta bastante descriptiva cuando se observa al microscopio. Los núcleos, dos o más, quedan desplazados hacia la periferia. Estas células se concentran en el bazo, el hígado, la médula ósea y los ganglios linfáticos, y en menor medida en los pulmones. Su hallazgo en una biopsia de médula ósea, junto con la determinación de la actividad enzimática en leucocitos, permite confirmar la enfermedad. La clasificación vigente distingue tres tipos. El tipo 1, denominado no neuropático, es con diferencia el más frecuente: representa alrededor del 95 % de los casos en las poblaciones europeas. Cursa con esplenomegalia, hepatomegalia, afectación ósea y alteraciones hematológicas, pero sin compromiso del sistema nervioso central. Puede debutar a cualquier edad. El tipo 2 o neuropático agudo se manifiesta en los primeros meses de vida con afectación neurológica grave y progresiva. Su pronóstico es malo. El tipo 3, neuropático subagudo, ocupa una posición intermedia: combina afectación visceral y ósea con alteraciones neurológicas de instauración más lenta, y los pacientes pueden alcanzar la adolescencia o la edad adulta. En la población general se estima una prevalencia de 1 por cada 100.000-200.000 personas. Entre los judíos de origen asquenazí las cifras cambian radicalmente: la prevalencia alcanza valores de 1 por cada 400 a 1 por cada 2.500, lo que la convierte en una de las enfermedades genéticas más prevalentes en esa comunidad. Se han identificado más de 200 mutaciones distintas en el gen GBA, aunque cuatro de ellas (N370S, L444P, 84GG y IVS2+1) concentran la mayoría de los casos. La enfermedad de Fabry comparte con Gaucher el ser una enfermedad lisosómica por acumulación de esfingolípidos, pero difiere en el lípido acumulado (globotriaosilceramida), en la enzima deficitaria (alfa-galactosidasa A) y, sobre todo, en su herencia: Fabry se transmite ligada al cromosoma X, mientras que Gaucher es autosómica recesiva. Otra esfingolipidosis con alta prevalencia en la población asquenazí es la enfermedad de Tay-Sachs, también es una esfingolipidosis autosómica recesiva con alta prevalencia en la población asquenazí, pero el sustrato que se acumula es el gangliósido GM2, y la afectación es predominantemente neurológica desde el primer año de vida, sin la hepatoesplenomegalia prominente que caracteriza a Gaucher. Médico francés (1854-1918) que describió la enfermedad en 1882 en su tesis doctoral, en la que interpretó erróneamente las células cargadas de lípido como un tumor del bazo. La verdadera naturaleza metabólica del cuadro no se aclaró hasta la década de 1960. Se atribuye a un efecto fundador: una o varias mutaciones del gen GBA alcanzaron una frecuencia elevada en esa población debido a un número reducido de ancestros comunes y al aislamiento genético durante siglos. Que la portación de una sola copia mutada pudiera haber conferido alguna ventaja selectiva es una hipótesis que se ha planteado, pero que carece de confirmación. No. Ambas son esfingolipidosis lisosomales, pero el lípido acumulado, la enzima deficitaria y las manifestaciones clínicas son distintos. En Niemann-Pick se acumula esfingomielina (tipos A y B) o colesterol (tipo C), no glucocerebrósido. Sí. El asesoramiento genético y las pruebas de detección de portadores permiten identificar a parejas con riesgo de tener hijos afectados. Cuando ambos progenitores son portadores, la probabilidad de un hijo con la enfermedad es del 25 % en cada embarazo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Gaucher, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Gaucher
La célula de Gaucher
Tres tipos clínicos según la afectación neurológica
Frecuencia y distribución poblacional
Diferenciación con otras esfingolipidosis
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Philippe Gaucher?
¿Por qué es tan frecuente en la población asquenazí?
¿Es lo mismo enfermedad de Gaucher que enfermedad de Niemann-Pick?
¿Se puede detectar en portadores antes de que nazcan los hijos?
Referencias
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