DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Tay-Sachs
La enfermedad de Tay-Sachs es un trastorno neurodegenerativo hereditario, autosómico recesivo, causado por la deficiencia de la enzima beta-hexosaminidasa A. Pertenece al grupo de las gangliosidosis GM2 y se clasifica dentro de las esfingolipidosis. Su prevalencia general se sitúa en torno a 1 caso por cada 320 000 nacimientos, aunque en ciertas poblaciones las cifras son mucho más altas. El gen HEXA, localizado en el cromosoma 15q23, codifica la subunidad alfa de la enzima beta-hexosaminidasa A. Esta enzima reside en los lisosomas y su función es degradar el gangliósido GM2, un esfingolípido de las membranas neuronales. Cuando ambas copias del gen portan mutaciones que anulan o reducen gravemente la actividad enzimática, el GM2 se acumula en las neuronas, dilata los lisosomas y termina por destruir la célula. Se han identificado más de 130 variantes patogénicas del gen. Hay tres formas clínicas según la actividad enzimática residual. La infantil, la más grave, debuta entre los 3 y los 6 meses de edad con pérdida progresiva de habilidades motoras ya adquiridas, respuesta de sobresalto exagerada ante estímulos sonoros y deterioro visual que conduce a ceguera. La muerte suele ocurrir antes de los 4 o 5 años. La juvenil se manifiesta entre los 2 y los 10 años con torpeza, disartria y dificultades cognitivas. La forma adulta, la menos frecuente, puede debutar con debilidad muscular proximal, disartria o incluso cuadros psiquiátricos que retrasan el reconocimiento del problema subyacente. Un hallazgo oftalmológico clásico de la forma infantil es la mancha rojo cereza en la mácula: las células ganglionares de la retina, cargadas de lípidos no degradados, palidecen y contrastan con la fóvea central, que carece de esas células y conserva su color normal. De todas las esfingolipidosis que producen este signo, la enfermedad de Tay-Sachs es la única que no cursa con hepatoesplenomegalia, un detalle clínico que ayuda a orientar la sospecha. Waren Tay (1843-1927) fue un oftalmólogo británico nacido en Yorkshire, miembro fundador de la Ophthalmological Society del Reino Unido. En 1881, en el primer volumen de las actas de esa sociedad, describió un hallazgo simétrico en la región macular de un lactante con deterioro neurológico progresivo. No disponía de explicación metabólica para lo que veía, pero el registro fue lo bastante preciso como para que la lesión retiniana se convirtiera en el marcador del cuadro. Bernard Sachs (1858-1944), neurólogo en el New York Polyclinic Hospital, comunicó en 1887 un caso muy similar ante la American Neurological Association. Sachs aportó la descripción anatomopatológica (neuronas tumefactas repletas de sustancia lipídica) y observó que la enfermedad tendía a concentrarse en familias judías asquenazíes. Acuñó el término «idiocia amaurótica familiar», una expresión que hoy resultaría inaceptable pero que reflejaba las herramientas conceptuales de la época. Solo cuando se identificó la hexosaminidasa en los años sesenta del siglo XX el mecanismo bioquímico quedó claro. La frecuencia de portadores entre judíos asquenazíes se sitúa en torno a 1 de cada 30, lo que eleva la incidencia a 1 caso por cada 3 600 nacimientos en esa población. Cifras comparables se han documentado en francocanadienses de la región de Saguenay-Lac-Saint-Jean (Quebec) y en la comunidad cajún de Luisiana. Todas comparten un rasgo demográfico: pequeños grupos fundadores que se expandieron con relativo aislamiento, lo que amplificó la frecuencia de mutaciones recesivas. Los programas de cribado de portadores instaurados desde los años setenta han reducido la incidencia de la forma infantil en más de un 90 % en las comunidades donde se aplican. Del oftalmólogo británico Waren Tay, que describió la lesión retiniana en 1881, y del neurólogo estadounidense Bernard Sachs, que caracterizó el cuadro neurológico y su base anatomopatológica en 1887. Los dos trabajaron de forma independiente y en un principio no conocían los hallazgos del otro. No, aunque ambas son gangliosidosis GM2 y comparten muchos rasgos clínicos. En Tay-Sachs falta la subunidad alfa de la hexosaminidasa (gen HEXA), lo que anula la hexosaminidasa A. En Sandhoff falta la subunidad beta (gen HEXB), y se pierden tanto la hexosaminidasa A como la B. Sandhoff, además, produce depósito visceral, no solo neuronal. No. Puede aparecer en cualquier grupo étnico. Lo que ocurre es que la frecuencia de portadores es más alta en judíos asquenazíes, francocanadienses y cajunes por un fenómeno de genética de poblaciones (efecto fundador), no por una susceptibilidad biológica exclusiva. Porque el gangliósido GM2 se acumula casi exclusivamente en las neuronas. Otras esfingolipidosis, como la enfermedad de Gaucher, afectan a los macrófagos del sistema reticuloendotelial y por eso agrandan hígado y bazo. En Tay-Sachs, los macrófagos no acumulan el sustrato, y las vísceras permanecen de tamaño normal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Tay-Sachs, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Tay-Sachs
Waren Tay, Bernard Sachs y la idiocia amaurótica familiar
Frecuencia en poblaciones fundadoras
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la enfermedad?
¿Es lo mismo que la enfermedad de Sandhoff?
¿Solo afecta a población judía?
¿Por qué no hay hepatoesplenomegalia?
Referencias
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