DICCIONARIO MÉDICO

Desaferentación

La desaferentación designa la interrupción, parcial o total, de las vías nerviosas que conducen información sensitiva desde la periferia hasta el sistema nervioso central. Puede afectar a un territorio limitado (un dermatoma, un nervio periférico) o extenderse a segmentos medulares completos, y su relevancia clínica reside sobre todo en el dolor neuropático que a veces la acompaña.

Qué es la desaferentación

En sentido estricto, se llama desaferentación a la supresión de los impulsos que viajan por las vías aferentes hacia la médula, el tronco del encéfalo o la corteza cerebral. La interrupción puede ser transitoria, cuando se debe a un bloqueo anestésico o a una compresión reversible, o definitiva, cuando las fibras nerviosas quedan seccionadas por traumatismo, cirugía o proceso degenerativo. En cualquiera de esos casos, el territorio inervado deja de enviar señales sensitivas al sistema nervioso central, aunque el cerebro conserve las áreas corticales que estaban destinadas a recibirlas.

El término se construye sobre la raíz latina afferens (de ad, hacia, y ferre, llevar), la misma que da forma a la palabra aferente, aplicada a las fibras que transportan información sensitiva hacia el centro. El prefijo des, de valor privativo, indica la supresión de esa función. La voz se difundió en la neurofisiología del siglo XX a partir de los estudios experimentales sobre el reflejo espinal y, muy en particular, con la teoría de la puerta de entrada del dolor formulada por Ronald Melzack y Patrick Wall en 1965, que otorgó al fenómeno un papel central en la génesis de ciertos dolores crónicos.

Mecanismo fisiológico

Las vías aferentes conducen al sistema nervioso central información de muy distinto tipo: tacto discriminativo, presión, temperatura, dolor, propiocepción y sensibilidad visceral. Cada una de esas modalidades sigue un recorrido con relevos propios en el ganglio raquídeo, el asta posterior de la médula, los núcleos del bulbo o el tálamo. Cuando una lesión interrumpe cualquiera de esos escalones, las neuronas de segundo o tercer orden, situadas por encima del corte, quedan privadas de su fuente habitual de estímulos.

Esa privación no las apaga. Al contrario, tienden a desarrollar una hiperexcitabilidad progresiva: aumentan la densidad de receptores, cambian el patrón de disparo espontáneo y responden con descargas exageradas a estímulos que antes toleraban. Es lo que en la literatura anglosajona se describe como denervation supersensitivity, y explica por qué la ausencia de información puede paradójicamente traducirse en un exceso de actividad sensitiva anómala. En algunos casos, esa actividad se interpreta como dolor: es el llamado dolor por desaferentación, que aparece precisamente en el territorio corporal cuya información ya no llega.

Formas principales

Desaferentación periférica. Es la más frecuente. Se produce por sección de un nervio periférico, por un plexo desestructurado (avulsión del plexo braquial, por ejemplo) o por neuropatías graves que destruyen selectivamente las fibras aferentes. La desmielinización extensa, cuando compromete las vías sensitivas, también puede comportarse funcionalmente como una desaferentación.

Desaferentación medular. Aparece tras un traumatismo espinal completo o casi completo. Los segmentos por debajo del nivel lesionado quedan desconectados de la corteza, y las neuronas del asta posterior que perdieron su entrada periférica generan la actividad anómala responsable del dolor central de origen medular.

Desaferentación central. Se aplica a la pérdida de la entrada sensitiva en estructuras del propio sistema nervioso central: tálamo, tronco del encéfalo o corteza. El ejemplo clásico es el dolor talámico tras un ictus, descrito por Dejerine y Roussy en 1906. También se incluyen aquí fenómenos como el síndrome de Charles Bonnet, donde la pérdida de estímulos visuales por una lesión del nervio óptico o de la retina produce alucinaciones visuales en pacientes con cognición conservada.

Un caso singular es el dolor del miembro fantasma tras una amputación. La corteza somatosensorial pierde bruscamente la información procedente del miembro amputado y las áreas vecinas reorganizan sus conexiones, un proceso descrito por Vilayanur Ramachandran en los años noventa. Las sensaciones dolorosas que muchos amputados perciben en un miembro que ya no existe se explican, en parte, por esa reorganización cortical secundaria a la desaferentación.

Diferenciación con otros conceptos

Desnervación. Se refiere estrictamente a la pérdida de la inervación, tanto motora como sensitiva. La desaferentación, en cambio, afecta solo al componente aferente (sensitivo). Una sección proximal del nervio ciático produce las dos cosas a la vez, mientras que la lesión aislada de una raíz posterior (rizotomía posterior) produce desaferentación pura sin déficit motor.

Anestesia. La anestesia designa la ausencia clínica de sensibilidad. Puede deberse a una desaferentación, pero también a un bloqueo funcional en la conducción o a una alteración de la percepción central. La desaferentación describe el mecanismo; la anestesia, el resultado percibido por el paciente.

Dolor neuropático. Todo dolor por desaferentación es neuropático, pero no todo dolor neuropático se origina por desaferentación. En la neuralgia postherpética, por ejemplo, las fibras están alteradas pero no seccionadas.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el término desaferentación?

Del latín afferens, participio activo de afferre (llevar hacia), con el prefijo privativo des. Literalmente, supresión de lo que llevaba hacia el centro. La forma castellana entró en el lenguaje médico a través del francés désafférentation y del inglés deafferentation, y hoy convive con las variantes desaferentización y desaferenciación, todas admitidas.

¿Puede haber desaferentación sin pérdida de movilidad?

Sí. Si la lesión se limita a las raíces posteriores o a las vías sensitivas ascendentes, el paciente puede conservar íntegra la función motora. Ocurre en algunas rizotomías dorsales realizadas para tratar espasticidad o dolor rebelde, en las que se interrumpen selectivamente fibras aferentes preservando las eferentes que controlan el movimiento.

¿Es reversible?

Depende del tipo de lesión. Cuando la interrupción es funcional, por bloqueo anestésico o edema, la función retorna al desaparecer la causa. Si las fibras están seccionadas, la regeneración es lenta e incompleta, y los reordenamientos centrales pueden persistir aunque haya recuperación anatómica parcial.

¿Qué diferencia hay entre desaferentación y desmielinización?

La desmielinización afecta a la vaina de mielina que envuelve el axón y enlentece o bloquea la conducción, sin necesariamente destruir la fibra. La desaferentación implica la pérdida de la señal aferente, por el motivo que sea. Una desmielinización grave puede comportarse funcionalmente como una desaferentación, pero conceptualmente son fenómenos distintos.

Referencias

  1. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos.
  2. Manual MSD versión para profesionales. Dolor neuropático.
  3. Melzack R, Wall PD. Pain mechanisms: a new theory. Science, 1965.
  4. International Association for the Study of Pain. IASP Terminology.

Entradas relacionadas en el diccionario

Para profundizar en los conceptos que enmarcan la desaferentación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Aferente: fibras nerviosas que llevan la información sensitiva hacia el sistema nervioso central.
  • Eferente: fibras que conducen las órdenes motoras desde el centro hacia la periferia.
  • Nervio: estructura anatómica que agrupa las fibras nerviosas periféricas.
  • Desmielinización: pérdida de la vaina de mielina que aísla y acelera la conducción del impulso nervioso.
  • Dolor central: dolor originado por lesión o disfunción del sistema nervioso central.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026