DICCIONARIO MÉDICO
Dermatitis exfoliativa
La dermatitis exfoliativa es la denominación clásica de la eritrodermia: un cuadro inflamatorio grave en el que el enrojecimiento y la descamación de la piel se extienden hasta abarcar el 90 % o más de la superficie corporal. Puede originarse como complicación de diversas dermatosis preexistentes, por reacciones medicamentosas o de forma idiopática. Ferdinand von Hebra utilizó por primera vez el término "eritrodermia" en 1868 para describir el enrojecimiento generalizado con descamación difusa de la piel. La variante "dermatitis exfoliativa" fue acuñada poco después y subrayaba la descamación como rasgo clínico dominante. Hoy la nomenclatura predominante en la literatura dermatológica es "eritrodermia" y el MSD Manual señala que "dermatitis exfoliativa" es un término en desuso, pero ambos designan exactamente la misma situación clínica. "Exfoliativa" procede del latín ex ("fuera de") y folium ("hoja"), aludiendo a la piel que se desprende en láminas, como hojas que caen. El nombre resulta descriptivo de lo que el paciente y el médico observan a simple vista: grandes escamas que se separan de una superficie cutánea intensamente enrojecida. El abanico de causas es amplio. Según las series publicadas, hasta dos tercios de los casos se deben a la exacerbación de una enfermedad cutánea previa. La psoriasis es la más frecuente, seguida del eccema atópico y de otras dermatitis crónicas. Las reacciones medicamentosas explican aproximadamente el 15 % de los casos, con sustancias tan diversas como anticonvulsivantes, alopurinol o ciertos antibióticos entre las más documentadas. Un 10 % de las eritrodermias tiene un origen neoplásico, sobre todo linfoma cutáneo de células T, y otro 10 % queda sin causa identificable (formas idiopáticas). Merece mención el síndrome de Sézary, una variante leucémica del linfoma cutáneo de células T que se manifiesta con eritrodermia, linfadenopatía y células atípicas circulantes. La escabiosis diseminada, aunque infrecuente, es otra causa que conviene tener presente porque el paciente eritrodérmico resulta altamente contagioso. Cuando la piel pierde su función de barrera en una extensión tan amplia, el organismo sufre consecuencias sistémicas. La pérdida de calor a través de la superficie inflamada produce escalofríos y sensación de frío, incluso con temperaturas ambientales confortables. El escape de proteínas y líquido por la piel dañada puede generar hipoproteinemia y edema. El riesgo de infecciones secundarias aumenta de forma notable. Todo ello convierte a la eritrodermia en una urgencia dermatológica. La mortalidad en pacientes hospitalizados no es despreciable, especialmente en ancianos o en formas fulminantes. Del latín ex ("fuera de") y folium ("hoja"). Describe la descamación en grandes láminas de la piel, como si se desprendieran hojas de un árbol. Sí. Son dos nombres para el mismo cuadro. "Eritrodermia" (del griego ἐρυθρός, "rojo", y δέρμα, "piel") es la denominación preferida en la literatura actual. La entrada eritrodermia de este diccionario recoge la descripción completa. Depende de la causa y de la extensión. Una eritrodermia limitada a un brote de psoriasis puede controlarse con relativa eficacia. Cuando obedece a un linfoma o cursa de forma fulminante, la situación puede comprometer la vida del paciente, sobre todo si es anciano o tiene comorbilidades previas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la dermatitis exfoliativa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la dermatitis exfoliativa
Causas y contexto clínico
Consecuencias del fallo de barrera cutánea
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "exfoliativa"?
¿Es lo mismo dermatitis exfoliativa que eritrodermia?
¿Es siempre grave?
Referencias
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