DICCIONARIO MÉDICO
Densitómetro óseo
El densitómetro óseo es el instrumento médico con el que se realiza la densitometría ósea, una prueba que cuantifica la densidad mineral del hueso. Su tecnología más extendida, la absorciometría de rayos X de doble energía (conocida por las siglas DEXA o DXA), permite estimar el contenido mineral de segmentos esqueléticos concretos, como la columna lumbar, la cadera o el antebrazo. El nombre combina el latín densus (espeso) con el griego métron (μέτρον, medida) y el adjetivo óseo, del latín osseus. Se trata, por tanto, de un medidor de la densidad del hueso. El concepto de medir cuán mineralizado está un hueso se remonta a los años sesenta del siglo XX, cuando John R. Cameron y James Sorenson, en la Universidad de Wisconsin, desarrollaron la absorciometría de fotón único: un haz de radiación gamma procedente de una fuente de yodo 125 atravesaba el antebrazo del paciente y un detector registraba la atenuación. El principio era sencillo. El hueso, por su contenido en calcio y fósforo, absorbe más radiación que los tejidos blandos circundantes, y esa diferencia permite calcular la masa mineral. Los equipos actuales utilizan rayos X en lugar de fuentes radiactivas. La tecnología DEXA emite dos haces de energía diferente: uno a unos 40 keV y otro a unos 70-100 keV. La atenuación diferencial de ambos haces permite separar matemáticamente la contribución del hueso y la del tejido blando, lo que hace innecesaria la inmersión en agua que requerían los primeros prototipos. El resultado se expresa en gramos de mineral por centímetro cuadrado (g/cm²) y se compara con valores de referencia poblacionales. Un densitómetro DEXA de cuerpo entero consta de una mesa horizontal donde se tumba el paciente y un brazo móvil que se desplaza por encima. En el brazo se alojan el tubo de rayos X (parte inferior) y el detector (parte superior), o viceversa según el fabricante. Durante la exploración, que dura entre diez y veinte minutos, el brazo recorre la región de interés y adquiere una imagen bidimensional en la que cada píxel contiene el dato de atenuación a las dos energías. Un software específico delimita las regiones anatómicas (vértebras L1 a L4, cuello femoral, trocánter, triángulo de Ward) y calcula la densidad mineral ósea de cada una por separado. Además de los equipos centrales, existen densitómetros periféricos portátiles (pDEXA) que miden la densidad en el calcáneo, la falange o el radio distal. Son más baratos y rápidos, pero sus resultados no equivalen directamente a los de una DEXA central de cadera o columna, y las guías clínicas recomiendan la DEXA central para la toma de decisiones. El valor bruto de densidad mineral ósea se traduce en dos indicadores estandarizados. La puntuación T (T-score) compara la densidad del paciente con la media de adultos jóvenes sanos del mismo sexo y etnia. Según los criterios de la OMS (establecidos en 1994), una puntuación T igual o superior a -1,0 se considera normal, entre -1,0 y -2,5 indica osteopenia y por debajo de -2,5 se clasifica como osteoporosis. La puntuación Z (Z-score) compara el resultado con la media de personas del mismo sexo, edad y grupo étnico. Su utilidad es mayor en mujeres premenopáusicas, varones menores de cincuenta años y población pediátrica, situaciones en las que la T-score no se aplica. Los términos densitometría ósea y osteodensitometría designan la misma prueba. El densitómetro óseo es el aparato; la densitometría, el procedimiento. Otras técnicas de medición de la masa ósea (ultrasonometría cuantitativa del calcáneo, tomografía computarizada cuantitativa) emplean equipos diferentes al densitómetro DEXA, pero en la práctica clínica habitual el término «densitometría ósea» se asocia casi siempre a la tecnología DEXA por ser la de referencia. El central mide la densidad en cadera y columna lumbar, que son los sitios donde se producen las fracturas osteoporóticas de mayor impacto. El periférico (pDEXA) mide el antebrazo, el calcáneo o los dedos y se usa como cribado rápido. Si un pDEXA detecta valores bajos, se recomienda confirmar con una DEXA central antes de tomar decisiones clínicas. No es dolorosa ni invasiva. El paciente permanece vestido (sin objetos metálicos) tumbado sobre la mesa durante unos minutos. Se recomienda evitar suplementos de calcio en las 24 horas previas y avisar si se ha realizado una exploración con contraste radiológico recientemente, porque el bario o el yodo pueden alterar la lectura. Muy poca. La dosis efectiva de una DEXA de columna y cadera se sitúa entre 1 y 6 microsieverts, cifra inferior a la radiación natural que recibe una persona en un solo día de vida cotidiana. No obstante, la prueba está contraindicada durante el embarazo. Si desea profundizar en conceptos asociados al densitómetro óseo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un densitómetro óseo
Componentes y funcionamiento del equipo
Resultados: puntuaciones T y Z
Relación con la osteodensitometría
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un densitómetro central y uno periférico?
¿La prueba es dolorosa o requiere preparación?
¿Cuánta radiación recibe el paciente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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