DICCIONARIO MÉDICO
Curvatura de Ellis-Damoiseau
La curvatura de Ellis-Damoiseau (también llamada línea de Ellis-Damoiseau o curva de Damoiseau) es un signo semiológico que se obtiene mediante la percusión del tórax. Describe la línea curva, de concavidad superior, que traza el límite entre la zona de matidez y la zona de sonoridad pulmonar cuando existe un derrame pleural de volumen moderado. Su punto más alto se localiza en la línea axilar media y desciende tanto hacia el esternón como hacia la columna vertebral. Cuando se acumula líquido en la cavidad pleural (entre la hoja visceral, que envuelve el pulmón, y la hoja parietal, que recubre la pared torácica), la distribución del líquido no forma un nivel horizontal como lo haría en un recipiente rígido. La presión negativa que mantiene el pulmón expandido y la elasticidad del parénquima pulmonar hacen que el líquido se acumule preferentemente en las porciones laterales e inferiores del espacio pleural, donde el seno costofrénico es más profundo. El resultado es que la percusión detecta una línea de matidez cuyo punto más elevado se sitúa en la región axilar, no en la zona paravertebral ni en la zona esternal. Esa línea con forma de parábola invertida es lo que se conoce como curvatura de Ellis-Damoiseau. Su demostración requiere un derrame de volumen moderado (habitualmente entre 300 y 1 500 ml de líquido en el espacio pleural) y se pone de manifiesto percutiendo la cara posterior del tórax con el paciente sentado. En derrames masivos la línea desaparece, porque la matidez se extiende hasta el vértice pulmonar. El médico francés Damoiseau describió en 1853 las líneas de matidez en pacientes con derrame pleural y confirmó su hallazgo mediante punción con trocar. Observó, en particular, que la matidez persistía más tiempo en la región subaxilar que en el surco vertebral durante la reabsorción del líquido, lo que sugería una distribución asimétrica del derrame dentro de la cavidad. Calvin Ellis (1826-1883), profesor de Medicina Clínica en Harvard y médico del Massachusetts General Hospital, publicó en 1876 en el Boston Medical and Surgical Journal cinco casos en los que documentó con detalle la forma curva de la matidez pleural. Ellis fue el primero en sistematizar el hecho de que la percusión resulta más evidente en la región subaxilar, un dato que hoy parece intuitivo pero que en su época suponía un avance en la metodología de la exploración física. Ninguno de los dos llegó a ver una imagen radiológica del tórax. Ambos murieron antes de que Roentgen demostrara la aplicación médica de los rayos X en 1895. La línea que describen es, por tanto, un hallazgo de percusión, no un signo radiográfico, aunque a menudo se confundan ambos conceptos en los textos modernos. Además de la curvatura de Ellis-Damoiseau, la exploración del derrame pleural moderado puede revelar otros hallazgos. El triángulo de Garland ocupa el área comprendida entre la curva de Damoiseau y la columna vertebral del lado afectado, y se caracteriza por un sonido timpánico atenuado (corresponde al pulmón comprimido por el líquido). En el lado contralateral, puede delimitarse el triángulo de Grocco-Rauchfuss, una zona de matidez paravertebral que se interpreta como extensión del líquido por desplazamiento mediastínico. La curva de matidez desaparece en dos situaciones. En los trasudados, donde el líquido se moviliza con facilidad al cambiar la posición del paciente, la línea no se mantiene estable. Y en los empiemas enquistados, el líquido puede quedar atrapado por adherencias y no redistribuirse según las fuerzas de presión que configuran la curva. No. Se trata de un signo de percusión. La imagen curva del menisco pleural visible en la radiografía de tórax es un fenómeno óptico distinto, producido por la diferente incidencia del haz de rayos X sobre las caras anterior, posterior y lateral del tórax. Ambos hallazgos coexisten en un derrame libre, pero su mecanismo es diferente. Principalmente en los exudados de volumen moderado, donde el líquido es más denso y permanece en las zonas declive. En los trasudados, más fluidos, la línea suele ser menos estable porque el líquido se redistribuye al variar el decúbito. En los empiemas loculados tampoco se observa. Sí, aunque la ecografía portátil la ha desplazado en muchos entornos. La percusión conserva su valor como primera aproximación a la cabecera del paciente y sigue siendo parte del currículo de exploración física en las facultades de Medicina. Para derrames superiores a 300 ml, la matidez a la percusión mantiene una sensibilidad razonable. Si desea profundizar en conceptos relacionados con la semiología torácica y la patología pleural, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la curvatura de Ellis-Damoiseau
Calvin Ellis y Damoiseau: dos clínicos del siglo XIX
Signos semiológicos asociados al derrame
Preguntas frecuentes
¿La curvatura de Ellis-Damoiseau es un signo radiológico?
¿En qué tipo de derrames aparece la curva?
¿Se sigue utilizando la percusión para detectar derrames?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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