DICCIONARIO MÉDICO
Cuero
En el lenguaje médico tradicional, cuero designa la piel en su conjunto o, en sentido más restringido, la dermis. Procede del latín corium, término que los anatomistas clásicos empleaban para referirse a la capa más gruesa y resistente del tegumento. Hoy pervive sobre todo en la expresión compuesta cuero cabelludo. La voz cuero llega al castellano desde el latín cŏrĭum, que significaba «piel del hombre o del animal», «pellejo» e incluso «corteza de los árboles». La raíz se vincula al indoeuropeo *sker- (cortar, separar), la misma que originó el griego σκῦτος (skŷtos, cuero curtido) y que está presente en el inglés skin a través del nórdico antiguo. El Diccionario de la Real Academia Española todavía recoge acepciones anatómicas: «cuero exterior» como sinónimo de epidermis y «cuero interior» como sinónimo de dermis, expresiones que aparecían ya en los tratados de anatomía del siglo XVIII. En histología, corium fue durante siglos el nombre preferido para la dermis, la capa de tejido conjuntivo fibroelástico situada entre la epidermis y la hipodermis. La nomenclatura internacional actual ha sustituido corium por dermis, pero el adjetivo coriáceo (del latín coriaceus) sigue empleándose para describir tejidos con textura semejante al cuero. También persiste la raíz en términos de uso corriente en anatomía patológica y en medicina legal, como corificación, que designa la transformación post mortem del cadáver en un tejido de aspecto y consistencia análogos a los del cuero curtido. Fuera de la anatomía descriptiva, cuero aparece en varias locuciones médicas que conviene distinguir. «Cuero cabelludo» es la más frecuente: designa la región de piel gruesa y densamente foliculada que recubre la bóveda craneal, una estructura anatómica con entidad propia y cinco capas bien diferenciadas. «Cuero de gallina» es la expresión popular para la piloerección refleja, el fenómeno por el que los músculos erectores del pelo se contraen ante el frío o una emoción intensa y la superficie cutánea adquiere un aspecto granuloso. En el lenguaje coloquial, sí: ambos términos se refieren a la cubierta externa del cuerpo. En la terminología anatómica clásica, cuero (corium) se reservaba más específicamente para la dermis, mientras que piel (pellis, cutis) abarcaba el conjunto de las tres capas del tegumento. Esa distinción ha quedado obsoleta en la nomenclatura actual, pero persiste en locuciones como «cuero cabelludo». De la combinación del sustantivo cuero, en su acepción de piel resistente, con el adjetivo cabelludo, derivado de cabello. La expresión traduce al español la idea de scalp y está documentada en textos médicos castellanos desde el siglo XVI. Es un fenómeno conservativo cadavérico descrito en medicina forense. Ocurre cuando un cuerpo se inhuma en un ataúd hermético (habitualmente de cinc o plomo) y los tejidos, privados de oxígeno, adquieren una consistencia y un color semejantes a los del cuero curtido. No debe confundirse con la cornificación, que es un proceso normal de la epidermis. Si desea profundizar en conceptos asociados al cuero, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cuero en terminología médica
Acepciones clínicas de interés
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo cuero que piel?
¿De dónde viene la expresión cuero cabelludo?
¿Qué significa corificación?
Referencias
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