DICCIONARIO MÉDICO
Corynebacterium jeikeium
Corynebacterium jeikeium es una bacteria grampositiva que forma parte de la flora habitual de la piel humana, sobre todo en axilas e ingles, y que solo causa enfermedad cuando las defensas fallan. En pacientes hospitalizados, con dispositivos intravasculares o sometidos a tratamientos prolongados, puede atravesar esa barrera y provocar infecciones difíciles de resolver por su resistencia natural a buena parte de los antimicrobianos habituales. El nombre de la especie, poco intuitivo, esconde en realidad las iniciales de dos médicos. Corynebacterium jeikeium Tipo: bacteria Morfología: bacilo grampositivo pleomorfo dispuesto en palizadas o en V, aerobio estricto, catalasa positivo, lipófilo (depende de ácidos grasos externos para crecer) Transmisión: contacto (autoinoculación desde la propia piel colonizada hacia una herida o un dispositivo intravascular) Reservorio: humano (piel) Patogenicidad: oportunista Enfermedades: bacteriemia, endocarditis, infección nosocomial El epíteto jeikeium no describe ningún rasgo del organismo: se formó, según fija la nomenclatura bacteriana, a partir de las iniciales de los apellidos de W. D. Johnson y D. Kaye, los médicos que en 1970 publicaron la primera revisión amplia de infecciones graves causadas por corinebacterias distintas de la diftérica. Seis años después, otro grupo describió cuatro casos de sepsis en pacientes con leucemia atribuidos a lo que llamaron simplemente una nueva especie de Corynebacterium, y en 1979 un tercer equipo, tras caracterizar 95 aislados, propuso llamarla grupo JK en honor a Johnson y Kaye. La especie no recibió nombre formal hasta 1987, cuando Jackman y sus colegas la describieron como Corynebacterium jeikeium. Es un bacilo grampositivo pleomorfo, dispuesto a menudo en palizadas o en ángulos de V, aerobio estricto y catalasa positivo, que forma colonias diminutas y de crecimiento lento en el agar sangre convencional. La razón se descubrió al secuenciar su genoma en 2005, a partir de la cepa K411 aislada de la axila de un paciente trasplantado de médula ósea: a la bacteria le falta el gen de la sintasa de ácidos grasos, de modo que depende por completo de los lípidos que encuentra en el medio para construir su propia pared celular. Por eso los medios de cultivo enriquecidos con Tween 80 favorecen su crecimiento, un detalle que los microbiólogos aprovechan para reconocerla. Las pruebas de ureasa y de reducción de nitrato dan negativo, lo que la separa de otras corinebacterias lipófilas de la piel, como Corynebacterium urealyticum, que sí hidroliza la urea. La espectrometría de masas MALDI-TOF ha simplificado la identificación rutinaria, aunque durante años confundió a esta especie con una hermana muy próxima, Corynebacterium macclintockiae, de perfil bioquímico casi idéntico. Coloniza la piel humana, sobre todo las zonas húmedas de la axila, la ingle y la región perianal, y es prácticamente su único hábitat natural: apenas se encuentra en el ambiente fuera del cuerpo. La colonización aumenta con la estancia hospitalaria, hasta detectarse en cerca de un 40% de los pacientes ingresados durante periodos prolongados, frente a una presencia mucho más rara en personas sanas no hospitalizadas. La infección suele originarse en la propia flora del paciente, cuando la bacteria atraviesa una barrera rota, ya sea una herida quirúrgica o un catéter venoso central. Provoca sobre todo bacteriemia y endocarditis, esta última descrita ya en pacientes con cirugía cardiovascular previa desde los años sesenta, antes incluso de que la especie tuviera nombre. También se asocia a infecciones ligadas a catéteres venosos centrales y a otros dispositivos implantados, un patrón que la sitúa entre los agentes clásicos de infección nosocomial en plantas de oncohematología. Fuera de estos contextos de inmunidad debilitada, la bacteria rara vez causa problemas. La primera descripción de 1976 ya advertía de que los aislados eran resistentes a la penicilina y a los aminoglucósidos, un rasgo que se ha mantenido y ampliado con los años hasta convertir a la especie en una de las corinebacterias con el perfil de multirresistencia más amplio del género. La secuenciación del genoma mostró que buena parte de esos genes de resistencia están integrados en el propio cromosoma bacteriano, no en plásmidos transferibles como ocurre en otras muchas bacterias resistentes, lo que probablemente explica su estabilidad a lo largo de las décadas. De las iniciales de dos apellidos. Johnson y Kaye publicaron en 1970 la primera gran revisión de infecciones graves por corinebacterias distintas de la diftérica, y su trabajo dio nombre primero al grupo JK y, en 1987, a la especie ya formalmente descrita. No, en circunstancias normales. Es un miembro más de la flora cutánea de cualquier persona sana. En parte porque sus genes de resistencia forman parte del cromosoma bacteriano en lugar de circular en plásmidos que se pierden con facilidad. Los primeros aislados descritos en 1976 ya mostraban resistencia a varias familias de antibióticos, y desde entonces el perfil se ha ampliado hasta convertirla en una de las corinebacterias más difíciles de tratar. Por su dependencia de los lípidos para crecer. Esa lipofilia solo se explicó cuando se secuenció su genoma en 2005. A la bacteria le falta el gen que fabrica ácidos grasos propios. Depende enteramente de los que encuentra en el medio de cultivo o en la piel del paciente. En el laboratorio forma colonias diminutas sobre agar sangre convencional, que crecen mejor si el medio se enriquece con Tween 80. A eso se suman dos pruebas bioquímicas negativas, la de ureasa y la de reducción de nitrato, que la separan de una especie próxima y también lipófila, Corynebacterium urealyticum. Indirectamente, sí. Comparte con otras corinebacterias de la piel la capacidad de metabolizar los ácidos grasos que segregan las glándulas sebáceas, un proceso que genera compuestos volátiles responsables, en parte, del olor característico de axilas e ingles. Para situar Corynebacterium jeikeium dentro de su contexto, puede consultar:Qué es Corynebacterium jeikeium
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Resistencia y otras particularidades
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre jeikeium?
¿Es peligroso tener Corynebacterium jeikeium en la piel?
¿Por qué es tan resistente a los antibióticos?
¿Cómo se diferencia de otras corinebacterias en el laboratorio?
¿Tiene algo que ver con el olor corporal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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