DICCIONARIO MÉDICO
Corpúsculo gustativo
El corpúsculo gustativo (también llamado botón gustativo o calículo gustativo) es el receptor sensorial responsable de la percepción del sabor. Se aloja en el epitelio de las papilas de la lengua y, en menor número, en el paladar blando, la epiglotis y la faringe. Se trata de una agrupación de entre 50 y 100 células especializadas dispuestas en forma de barril dentro del epitelio, con un pequeño orificio en la superficie (el poro gustativo) por donde las moléculas disueltas en la saliva entran en contacto con las microvellosidades de las células receptoras. Cada corpúsculo contiene al menos tres tipos celulares: células receptoras propiamente dichas, células de sostén y células basales que se encargan de la renovación continua de la estructura. La palabra «gustativo» proviene del latín gustare (probar, saborear). Los mecanorreceptores de la piel responden a presión y vibración; el corpúsculo gustativo, no: es un quimiorreceptor, y la señal que lo activa es la presencia de una molécula con capacidad de unirse a sus receptores de membrana o de atravesar canales iónicos específicos. Las células del corpúsculo gustativo tienen una vida media corta: se renuevan aproximadamente cada 10 a 14 días a partir de las células basales. Este ritmo de recambio es uno de los más rápidos del organismo, comparable al del epitelio intestinal. Explica, entre otras cosas, por qué una quemadura leve en la lengua por alimentos calientes puede alterar temporalmente la percepción del sabor, pero la recuperación es por lo general completa en unas dos semanas. La fisiología contemporánea reconoce cinco sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo y umami. Cada uno utiliza un mecanismo de transducción diferente. El salado y el ácido actúan a través de canales iónicos que permiten la entrada directa de iones sodio o hidrógeno; el dulce, el amargo y el umami emplean receptores acoplados a proteínas G de la familia T1R y T2R, que desencadenan cascadas intracelulares más complejas. Un corpúsculo gustativo individual puede contener células sensibles a más de una modalidad, aunque cada célula tiende a responder preferentemente a un solo tipo de sabor. La idea clásica de un «mapa de la lengua» con zonas exclusivas para cada sabor se ha abandonado: todos los sabores pueden percibirse en cualquier zona que contenga corpúsculos gustativos, con diferencias de umbral mínimas entre regiones. De la combinación del latín corpusculum (cuerpo pequeño) y gustare (probar, saborear). En la literatura anglosajona se emplea taste bud (literalmente, «brote del sabor»), una imagen que alude a la forma redondeada de la estructura dentro del epitelio. No. Esa representación, que asignaba zonas exclusivas de la lengua a cada sabor, se basó en una mala interpretación de datos publicados en 1901 por el fisiólogo alemán David Hänig. La realidad es más simple: todas las regiones de la lengua que contienen corpúsculos gustativos pueden percibir los cinco sabores básicos. Alrededor de 5.000 a 10.000, repartidos principalmente en las papilas caliciformes, fungiformes y foliadas. Con la edad, el número tiende a disminuir, lo que contribuye a la pérdida parcial del sentido del gusto en personas mayores. Si desea profundizar en conceptos asociados al corpúsculo gustativo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el corpúsculo gustativo
Renovación permanente
Las cinco modalidades del gusto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término «corpúsculo gustativo»?
¿El «mapa de la lengua» es real?
¿Cuántos corpúsculos gustativos tiene una persona?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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