DICCIONARIO MÉDICO
Congelación de la marcha
La congelación de la marcha (en inglés, freezing of gait, abreviado FOG) es un trastorno motor episódico en el que el paciente experimenta una incapacidad súbita y transitoria para iniciar o mantener el paso. Los episodios duran segundos, rara vez más de medio minuto, y los pacientes los describen como la sensación de tener los pies pegados al suelo. Se asocia principalmente a la enfermedad de Parkinson, aunque puede aparecer en otros parkinsonismos. Traducida literalmente del inglés freezing of gait, la expresión no guarda relación alguna con el frío ni con la congelación tisular: se trata de una metáfora motora, la imagen de unos pies que se "congelan" en el sitio. Los neurólogos ya conocían las alteraciones de la marcha parkinsoniana (pasos cortos, festinación, pérdida de reflejos posturales) mucho antes de que la levodopa entrara en escena, pero fue tras la generalización de ese fármaco, a partir de los años setenta, cuando la congelación de la marcha se individualizó como fenómeno distinto. La levodopa mejoraba la rigidez, la bradicinesia y el temblor, pero frente al bloqueo de la marcha su eficacia resultaba mucho más errática. El episodio típico ocurre al intentar echar a andar, al atravesar un umbral, al girar o al enfrentarse a un espacio estrecho. También se desencadena con frecuencia bajo presión temporal (un semáforo que está a punto de cambiar, por ejemplo) o cuando la atención se divide entre caminar y otra tarea. Afecta a más de un tercio de los pacientes con enfermedad de Parkinson en fases avanzadas, aunque Bloem y colaboradores han documentado su presencia hasta en un 26 % de pacientes en estadios tempranos. A día de hoy, el mecanismo exacto no se ha resuelto. La hipótesis dominante apunta a una disfunción de los circuitos que conectan los ganglios basales con la corteza frontal, en particular con el área motora suplementaria, que gobierna los programas motores automáticos. Cuando esa conexión se interrumpe o se satura, la secuencia motora del paso se "atasca" y el pie no despega del suelo. Hay indicios de que la congelación de la marcha no es un fenómeno puramente motor. Los estudios neuropsicológicos muestran una asociación consistente entre la presencia de FOG y el deterioro de funciones ejecutivas: los pacientes con congelación rinden peor en tareas de flexibilidad cognitiva, inhibición de respuestas automáticas y atención dividida. Eso explica, al menos en parte, por qué los episodios se disparan con la doble tarea o ante estímulos que exigen un ajuste rápido del plan motor. La congelación de la marcha comparte terreno clínico con la acinesia (dificultad para iniciar un movimiento) y con la marcha festinante (aceleración involuntaria con pasos cada vez más cortos). Pero no son lo mismo. El paciente acinético tiene dificultad constante para arrancar cualquier acción motora; el paciente con congelación de la marcha puede caminar con fluidez razonable y quedarse súbitamente bloqueado al girar una esquina o al cruzar una puerta. El bloqueo aparece y desaparece, muchas veces en segundos, lo que lo hace particularmente desconcertante para quien lo padece. Se ha documentado, además, que el fenómeno de congelación no se limita a las piernas. Algunos pacientes experimentan bloqueos análogos en los movimientos repetitivos de los dedos o incluso en el habla (la llamada festinación oral), lo que sugiere que el sustrato fisiopatológico podría ser compartido, si bien la evidencia en este punto no es concluyente. No. Es más frecuente en fases avanzadas, donde puede afectar a más de la mitad de los pacientes, pero hay personas que nunca lo experimentan. Su aparición depende de factores que todavía no se conocen del todo. Las situaciones más habituales son el inicio de la marcha, los giros, los pasos de puerta, los espacios estrechos y la realización simultánea de dos tareas (caminar mientras se habla, por ejemplo). El estrés o la prisa también pueden precipitarlo. Estrictamente, no. La festinación es una aceleración progresiva e involuntaria de los pasos, que se acortan cada vez más. Puede preceder a un episodio de congelación, pero son fenómenos distinguibles: uno es aceleración descontrolada y el otro es un bloqueo completo. Sí. La congelación de la marcha es uno de los factores que más aumenta el riesgo de caídas en pacientes con Parkinson. El bloqueo brusco del pie, combinado con la inercia del cuerpo que sigue avanzando, provoca desequilibrios que pueden terminar en caída. Si desea profundizar en conceptos asociados a la congelación de la marcha, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la congelación de la marcha
Base neurológica del fenómeno
Relación con la acinesia y la marcha parkinsoniana
Preguntas frecuentes
¿Todos los pacientes con Parkinson sufren congelación de la marcha?
¿Qué desencadena un episodio de congelación?
¿Es lo mismo congelación de la marcha que festinación?
¿Tiene relación con las caídas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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