DICCIONARIO MÉDICO
Condral
Condral es un adjetivo de la terminología médica que significa «relativo al cartílago» o «perteneciente al cartílago». Se emplea para calificar estructuras anatómicas, procesos biológicos y lesiones que afectan al tejido cartilaginoso, como la superficie condral articular o la osificación condral. El adjetivo condral procede del griego χόνδρος (chóndros), que originalmente designaba materias granulosas como granos de trigo quebrado o granos de sal, y que Hipócrates aplicó al cartílago xifoides del esternón (χόνδρος ξιφοειδής). Con el tiempo, χόνδρος pasó a nombrar de forma genérica el tejido cartilaginoso, y de esa raíz griega derivan todos los compuestos médicos que empiezan por condr- o condro-. En la práctica clínica, condral funciona como adjetivo equivalente a «cartilaginoso», pero su uso se ha especializado en contextos anatomopatológicos y quirúrgicos. Cuando un traumatólogo describe una «lesión condral de rodilla», se refiere a un daño localizado en la capa de cartílago hialino que recubre la superficie articular del fémur, la tibia o la rótula. No nombra, en cambio, al fibrocartílago de los meniscos ni al cartílago de la tráquea o del oído; para esos contextos se prefiere «cartilaginoso» sin más. La expresión más frecuente en la bibliografía traumatológica es lesión condral, que designa un defecto circunscrito del cartílago articular sin afectación del hueso subyacente. Cuando el daño alcanza también el hueso subcondral, la lesión se denomina osteocondral. Esta distinción tiene relevancia pronóstica, porque el cartílago articular es avascular (carece de vasos sanguíneos propios) y se nutre por difusión desde el líquido sinovial, lo que limita su capacidad de reparación espontánea. Otro compuesto frecuente es osificación condral, proceso embriológico por el cual una pieza de cartílago hialino se transforma progresivamente en hueso, y que también se conoce como osificación endocondral. La mayor parte de los huesos largos del esqueleto se forman por esta vía durante el desarrollo fetal. Deriva directamente de la raíz griega χόνδρος (chóndros), cuyo significado más antiguo era «grano» o «materia granulosa». Hipócrates, en el siglo V a. C., fue uno de los primeros autores que empleó esta voz para referirse al cartílago, y desde entonces la raíz se incorporó al vocabulario médico occidental a través del latín científico. Estrictamente, sí: ambos adjetivos significan «relativo al cartílago». Sin embargo, en la práctica clínica condral se emplea sobre todo en el ámbito articular y traumatológico (lesión condral, defecto condral, superficie condral), mientras que cartilaginoso se usa de manera más amplia para cualquier estructura formada por cartílago. La diferencia radica en la profundidad del daño. Una lesión condral afecta exclusivamente al cartílago articular. Cuando el daño se extiende al hueso que hay justo debajo (el llamado hueso subcondral), pasa a denominarse lesión osteocondral. Esta distinción condiciona las opciones de reparación, porque el hueso subcondral sí tiene vasos sanguíneos y, con ellos, cierta capacidad de cicatrización que el cartílago por sí solo no posee. Si desea profundizar en conceptos asociados a condral, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el término condral
Uso habitual en la terminología clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra condral?
¿Es lo mismo condral que cartilaginoso?
¿Qué diferencia hay entre una lesión condral y una osteocondral?
Referencias
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