DICCIONARIO MÉDICO
Colestiramina
La colestiramina es una resina de intercambio aniónico que secuestra ácidos biliares en el intestino, impidiendo su reabsorción y obligando al hígado a fabricar más a partir del colesterol circulante. Su código en la clasificación ATC es C10AC01. Desarrollada en la década de 1950, es uno de los hipolipemiantes más antiguos que se siguen prescribiendo hoy. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente es un polímero, un copolímero de estireno y divinilbenceno con grupos de amonio cuaternario que le dan carga positiva. Esa carga es la clave de su funcionamiento: los ácidos biliares, cargados negativamente, quedan atrapados en la matriz de la resina y se eliminan con las heces en lugar de reabsorberse en el íleon terminal, donde normalmente se recicla entre el 90 % y el 95 % de ellos. El polímero es demasiado grande para atravesar la pared intestinal, así que no pasa a la sangre. Esta es una diferencia importante frente a las estatinas, cuyo efecto depende de la absorción sistémica. Al perder ácidos biliares por vía fecal, el hígado responde sintetizando más a partir de colesterol, lo que aumenta la expresión de receptores hepáticos para captar LDL circulante y reduce su concentración en sangre. El efecto secundario a esta captación de ácidos biliares explica también un segundo uso, menos conocido que el hipolipemiante: alivia el prurito asociado a la colestasis, al retirar del organismo el exceso de sales biliares que se acumula en la piel. Antes de 1984, la relación entre el colesterol elevado y la enfermedad coronaria era, en gran medida, una correlación observacional. El Lipid Research Clinics Coronary Primary Prevention Trial, publicado ese año en JAMA, fue el primer ensayo aleatorizado y a gran escala diseñado para comprobar si reducir el colesterol de forma activa disminuía realmente los episodios coronarios, y no solo acompañaba a un menor riesgo. Más de 3.800 varones con hipercolesterolemia recibieron colestiramina o placebo durante siete años. El grupo tratado con la resina mostró una reducción del 19 % en la incidencia de enfermedad coronaria, con una relación proporcional entre el descanso del colesterol LDL conseguido y el beneficio observado. El estudio se considera, con razón, el que convirtió la hipótesis lipídica en un principio terapéutico aceptado y sentó las bases sobre las que después se construyeron los ensayos con estatinas. Porque su tamaño molecular, como polímero de alto peso, se lo impide físicamente. Actúa por completo dentro de la luz intestinal, lo que la distingue de la práctica totalidad de los fármacos que reducen el colesterol. No. Desde la llegada de las estatinas en los años noventa, la colestiramina quedó relegada a un papel secundario: se reserva para pacientes que no toleran las estatinas o como complemento en casos de hipercolesterolemia resistente. Comparte grupo terapéutico con el colestipol y el colesevelam, ambas resinas de intercambio aniónico con un mecanismo esencialmente igual. La colestiramina fue la primera en desarrollarse y la que protagonizó el ensayo de 1984 que cambió la forma de entender el colesterol como diana terapéutica, un dato histórico que ninguna de las resinas posteriores puede reclamar. Si desea ampliar información relacionada con la colestiramina, puede consultar:Qué es la colestiramina
El ensayo que puso a prueba la hipótesis del colesterol
Preguntas frecuentes
¿Por qué la colestiramina no se absorbe en el intestino?
¿Ha sustituido a las estatinas?
¿Es la colestiramina la única resina de este tipo?
Referencias
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