DICCIONARIO MÉDICO
Citrobacter
Citrobacter es un género de bacterias gramnegativas de la familia Enterobacteriaceae, presente de forma habitual en el suelo, el agua y el intestino de personas y animales. Su nombre resume el rasgo bioquímico que lo define: la capacidad de utilizar el citrato como única fuente de carbono. La mayoría de sus especies solo enferman cuando encuentran una vía de entrada en un huésped debilitado, y su relevancia clínica se concentra sobre todo en el ámbito hospitalario. Citrobacter Tipo: bacteria Morfología: bacilo gramnegativo, anaerobio facultativo, móvil por flagelos peritricos en la mayoría de las especies, citrato positivo Transmisión: fecal-oral, contacto y vía ambiental (agua, alimentos); en el hospital, también por contacto y dispositivos médicos Reservorio: ambiental (suelo, agua) e intestinal, en el ser humano y en numerosos animales Patogenicidad: oportunista Enfermedades: infección urinaria, bacteriemia, colangitis Citrobacter es un género de la familia Enterobacteriaceae, el grupo amplio de bacilos gramnegativos que comparten hábitat intestinal y ambiental. El nombre lo propusieron en 1932 los microbiólogos estadounidenses Chester H. Werkman y George F. Gillen, en un artículo dedicado a un asunto alejado de la clínica: qué bacterias producían trimetilenglicol durante la fermentación del glicerol. Del latín citrus, limón, y el sufijo bacter, bastón o bacilo, Citrobacter significa literalmente bacilo que utiliza citrato, en alusión a su capacidad de crecer con esa sal como única fuente de carbono. La especie que sirvió de referencia para fundar el género, Citrobacter freundii, procede en realidad de tres años antes. El microbiólogo neerlandés Hendrik R. Braak la había descrito en 1928 como Bacterium freundii. Werkman y Gillen se limitaron a trasladarla a un género nuevo. Antes de asentarse, varias cepas del género pasaron por una sucesión de nombres poco menos que caóticos: en distintos momentos se las clasificó dentro de Escherichia, Salmonella, Levinea, Arizona o el efímero género Colobactrum, un desorden nomenclatural habitual entre las enterobacterias de mitad del siglo XX, cuando la taxonomía dependía casi en exclusiva de pruebas bioquímicas y no de la comparación de genomas completos. La confusión llegó a su punto más enrevesado con el organismo hoy llamado Citrobacter koseri, descrito bajo tres nombres distintos (Citrobacter diversus, Levinea malonatica y el propio koseri) hasta que en 1990 un comité internacional de nomenclatura bacteriana zanjó cuál de los tres debía prevalecer. El género pertenece al orden Enterobacterales, dentro de la familia Enterobacteriaceae, y agrupa en la actualidad algo más de una decena de especies validadas, fruto de sucesivas revisiones taxonómicas basadas primero en hibridación de ADN y después en secuenciación genómica. La especie tipo es Citrobacter freundii, seguida en frecuencia clínica por Citrobacter koseri (antes diversus) y Citrobacter braakii. No todas interesan por igual a la medicina. Citrobacter rodentium apenas se aísla de personas: es un patógeno casi exclusivo del ratón, en el que provoca una hiperplasia del colon que los laboratorios de investigación emplean desde hace décadas como modelo experimental de infección intestinal. El resto de especies sí se ha recuperado de muestras humanas, aunque con un protagonismo clínico muy desigual entre unas y otras. Citrobacter es, ante todo, un habitante del ambiente. Se encuentra en el suelo, en el agua dulce y residual, y forma parte de la flora intestinal habitual de personas y de un buen número de animales, desde mamíferos hasta aves y reptiles. Esa doble vida, ambiental e intestinal, explica que aparezca con frecuencia en muestras de alimentos y de aguas residuales sin que ello suponga ningún problema de salud. La transmisión entre personas es sobre todo fecal-oral y por contacto. En el hospital se añade la vía indirecta: manos del personal sanitario, superficies y dispositivos como catéteres o sondas. No necesita gran cosa para propagarse. Como la mayoría de las enterobacterias oportunistas, Citrobacter rara vez enferma a una persona sana. Necesita una brecha: una vía urinaria instrumentada, una barrera intestinal comprometida por la cirugía, o un sistema inmunitario debilitado. Bajo esas condiciones puede causar infección urinaria, la manifestación más frecuente, y alcanzar el torrente sanguíneo en forma de bacteriemia. También se le atribuyen infecciones de la vía biliar, como la colangitis, sobre todo tras manipulaciones quirúrgicas del abdomen. En recién nacidos, el género tiene mala fama por un motivo muy concreto: Citrobacter koseri es una causa clásica, aunque infrecuente, de meningitis neonatal con una llamativa tendencia a formar abscesos cerebrales. El resto de especies del género, incluida C. freundii, se implican en ese cuadro con mucha menos frecuencia. Son infecciones asociadas sobre todo al ámbito hospitalario, y por eso el género figura entre los gérmenes vigilados en las unidades de cuidados intensivos neonatales. En el laboratorio, Citrobacter se comporta como una enterobacteria más: crece bien en los medios habituales, fermenta la lactosa con lentitud y da positivo en la prueba del citrato, el rasgo que define al género. La prueba del indol es la que mejor separa unas especies de otras: Citrobacter koseri suele dar positivo, mientras que Citrobacter freundii y la mayoría de sus parientes dan negativo. La utilización del malonato distingue además a Citrobacter amalonaticus, cuyo propio nombre indica lo contrario de lo que hace: no lo metaboliza. Del latín citrus, limón, y el sufijo bacter, bastón. Werkman y Gillen, que lo propusieron en 1932, buscaban un nombre que resumiera su hallazgo bioquímico: un bacilo capaz de vivir a partir del citrato como única fuente de carbono. No. Citrobacter rodentium es prácticamente exclusivo del ratón y no se considera un patógeno humano. El resto sí se ha aislado de muestras clínicas, aunque casi siempre como oportunistas y no como causa primaria de enfermedad en personas sanas. Citrobacter freundii. Fue la primera en describirse, en 1928, y sirvió de referencia cuando se fundó el género en 1932. Bioquímicamente, por su capacidad de crecer usando citrato como única fuente de carbono, una prueba que da negativa en Escherichia coli. Desde el punto de vista clínico comparte con ambos géneros su papel como patógeno oportunista del ámbito hospitalario. Para ampliar sobre este género y su entorno, puede consultar:Qué es Citrobacter
Especies y clasificación
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Cómo se identifica en el laboratorio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Citrobacter?
¿Todas las especies de Citrobacter causan enfermedad en el ser humano?
¿Cuál es la especie tipo del género?
¿En qué se diferencia Citrobacter de géneros cercanos como Escherichia o Klebsiella?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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